El pasado día 18 de abril de 2026, tuvimos el placer de asistir a la celebración del cincuenta aniversario del Instituto de Estudios Sigenenses Miguel Servet, en Villanueva de Sigena, un bello municipio de la provincia de Huesca, situado en la comarca de los Monegros.

El acto central se desarrolló, a partir de las 11.00 horas, en la casa natal de Miguel Servet, eminente teólogo y científico español, de ascendencia judío conversa, por parte de madre. Su padre, Antón Serveto, era noble infanzón aragonés y notario del monasterio de Sigena. Servet murió en Ginebra el 27 de octubre de 1553. Lo llevaron a la hoguera, por su libertad de conciencia.

El alcalde de Villanueva de Sigena, Ilustre Sr. D. José Jaime Castellón Bonet, dio apertura al acto con estas primeras palabras: Hoy celebramos el cincuenta aniversario de esta institución, el Instituto de Estudios Sigenenses Miguel Servet. Bueno, realmente hoy no lo celebramos, lo celebramos pero no se sabe si el 18 de abril, si el día de San Jorge, y no es una coincidencia, pues se quiso hacer coincidir con la consagración del monasterio de Sigena en 1188.
¿Y por qué los Reyes de Aragón, en aquel momento, decidieron esa fecha tan señalada?, pues es San Jorge, y precisamente había una gran devoción porque era Patrono de Las Cruzadas, principalmente de la Orden del Temple y de la Orden de San Juan de Jerusalén.
Así que, seguramente de aquello viene el Día de Aragón, con lo cual festividad máxima. Para nosotros es un día grande, para Aragón es un día grande. En principio tenemos que celebrar que el Instituto ha tenido cincuenta años con una aportación cultural muy importante, a nivel local, a nivel provincial y a nivel autonómico.. La recuperación del patrimonio inmaterial, también es muy importante y, con estudios, con divulgación, nos ha traído unos activos muy interesantes.
El Instituto ha pasado por varias etapas. Yo tampoco voy a hablar de las históricas, pero sí que me quiero centrar, sobre todo, cuando se instala, como la sede, en la casa natal de Miguel Servet, declarada Bien de Interés Cultural, y que precisamente tenemos la suerte de contar aquí, en los antiguos establos, con una sala de conferencias, en la vivienda donde nació, donde se crió sus primeros años Miguel Servet, ilustre aragonés, que tanto queremos, y que murió por defender sus ideas, por defender su razón.
Así, yo digo que el peso de la palabra, aquí tiene muchísimo más sentido, porque es la casa de este ilustre aragonés. Tengo que agradecerles, de corazón, que vengáis hoy las instituciones a este evento porque, de verdad, que le estáis dando mucha fuerza a los vecinos, a las instituciones, a los Consejeros, y esperemos que pasemos un gran día. Muchas gracias.

Intervino a continuación el Director General y Promotor del IESMS, Ilmo. Sr. D. Alberto García Mir, y esto es lo que dijo: Alcalde, muchas gracias por esta apertura de la jornada. Señor Presidente de la Diputación Provincial de Huesca, señor Director General de Cultura del Gobierno de Aragón, Presidente del Instituto de Estudios Altoaragoneses, Concejal de Cultura, Concejales del Ayuntamiento de Sigena, distinguidas autoridades, representantes de centros de estudio, ordenes militares, asociaciones culturales, muchas gracias a todos por venir, de verdad.
Creo que no solo es un día para dar la bienvenida, qué es lo primero de todo, a este Instituto de Estudios Sigenenses, sino que también es un día, como el señor alcalde ha anunciado primeramente, de agradecimiento, para dar las gracias. Y yo lo que quiero es dar las gracias a todas las entidades que han hecho posible que lleguemos a estos cincuenta años del Instituto, celebrar cincuenta años de un centro de estudios es importante. Creo que, a nivel personal y a nivel institucional, hay que dar las gracias en un día como este.
Sobre todo, dar las gracias a quien fuera nuestro fundador, que hoy en día ya no está aquí, que fue don Julio Arribas Salaberri, sin él no estaríamos juntos todos aquí ahora mismo.
Agradezco también al Ayuntamiento de Sigena, que ha ido siempre de la mano con este Instituto siempre en el camino, siempre ayudándole y siempre acompañándole para poder, sobre todo, divulgar la cultura sigenense; al Instituto de Estudios Altoaragoneses; Diputación de Huesca, en la que los centros de estudios sinceramente lo teníamos complicado, los centros de estudios en esta provincia serían complejos; Agradezco también a la Orden de Malta, por su colaboración en todas las actividades que realizamos. Y, sobre todo, a quién tengo que agradecer es a los consejeros y consejeras, que son los miembros de este Instituto. Todos ellos, tengan un perfil académico o no académico, con su tiempo libre, con sus aportaciones, con sus investigaciones, con sus conocimientos, todos ellos, que vienen aquí, a través de sus actividades, benefician la cultura sigenense, la divulgan, la promocionan.
Somos un centro de estudios que nos dedicamos a investigar, a estudiar todo lo relacionado con el Real Monasterio de Santa María de Sigena, las obras, la figura de Miguel Servet, así como todos los factores que inciden en el propio municipio de Villanueva de Sigena, factores económicos, sociales, geográficos, todos ellos. Pero yo, sobre todo, lo que agradezco a la gente, de verdad, es que vengan a Villanueva de Sigena. Aquí luchamos contra la despoblación, desde esta institución, como es evidente. Que vengan a Villanueva de Sigena y que defiendan el patrimonio sigenense..

Cualquier persona que venga aquí puede ser acreedor de ser consejero de este Instituto.
Particularmente, confieso que es un sello de identidad, encontrar esa identidad, el sentido de la defensa es realmente lo que a todos nos concierne con nuestro patrimonio, porque Sigena y Servet es patrimonio de Aragón y de todos los aragoneses, y como tal no nos queda otra que defenderlo. Supongo que saben que, actualmente, la gestión de las visitas guiadas del monasterio de Sigena y de la casa de Miguel Servet, las realiza el Instituto de Estudios Sigenenses. Desde aquí tengo que agradecer sinceramente la colaboración con las entidades que socialmente nos apoyan como tal, que son Turismo de Aragón, la Orden de Malta, el Ayuntamiento de Villanueva de Sigena y por supuesto el Gobierno de Aragón.
Quiero transmitir este agradecimiento a los representantes de las instituciones, que sepan que desde aquí estamos comprometidos con la protección y la defensa del monasterio de Sigena, de la casa de Miguel Servet y del propio municipio de Villanueva de Sigena.
Nosotros, como centro de estudios, nos dedicamos a otras cosas también. Para divulgar la cultura sigenense hacemos actividades, hacemos conferencias, hacemos exposiciones, tenemos publicaciones. Somos un centro que nos alimentamos de todo esto, y con las ayudas de las instituciones sobre todo..
No me voy a extender más, solo les voy a dar las gracias a todos por estar aquí. Hace un momento hablaba del primer Promotor General, que fue Director de este Instituto, físicamente el fundador, el gran Don Julio Arribas Salaverri. Yo no lo conocí, pero sí que les voy a presentar a Don Ildefonso Salillas, que él sí que le conoció un poco más..
Les ofrecemos ahora, queridos lectores que nos siguen, una parte de lo mucho e interesante que nos dijo el Ilustre Sr. D. Ildefonso Salillas. Hoy para mí es un día importante. Como ha dicho Alberto, yo conocí a Julio Arribas Salaberri. Yo tenía sobre él una profunda admiración, él fue mi mentor, él me regaló mi primera máquina de escribir, y yo seguí varios de sus consejos, otros no.

Es verdad que yo tenía clavada una espina con lo que Julio Arribas plasmó en el artículo 5 del capítulo 2 de los Artículos Fundacionales del Instituto. Luego lo leeré, y por eso se hizo esta casa. Julio Arribas vino a nacer en la localidad de Apies, un pequeño pueblecito, muy cerca de Huesca, que es muy bonito.
Prosiguió Ildefonso Salillas señalando la casuística que existe en Villanueva de Sigena con el número 11, resaltando las siguientes efemérides: Miguel Servet nace en 1511 y Julio Arribas Salaberri nace en 1911. Una fecha de gran celebración fue el 11 de diciembre de 2012, cuando se consiguió la primera obra de arte, que fue el Relicario de Santa Waldesca, y fecha también muy importante fue el 11 de diciembre de 2017, cuando llegaron las obras que hay ahora en el monasterio.
Continuó Ildefonso Salillas con una semblanza del fundador del Instituto: Don Julio es hijo de un médico, estudió en las escuelas Pías de Zaragoza y allí obtuvo el Título de Profesor Mercantil.
Después pasó a Barcelona y estudió en la Escuela de Altos Estudios Mercantiles, obteniendo un título que ahora ya no existe, que es el de Alto Intendente Mercantil, lo máximo que se podía hacer en estudios mercantiles, en comercio.
Después tiene que empezar a trabajar de interventor y el primer sitio donde trabaja es en Bolea. El segundo sitio, y justo antes de la II República, es Villanueva de Sigena, y es aquí donde empieza su labor. Algunas de las cosas que hizo Don Julio no se conocieron. En primer lugar, fue el que consiguió del Ministerio de Gobernación de la II República que se le haga un homenaje nacional, y el Ministerio le concede a Villanueva de Sigena el Título de Villa, otra vez porque el primero lo concedió Doña Sancha cuando se hizo el pueblo, cuando se hizo la villanueva de Sigena. Ese título se plasmó en un pergamino que tenemos colgado ahí en la entrada de la casa.
El segundo gran logro, que se recordará siempre, fue que en 1936, precisamente en la propia cripta del monasterio. Don Julio baja al monasterio con uno de los dos coches que había entonces en el pueblo, el coche del médico, y otro vecino que se llamaba Jacinto Ferrer, que era el que acarreaba los documentos y los pergaminos desde el Archivo de Sigena hasta el coche, y cuatro vecinos más, de los cuales podremos hablar otro día, pero es verdad que se jugaron la vida pues los sacaron de allí a punta de fusil.
Tengo una anécdota que contar con eso y es que les hicieron abrir el capó del coche porque pensaron que llevaban candelabros, objetos de oro, etc. pero el señor les contestó, solo llevamos papeles. Y era verdad, llevaban solo pergaminos, había casi ochocientos pergaminos recuperados, catorce libros y varios legajos.
A Julio Arribas lo llaman a filas, y después de la guerra tiene que volver a ejercer otra vez; es Interventor, en Jaca; luego es Interventor en la Diputación Provincial de Huesca; y después, en 1942, es elegido Interventor en Lérida. Ahí en Lérida está cuarenta y dos años de Interventor, hasta su muerte.
En Lérida, como Interventor, Don Julio modernizó tanto la Administración leridana que era llamado en numerosas ocasiones desde Madrid para copiar sus métodos de agilización, trámites y servicios activados. Julio Arribas debería tener una calle dedicada a su figura en Lérida, pues allí fundó la Escuela Mercantil de Comercio y fue su director hasta que murió.
Julio Arribas no olvidaba Villanueva de Sigena. Aquí compró su primera casa y se hizo construir una piscina como no había en 60 kilómetros a la redonda. Y en 1972 hizo su última casa, en la que pasó los mejores años de su vida.

A continuación de esta semblanza sobre el fundador del IESMS, se hizo entrega de un bonito ramo de flores a Dña. Mireya Arribas Riazuelo, hija de Julio Arribas Salaberri.
Así agradeció Dña. Mireya Arribas el presente: Muchas gracias. Es un día muy importante para mí, y les agradezco mucho su presencia.
Seguidamente, se procedió a dar lectura de los recientes nombramientos de Consejeros del IESMS. Nombramientos que son ratificados por el Ayuntamiento de Villanueva de Sigena.
Se nombró primero uno que se hallaba pendiente de entrega, Ilmo. Sr. D. Juan José Generelo Lanasa, y se continuó con la lectura de los nombramientos habidos en el último Consejo Plenario del IESMS.
Sr. D. Fernando Sarriá Ramírez
Ilmo. Sr. D. Pedro Olloqui Burillo, Director General de Cultura del Gobierno de Aragón, quien pronunció a continuación un discurso, del que les ofrecemos el siguiente extracto:

Lo primero, quiero agradeceros muchísimo a todos los sigenenses, al Instituto, vuestro afecto, vuestra consideración y, cómo no, vuestro reconocimiento, que es totalmente inmerecido en lo que tenga de personal, porque todo lo relacionado con Sigena es una obra colectiva, un trabajo colectivo de todos los aragoneses y todas las aragonesas.

En este sentido os traigo, del Presidente, un saludo, una felicitación por estos cincuenta años. Un Presidente que está totalmente comprometido, Jorge Azcón Navarro, con la causa de Sigena. Ayer, en la celebración del 23 de abril en Huesca, este fue el núcleo central de su mensaje para todos los aragoneses y las aragonesas, la importancia de la reivindicación, de la reparación y de la justicia relacionada con la vuelta a casa del patrimonio de Sigena.
Aparte de este saludo, me gustaría recordar a Francois Mitterrand.

Uno de los más legendarios presidentes de la República francesa. Antes de todas y cada una de sus tomas de posesiones como Presidente de Francia, se retiraba a reflexionar unos instantes a uno de los monumentos más importantes que tienen los franceses de identidad colectiva en París, el Panteón de los Hombres Ilustres de Francia. Allí descansan los restos mortales de Voltaire, Rousseau, Murat y, también, uno de los más extraordinarios para mí, Alejandro Dumas. Extraordinario porque además de ser un gran novelista, era negro, y la sociedad francesa ya lo reconoce, sin discriminación alguna, como uno de los protagonistas de la cultura francesa.
Los aragoneses y las aragonesas no tenemos un Panteón de Hombres Ilustres. Sería extraordinaria la nómina de aragoneses y aragonesas que reposarían ahí, porque han asombrado al mundo. Uno de ellos, uno de los pioneros sin duda alguna es Miguel Servet que, junto con Ramón y Cajal, que también descansaría a su lado, nos han ayudado a comprender la naturaleza del ser humano en estos tiempos desde un punto de vista científico. Sin ellos, y sus aportaciones, nuestra comprensión de la persona humana en el mundo sería radicalmente distinta. Pero también, Miguel Servet es la referencia internacional para la humanidad de la tolerancia y la libertad de conciencia.

Aragón tiene, en su Estatuto de Autonomía, un hecho diferencial, nuestra historia y nuestro patrimonio como elemento desde el que se configura nuestro sistema de creencias y valores, y por tanto nuestro inconsciente colectivo. Creámoslo o no, ese inconsciente colectivo, como dijo el psiquiatra Carl Gusta Jung, muestra de forma involuntaria nuestro comportamiento, nuestra conducta. Por tanto es determinante en nuestra forma de ser y de entender.
Y eso se soporta en cuatro lugares, cuatro sitios que tienen, además de un valor patrimonial, un valor simbólico, un valor político para todos los aragoneses y aragonesas. El primero de ellos es San Juan de la Peña.
Javier Sierra dice que es donde nace la leyenda de un Aragón eterno, en San Juan de la Peña, nace la idea de un Aragón en el que fueron antes las leyes que los reyes, y su consecuencia más inmediata.
Una forma de entender nuestra vida en común, nuestra vida colectiva, nuestra cultura, nuestra sociedad y nuestra política, basada en el cumplimiento de los acuerdos, en el consenso y en la concordia. Y también, una idea fundamental, la limitación del poder. Los aragoneses no entendemos la política sin una limitación del poder.

El segundo de ellos es la Aljafería, porque todo ese patrimonio colectivo fue entregado a la concepción de la idea de España. Fernando el Católico concibió la Aljafería como la capital del Reino de Aragón. Pero, para cuando fue terminada la reforma de la Aljafería, había visto ya la idea de España, y no llegó a estrenarse como capital del Reino de Aragón porque ya trabajaban los aragoneses y aragonesas en la construcción de un Estado moderno, España.
El tercero de esos lugares es Albarracín, que cuenta que en Aragón las instituciones mayores nacieron de las instituciones menores. El valor de nuestro municipalismo.
El cuarto y, no por último menos importante, sino al contrario, más importante, el centro de nuestra vida política, cultural e institucional en estos momentos, es Sigena.
Es el símbolo del expolio del patrimonio cultural aragonés. Es fundamental la idea de Sigena en ese imaginario colectivo, porque el monasterio de Sigena representa el esplendor de la Corona de Aragón. Y el expolio del patrimonio de Sigena no es solamente expolio patrimonial, trata de trasladar el esplendor de la Corona de Aragón a otra parte. Por eso se ha politizado, de una forma tan rotunda, tan incomprensible, tan surrealista si me lo permitís, la vuelta a casa del patrimonio de Sigena.

Porque trata de construir un relato inexistente, el relato de que Aragón formó parte de una Corona catalano-aragonesa que nunca existió. Porque Aragón, todo su patrimonio cultural, como contaba antes, social y político, se entregó al servicio de la construcción de la idea de España. Ser aragonés va íntimamente ligado a ser español, lógicamente somos aragoneses, que es una forma de ser español, es distinta, matizada, que enriquece esa idea común, es singular. Pero no tiene sentido sin esa idea común, más grande que nosotros mismos, y compartida con otros, la idea de España.
Por eso, cuando se nos disputa la vuelta a casa del patrimonio de Sigena, lo que se está disputando es precisamente ese esplendor de la Corona de Aragón.
Ese esplendor de la cultura aragonesa, que hoy sigue vivo al servicio de una vida común, basada en la concordia, el cumplimiento de los acuerdos. Una forma, un estilo distinto de entender la política.

Aragón le sienta de maravilla a España, por eso el cumplimiento de la sentencia no tiene que ver, como algunos quieren contar erróneamente, con un conflicto entre Comunidades Autónomas. No tiene nada que ver con eso, tiene que ver con el fortalecimiento de un proyecto común indispensable para todos los españoles y las españolas, la idea de España, que nace en Aragón.
Por eso, la vuelta a casa de las pinturas es un hecho de justicia y reparación. Pero es un elemento vertebrador de la idea de España. Sin Estado de Derecho, sin igualdad para todos los españoles y sin respeto a los derechos culturales de todas las Comunidades Autónomas, y en el caso que nos ocupa porque es nuestra responsabilidad, de Aragón, no habría proyecto común.
Por tanto, vuestro compromiso, que habéis mantenido vivo durante generaciones, de la reivindicación del hecho cultural, social y político de Sigena, que habéis protagonizado los sigenenses y las sigenensas, es fundamental para todo Aragón, pero también para toda España. Hoy ya no camináis solos, caminamos todos juntos, unidos por un enorme respaldo institucional, y estoy seguro que estos cincuenta años solo son el principio de un largo camino en Aragón, que protagonizáis, que habéis puesto en marcha desde Villanueva de Sigena. Felicidades, enhorabuena a todos, mi más sincero agradecimiento por vuestro reconocimiento, que entiendo no es personal, es al trabajo colectivo del Gobierno de Aragón y de todos los aragoneses y aragonesas. Muchísimas gracias.
Por su calado, hemos querido reproducir, casi completo, el discurso del Director General de Cultura del Gobierno de Aragón. Un discurso vibrante, oportuno, y no exento de cierta bravura.
Y seguimos con el último nombramiento.

Excmo. Sr. D. Isaac Claver Ortigosa, Presidente de la Diputación Provincial de Huesca, que también pronunció unas palabras. La verdad es que estoy emocionado porque, os confieso, es la primera vez que estoy aquí, en la casa natal de Miguel Servet, y además recibir este título de Presidente Honorífico y Destacado Miembro del Instituto de Estudios Sigenenses, me hace especial ilusión. Y me hace especial ilusión también por este reconocimiento, no a título personal, sino a título colectivo de la Institución que tengo el honor de presidir.
En un día como hoy, y hablaba muy bien el alcalde, que estamos en vísperas de la fecha del día de San Jorge, Patrón de nuestra Comunidad Autónoma, que mejor que cumpliendo los cincuenta años del Instituto de Estudios Sigenenses.
Y reconociendo, felicitando y, sobre todo, agradeciendo la labor que durante estos cincuenta años nos habéis dado a todo el Altoaragón y a todo Aragón, a toda nuestra Comunidad Autónoma. Es un orgullo tener, como tenemos, los centros adscritos, el Instituto de Estudios Sigenenses, y los centros adscritos que tenemos en nuestra provincia, el Instituto de Estudios Altoaragoneses, porque estos cincuenta años no solo nos hacen mirar al pasado, sino que nos sirven para tener una referencia clara hacia el futuro que queremos construir juntos.

Son cincuenta años de investigación, de estudios, de divulgación, de conferencias, de rehabilitación, patrimonio, y de historia. Y esa identidad altoaragonesa, que construye esa identidad aragonesa, como muy bien explicaba nuestro Director General, la tenemos que tener más presente que nunca, porque es nuestra forma de vivir, son nuestras raíces, son nuestros pueblos, es nuestra provincia y, en definitiva, es el legado que nos han dejado nuestros antecesores, como Miguel Servet, a la memoria colectiva de nuestra provincia, o de la riqueza autonómica; el Real Monasterio de Sigena; Villanueva de Sigena, el conjunto de nuestra provincia.
Y tenemos que darnos cuenta, yo a veces lo digo, que no nos queremos lo suficiente, que no presumimos, de todo lo que tenemos, lo suficiente. Porque tenemos una provincia llena de patrimonio, llena de historia, desde ese recorrido de San Juan de la Peña, que hacía Don Pedro, pasando por el Real Monasterio de Sigena, por los castillos que también visitaba Julio Arribas. Tenemos que sentir ese orgullo, esa identidad altoaragonesa, aragonesa, y reivindicarla en vísperas del 23 de abril, de San Jorge. Es hacerlo como hace nuestro Presidente, Jorge Azcón, con convicción, con determinación, sin conflicto político, con serenidad, pero reclamando lo que es justo, y que lo que tiene que regresar y volver, debe ser así, porque lo dice la Justicia y, en un Estado de Derecho como el nuestro, se debe cumplir.
A continuación, el Director General del Instituto dio paso al siguiente punto, que fue la presentación de una producción audiovisual, obra de Don David Muñoz, miembro del Consejo Permanente del Instituto. Una obra, de aproximadamente diez minutos, en la que se muestra, con maestría y sentido didáctico, lo que es y a qué se dedica el Instituto de Estudios Sigenenses Miguel Servet.
Seguidamente, los asistentes se desplazaron a la cercana Plaza de España, a los jardines de la iglesia, para disfrutar del homenaje a Miguel Servet. Allí, Alberto García Mir excusó la asistencia de la Doctora Dña. Ana Gómez Rabal, Jefa de la Sección de Estudios Servesianos que, por fuerza mayor no pudo asistir. En su nombre, realizó su ponencia Dña. Conchita Cavero, Ponente de la Sección de Biblioteca y Documentación del Instituto.

Como ha dicho Alberto, no puede estar la ponente de Miguel Servet, pero ella me ha pasado unas palabras, que les voy a leer en su nombre: Permítanme en primer lugar expresar la satisfacción que supone intervenir en un acto tan significativo.
Tan significativo como la conmemoración del cincuenta aniversario del Instituto de Estudios Sigenenses Miguel Servet. Cincuenta años de trabajo continuado, de investigación, de divulgación y de compromiso con la historia, la cultura y el patrimonio. Un aniversario como este no es solo una ocasión para mirar hacia atrás y destacar todo lo que se ha hecho, que es mucho, sino también es, sobre todo, para mirar hacia delante y pensar cómo queremos proyectar ese legado hacia el futuro.
En este sentido, ante las autoridades, ante los representantes institucionales aquí presentes, y ante el público en general, de manera muy especial ante los vecinos de Villanueva, creemos que estamos ante el marco adecuado para compartir una noticia importante, que vamos a desvelar en este momento.
El Instituto de Estudios Sigenenses, está trabajando actualmente en el proyecto de renovación del museo de la casa natal de Miguel Servet. No se trata únicamente de una intervención material o museográfica, se trata de reactualizar el sentido de ese espacio, de reforzar su valor como lugar de memoria, de conocimiento y de encuentro. La casa natal de Miguel Servet no es solo un edificio, es un símbolo profundamente arraigado en la identidad de Villanueva y un referente cultural cuyo alcance trasciende lo local.
Miguel Servet fue una figura excepcional, un pensador audaz, un humanista europeo en el pleno sentido de la palabra. Recordarlo hoy exige algo más que conservar su casa, exige reflexionar cómo lo contamos, cómo dialogamos con el público actual, y como hacemos comprensible y cercana una figura compleja, moderna y, en muchos aspectos, plenamente actual.
La renovación del museo responde precisamente a esa voluntad, a la de actualizar los discursos, mejorar los recursos explicativos, y hacer el espacio más accesible y pedagógico, sin renunciar nunca al rigor histórico y al respeto por la memoria.

Este acto, que tenga lugar en el marco del cincuenta aniversario del Instituto, no es fruto del azar ni de la casualidad, muy al contrario, es una forma de reafirmar nuestro compromiso con la figura de Miguel Servet y con el patrimonio de Sigena. Es también una manera de decir que el Instituto no solo custodia el pasado, sino que trabaja activamente en su proyección futura.
Somos conscientes de que se trata de un proyecto ambicioso, que requiere colaboración, diálogo institucional y apoyo colectivo. Por eso, este anuncio es también una invitación a las administraciones, a las entidades culturales y a la ciudadanía, para que acompañen y compartan este camino.
Creemos firmemente que la casa natal de Miguel Servet puede, y debe, seguir siendo un lugar vivo, abierto, capaz de generar conocimiento, de interés y orgullo compartido, y estamos convencidos de que esta renovación contribuirá a todo ello.
Permítanme terminar subrayando una idea sencilla. Celebrar cincuenta años de historia es un privilegio, pero renovar un compromiso es una responsabilidad. El Instituto de Estudios Sigenenses asume hoy esta responsabilidad con ilusión, con respeto y con la mirada puesta en el futuro. Muchas gracias por su atención y por acompañarnos en este momento tan especial.
Seguidamente, el Presidente de la Diputación Provincial de Huesca y el Director General del Instituto de Estudios Sigenenses Miguel Servet, depositaron un precioso centro floral ante la estatua monumental de Miguel Servet.

Alberto García Mir, anunció el final del acto oficial y, a partir de ahí, disfrutamos de una rondalla jotera, de nombre Esencia de Villanueva, dirigida por Dña. Silvia Pueyo Aragues, Jefa de la Sección de Estudios Folclóricos del IESMS. La rondalla, compuesta por un nutrido grupo de damas, ataviadas con bonitos trajes tradicionales aragoneses, nos condujo hasta la casa natal de Miguel Servet, rodeados todos de música y cante, incluso con una jota dedicada al cincuenta aniversario del Instituto, que deleitaron a todos los asistentes.
Desde estas sencillas líneas de los Reales Tercios de España, felicitamos al Instituto de Estudios Sigenenses Miguel Servet, en la persona de su Director General y Promotor, Ilmo. Sr. D. Alberto García Mir, por la brillante organización de los actos y le expresamos nuestra gratitud por su invitación a los mismos.
