Conferencias

CONFERENCIA EUROPA FRENTE A LOS RIESGOS CIBERNÉTICOS

En el Patio de la Infanta de Ibercaja asistimos, el pasado día 3 de octubre de 2018, a una interesante conferencia, organizada por la Cátedra Miguel de Cervantes de la Academia General Militar de Zaragoza, dentro del Ciclo “Los Retos de Europa. Respuesta integral ante riesgos compartidos“, enmarcado a su vez dentro de las actividades que giran en torno al XXVI Curso Internacional de Defensa que se celebró del 1 al 5 de octubre en el Palacio de Congresos de Jaca.

Titulada EUROPA FRENTE A LOS RIEGOS CIBERNÉTICOS, fue impartida por el comandante del Ejército de Tierra, Salvador Llopis Sánchez, a partir de las 19.30, en el salón Aragón, que registró la afluencia de numeroso público entre el que pudimos ver a un nutrido grupo de Caballeros, y Dama, Cadetes de Cuarto Curso de la AGM, y varios militares de alta graduación de este prestigioso centro militar de estudios superiores.

Se inició la sesión con la intervención del teniente coronel Javier Sanz Maldonado, jefe del III Batallón de la AGM, quien nos hizo una breve introducción al tema de la reunión y un pequeño resumen del historial del ponente: “En el mundo globalizado en el que vivimos, las amenazas cibernéticas son cada vez más frecuentes, con consecuencias potencialmente desastrosas. Solo en 2017 el ataque WannaCry afectó a más de cuatrocientos mil ordenadores en más de ciento cincuenta países“.

Cartel anunciador de la conferencia

Esto es solamente un ejemplo de lo que puede ocurrir en las redes que utilizan diariamente las naciones para realizar, por ejemplo, sus transacciones económicas, o para gestionar sus infraestructuras críticas o, sin ir más lejos, los efectos que pueden producir estos ataques en nuestra vida diaria donde cada uno de nosotros somos cada vez más dependientes de las tecnologías y de la información para la gestión de nuestros asuntos“.

Para hablarnos de las iniciativas de la Agencia Europea de Defensa, y en particular de las relacionadas con ciberdefensa, hoy tenemos el placer de contar con el comandante de transmisiones Salvador Llopis Sánchez“.

El comandante Llopis se encuentra en la actualidad destinado en la Agencia Europea de Defensa, en Bruselas, como experto nacional destacado y oficial de proyecto en tecnologías de ciberdefensa, ejerciendo de moderador de un grupo de trabajo sobre investigación y desarrollo en ciberdefensa a nivel europeo“.

Pertenece a la CLXXXI Promoción del Arma de Ingenieros, especialidad fundamental de Transmisiones y a la LIV Promoción de la Academia General Militar.

En el empleo de teniente ha estado destinado en el Regimiento de Transmisiones nº 21, en Valencia, y de capitán en el Mando de Operaciones Especiales. Durante los últimos años ha ejercido varios puestos en la División de Telecomunicaciones y Sistemas de Información del Cuartel General de la OTAN en Bétera“.

Ha ejercido como oficial de Estado Mayor en la Jefatura de Sistemas de Información, Telecomunicaciones y Asistencia Técnica del Ejército de Tierra, y Oficial de Planes y Operaciones en el Mando Conjunto de Ciberdefensa del Estado Mayor de la Defensa en Madrid“.

Es Diplomado en Estado Mayor y en Transmisiones, así como Doctorado en Telecomunicaciones por la Universidad Politécnica de Valencia“.

Teniente Coronel Javier Sanz

Tomó la palabra el comandante Llopis y, después de un capítulo inicial de salutaciones y agradecimientos, inició su intervención diciendo lo siguiente: “Me planteo que cuando termine la conferencia sepan un poco más acerca de la defensa a nivel europeo, de la inquietud que tienen los ciudadanos de la Unión Europea por tener mejor seguridad de defensa y cuáles son las iniciativas de mi agencia, como de la Comisión Europea, para hacer eso posible. Además quisiera también que sepan cómo Europa aborda las amenazas cibernéticas y que comprendan un poco el carácter de ciberespacio, ciberdefensa y ciberseguridad, porque no siempre se entiende bien, para enfrentarnos al espacio tecnológico al que se enfrentan nuestras Fuerzas Armadas en cuanto a dotarse de las capacidades necesarias“.

También quiero hablarles de cuáles son las infraestructuras que existen a nivel civil y militar para esa labor conjunta de la Unión Europea así como describir cuánto se ha avanzado en los últimos años, porque desde el año 2016, en el que se aprobaron buen número de iniciativas de la defensa europea, el avance ha sido sustancial“.

A juicio de nuestro ponente se trataba de una oportunidad excepcional para acercarnos a la Europa de la defensa y la ciberdefensa, tanto para dotar de capacidades a nuestras FAS como para dotarles de aquellos elementos que mediante una investigación y un desarrollo se puedan incorporar a nuestras Fuerzas Armadas.

Quería introducirnos en lo que es la Agencia Europea de Defensa, hablarnos de lo que es la Cooperación Europea de Defensa y también de las iniciativas que se están llevando a cabo, así como explicarnos a nivel técnico qué es la ciberdefensa y qué es la ciberseguridad y cuáles son las implicaciones de ello. También sobre aquellos proyectos que se están llevando dentro del programa de cooperación con otros países, pues España y otros países colaboran dentro de la agencia en proyectos e iniciativas para mejorar las capacidades militares de las FAS europeas.

Empezó el comandante Llopis por el sector europeo de la defensa, un sector de personal, de equipamiento, de industria, del que quiso darnos algunos datos y cifras que son bastante importantes para conocer lo que es dicho sector.

La Agencia Europea de Defensa, (EDA), recoge los datos de defensa cada año, desde 2006, y los ministerios de Defensa de los 27 países que participan proporcionan estos datos que la EDA custodia y pública como cifras conjuntas.

El gasto estimado en el año 2016 para el conjunto de los países participantes se cifra en doscientos ocho mil millones de euros. En cuestión del Producto Interior Bruto, que es una medida que normalmente se toma como referencia para saber cuánto gastamos, de promedio los 27 países alcanzan una cifra estimada del 1.43% de ese PIB. En 2016, cuatro países miembros gastaron, al menos, el 2% de su PIB y, en general, 18 de los 27 países aumentaron su gasto en defensa, del 2015 al 2016. Imaginemos un hipotético escenario donde los 27 países de la UE participantes alcanzaran un gasto del 2% de su PIB en defensa y, basados en las estimaciones del PIB de la Comisión Europea para el año 2019, significaría que Europa podría alcanzar aproximadamente los trescientos treinta y dos mil millones de euros para la defensa.

En 2016 el gasto colaborativo, es decir lo que gastamos los países para compras de equipamientos y material que necesitan nuestras FAS, alcanzó la cifra de seis mil trescientos millones, y de ellos ciento cuarenta y tres millones se emplearon en investigación y tecnología.

En cuanto a personal militar se observa una disminución desde el año 2006 en torno a un 23%, estimándose la cifra de 2016 en un millón cuatrocientos once mil aproximadamente las Fuerzas Armadas Europeas en su conjunto, únicamente el personal militar. La cifra promedio de esas tropas desplegadas en misiones de la UE se sitúa en torno a los treinta y cinco mil.

La UE tiene 32 modelos de vehículos de combate acorazados; 22 modelos de fragatas; 19 modelos de carros de combate; 15 modelos de aviones de combate, y 4 modelos de helicópteros de ataque. Esto no puede ser, por motivos de coherencia. No puede ser que tengamos 22 modelos de fragatas, mientras que en EE.UU. únicamente hay unos pocos modelos. Esto lleva a que hay una alta fragmentación y que, gastándonos poco menos de la mitad de lo que hace EE.UU. somos capaces, únicamente de desplegar un 15% en comparación con EE.UU.

Como unidad europea somos los segundos inversores mundiales en defensa. Pero eso no se traduce en que Europa sea un actor global, creíble, en aspectos de defensa, siéndolo en muchos otros como la ayuda en desarrollo. Esto obliga a que la defensa y seguridad se organice mejor a nivel europeo.

Comandante Salvador Llopis Sánchez

Por la diferencia en inversión con EE.UU., cuyo gasto puede estar por encima de los seiscientos mil millones de dólares, y nosotros sobre los doscientos ocho mil millones de euros, admitimos que hay una diferencia grande. Pero lo más importante no es la cifra absoluta de inversión.

Es importante que haya cooperación , que los países de la UE cooperemos, y la EDA está lista para atender a esas peticiones de cooperación.

Resaltó el comandante Llopis la importancia de que haya cooperación, más que simplemente gastarse el 2% del PIB, cuyo debate no es un debate europeo, es un debate OTAN.

Imaginemos una Europa donde cada estado miembro gasta el 2% pero lo acompaña de políticas nacionales. Eso no va a mejorar la situación.

Lo que se debe evitar a toda costa es que haya un salto tecnológico con EE.UU. que se traduzca en un salto en capacidades militares , que podría llevarnos a que no fuéramos interoperables, que no pudiéramos trabajar de forma conjunta. El sector de la defensa europeo necesita capacidades que incorporen innovación y tecnologías que no estaban en el campo de la defensa hasta ahora y que van a ser cada vez más importantes, como la inteligencia artificial o la nanotecnología.

Tecnologías que van a revolucionar el campo de la defensa y en las que no podemos quedarnos atrás como europeos. La idea que subyace de todo lo visto es que lo que gastemos todos lo hagamos de forma más eficiente y mejor.

A continuación, el ponente intentó explicarnos lo que es la Agencia Europea de Defensa.

La EDA es una agencia intergubernamental del Consejo Europeo. La directora es la Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Federica Mogherini. El director ejecutivo de la EDA es el embajador español Jorge Manuel Domecq Fernández de Bobadilla, desde el año 2015. El órgano de decisión de la EDA es una Junta Directiva compuesta por un representante de cada estado miembro participante, facultado para representar a su ministerio, y por un representante de la Comisión Europea.

La Junta Directiva actúa con arreglo a las directrices y orientaciones del Consejo Europeo y se reúne a nivel de ministros de Defensa de los estados miembros participantes o de sus representantes. En principio, la Junta Directiva celebra, al menos, dos reuniones anuales, en Bruselas.

En cuestiones de consulta y cooperación la EDA mantiene contactos con el Comité Político de Seguridad, con el Comité Militar de la UE, en ocasiones representado a nivel de Jefes de Estado Mayor de la Defensa, y con el Servicio Europeo de Acción Exterior, el SEAE, tanto con el Estado Mayor de la UE como con el Directorado de Gestión de Crisis y Planeamiento.

La EDA tiene su sede en Bruselas y cuenta con unos 145 empleados, algunos de ellos son expertos nacionales destacados de los ministerios de Defensa, como nuestro ponente.

Federica Mogherini con los ministros de Defensa

La EDA dispone de acuerdos administrativos con países como Noruega, Servia, Suiza y Ucrania.

El presupuesto de la EDA, esto es importante remarcarlo, corre a cargo de los ministerios de Defensa de los estados miembros, y ronda aproximadamente los 32 millones de euros.

¿Cuál es la misión de la EDA?. La agencia tiene como misión apoyar al Consejo y a los estados miembros en su esfuerzo por mejorar las capacidades. Capacidades de defensa de la UE en el ámbito de la gestión de crisis y respaldar la política europea de seguridad de defensa tanto en su situación actual como conforme vaya evolucionando en el futuro. La agencia determina las necesidades operativas, los acuerdos con los estados miembros, propicia medidas adecuadas, contribuye a la definición y, si procede, a la aplicación de las medidas que puedan ser necesarias para reforzar la base industrial y tecnológica del sector de la defensa.

Participa en la definición de una política europea de capacidad de armamento y asiste al Consejo en la valoración de las capacidades militares.

La EDA, a pesar de tener una plantilla de 145 empleados, es un operador central para la cooperación en defensa entre los estados miembros. Es el lugar donde se identifica las necesidades de los estados miembros en aquellas capacidades esenciales para su defensa y eso lo determinan los ministerios de Defensa de cada país, que es lo esencial. Y es el lugar donde también se armonizan los requisitos para que la demanda en el mercado de la defensa no esté fragmentada, es decir lo que los ministerios de Defensa le pidan a la industria que esté coordinado y sea coherente.

De esta forma se entiende la multitud de colaboradores, como la OTAN, la OCCAR que es la Agencia de Colaboración en Programas de Armamento, que se encuentra en la ciudad de Bonn, en Alemania, o la colaboración civil y militar donde la EDA actúa como facilitador de las necesidades militares dentro de las políticas europeas globales , manteniendo contacto con la Comisión Europea o Eurocontrol, entre otras muchas.

También cabe mención especial a la industria de defensa en la cual tenemos varias compañías españolas que están representadas a través de asociaciones europeas o nacionales como la ASD que es la Asociación de Industrias de Europa Aeroespacial y de Defensa.

Pasó a explicarnos, el comandante Llopis, cuáles son las iniciativas sobre las que se está trabajando ahora mismo y el escenario estratégico actual de la defensa europea.

El tener una nueva estrategia global de seguridad, la anterior era de 2003, y ésta se publicó en el año 2016, ha significado un cambio grande en cuanto a la defensa europea. A la vez que se trabaja en la implementación de la estrategia global de la UE muchas iniciativas se abren paso para el desarrollo de capacidades militares, incluyendo la ciberdefensa, y que a veces pueden ser confusas por la rápida aceptación de nuevos conceptos como la Cooperación Estructurada Permanente PESCO, que está ahora muy de moda.

Para tener una aproximación coherente a todas las iniciativas que se están desarrollando ahora mismo a nivel europeo necesitamos integrar las prioridades de desarrollo de las capacidades, es decir, qué cosas, material, equipamiento, funcionalidades, entrenamiento, formación, necesitan nuestras Fuerzas Armadas, y esto debe realizarse con un plan de desarrollo de capacidades.

Todos los países tienen un plan de desarrollo de capacidades, analizan qué es lo que necesitan y conforme a lo que necesitan disponen sus inversiones para hacerse con ese equipamiento o con ese material. En la EDA lo que se hace es poner en común esas necesidades y elaborar un plan de desarrollo de capacidades, llamado CDP.

Estas capacidades representan la base principal para orientar el desarrollo de capacidades de forma colaborativa en Europa. El nuevo CDP fue aprobado en junio de este año por la Junta Directiva y el anterior era de 2014, con lo cual se renueva cada cuatro años, por supuesto por decisión de los estados miembros. El CDP proporciona una imagen completa que apoya la toma de decisiones a nivel europeo y nacional y aborda los desafíos de seguridad y defensa desde la perspectiva europea.

La segunda de las iniciativas es la Revisión Coordinada Anual de la Defensa, llamada CARD, que proporciona un resumen descriptivo del panorama de las capacidades europeas. Con esta perspectiva global nos muestra el progreso de los estados miembros con respecto a las prioridades establecidas en el CDP, y con PESCO, que es la tercera de las iniciativas.

La fortaleza de PESCO es que, por primera vez, hay una firma de 25 estados miembros para realizar una cooperación estructurada permanente tal y como viene reflejada en los tratados de la UE. Esto quiere decir, y siendo España uno de los promotores de PESCO, que los países se comprometen esencialmente a respetar veinte compromisos, que son vinculantes y que van desde inversiones a cómo se deben desarrollar los sistemas para mejorar las capacidades.

Se espera que esto tenga un efecto, entre cinco y diez años, en el que se vea un incremento y una mejora de las capacidades a nivel europeo. Con PESCO se eleva la cooperación y colaboración a un nuevo nivel. Se planifican las capacidades y se implementan, todos juntos, esas capacidades militares que muchas veces son comunes a varios países.

Se refirió luego Salvador Llopis a una de las mayores iniciativas que se tiene ahora en la UE que es el Fondo de Defensa Europeo, lanzado por la Comisión Europea en el año 2017.

El fondo, anunciado por el Presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker en septiembre de 2016 y respaldado por el Consejo Europeo en diciembre del mismo año, servirá para coordinar, complementar y ampliar las inversiones nacionales en la investigación de defensa, en el desarrollo de prototipos y en la adquisición de equipamiento. Actuará como catalizador para una sólida industria de defensa europea que desarrolle tecnologías y equipos de vanguardia plenamente interoperables.

Supondrá un punto de inflexión para la autonomía estratégica de la UE. Se quiere tener esa autonomía estratégica en la cual la UE tenga sus propias capacidades de todo tipo, no sólamente de las FAS, sino de capacidad industrial y tecnológica, y mantenerla.

El Fondo Europeo de Defensa tiene dos secciones, una dedicada a investigación y otra dedicada a capacidades. La vertiente de investigación del fondo ya está produciendo resultados. A partir de 2017 la UE ofrece por primera vez subvenciones para la investigación colaborativa en tecnologías y productos de defensa, en lo que se llama acción preparatoria, cuya financiación completa corresponde directamente al presupuesto de la UE.

Los proyectos que optan a financiación europea son 70, en ámbitos prioritarios, previamente acordados por los estados miembros. Son los estados los que eligen las áreas donde es necesaria inversión o investigación, y la UE los financia con el dinero de todos los europeos.

La financiación consiste en un total de noventa millones de euros hasta finales del año 2019, y a partir de ahí hay elaborada una propuesta por la Comisión Europea, que está en discusión con el Parlamento y el Consejo, de que la parte de la investigación llegue a alcanzar, entre el año 2021 y el 2027, cuatro mil cien millones. Esto será para investigación en materia de defensa, para otro tema de investigación, en otros ámbitos, tiene sus propios fondos atribuídos.

En cuanto a capacidades, también el Fondo Europeo de Defensa creará incentivos para que los estados miembros cooperen en el desarrollo y en la adquisición de forma conjunta de tecnología y equipos de defensa, merced a coofinanciar el presupuesto europeo y al apoyo práctico de la Comisión. Los estados miembros, por ejemplo, pueden invertir conjuntamente en desarrollar tecnologías de sistemas aéreos no tripulados, o drones, o comunicaciones por satélite o, si así lo estiman, comprar helicópteros para reducir costes y hacer una compra de forma colaborativa.

Solo serán admitidos los proyectos colaborativos, y una proporción del presupuesto total se destinará a proyectos que impliquen la participación transfronteriza de las PYMES y de la industria.

La UE va a financiar, con un total de quinientos millones de euros, para los años 2019 y 2020, un programa específico de defensa, de desarrollo industrial, propuesto. Luego existe una propuesta de ocho mil novecientos millones de euros, en el ciclo 2021-2027. Con toda esta inversión se espera que las FAS europeas tengan un mejor equipamiento y tengan esas capacidades que hasta este momento no han podido tener por diversas circunstancias.

Bandera de la Unión Europea

Tanto en investigación como en capacidades, el coste global del Fondo Europeo de Defensa alcanzará los trece mil millones de euros y contribuirá, a través de la UE, a que proteja y defienda a sus ciudadanos complementando otras vertientes de acción, como el plan de la aplicación de la estrategia global en el ámbito de la seguridad de defensa, en el que se presenta un nuevo nivel de ambición para la UE y se determina las medidas para conseguirlo, o la implantación de la declaración conjunta de la UE con la OTAN, que es el último apartado de las iniciativas.

El Consejo Europeo, en su reunión de diciembre de 2016, aprobó un conjunto común de propuestas dentro de la declaración de la UE-OTAN, es decir que, ambas, tienen aprobado un marco de cooperación y pueden trabajar juntas pero no en cualquier tema. Trabajan juntas en aquellas áreas que han sido acordadas por el Consejo Europeo y entre ellas está la ciberdefensa y la ciberseguridad.

Finalizó aquí el ponente la parte dedicada a las iniciativas de defensa que se están llevando a cabo en Bruselas, dentro de la EDA, y quiso explicarnos luego aquellas que se están desarrollando relacionadas con la ciberdefensa.

Nos habló de Ciberespacio como dominio de las operaciones, entendido como el quinto dominio, junto a los dominios, físico, terrestre, naval y aéreo. Un nuevo espacio que se abre ahora y que es distinto a los espacios a los que estamos habituados, que integra sistemas de información, telecomunicaciones, redes de datos, multitud de sensores interconectados, y al cual hay que prestar mucha atención en el futuro.

Con ese concepto entendemos que la revolución tecnológica dominará el campo futuro de las operaciones y por tanto la defensa debe dotarse de aquellas capacidades que puedan ser una ventaja ante un adversario.

El ciberespacio está comprendido por las redes de datos, los sistemas de mando y control que facilitan el planeamiento y la conducción en operaciones y apoya las decisiones de los comandantes militares; los sensores; los sistemas de información de telecomunicaciones; los sistemas de radio; las comunicaciones por satélite, y todo eso deberá asegurarse para un correcto funcionamiento.

Se olvida a menudo que, en este entorno, no sólamente existen los sistemas informáticos en el campo de batalla, sino que también existen las señales, que transportan la información de las comunicaciones, y nunca más que ahora tiene sentido el que haya una convergencia entre la ciberdefensa y la guerra electrónica.

Noviembre de 1969, nace en EE.UU. la red ARPANET

Este escenario, cada vez más automatizado, donde hay multitud de elementos que se conectan y se intercambian información, se verá aumentado en el futuro por la proliferación de sistemas autónomos. Si ya disponemos de vehículos sin conductor en el mundo civil, nadie podría opinar lo contrario a que esos mismos vehículos sin conductor existiera también en el campo de batalla. Esto trae consigo nuevos desafíos, nuevas consideraciones éticas y legales sobre el funcionamiento de esos vehículos puesto que el ser humano no está dentro de la cadena de decisión de lo que pudieran elaborar si son completamente autónomos. Esto se incorporará a los conflictos, sin duda.

Los sistemas de mando y control, aquellos que permiten al comandante militar ejercer la monitorización y el seguimiento de sus propias fuerzas deberán estar disponibles para su uso en todo tiempo. Deberán asegurar que la información se almacena correctamente y se distribuye también a todos los niveles. Además deben estar preparados para aguantar entornos degradados en los que las limitaciones de las comunicaciones sean grandes. Aquí es donde la ciberdefensa alcanza su mayor protagonismo.

A finales de los años 60 se creó en EE.UU. la red ARPANET, en un intento de que la Agencia de Investigación pudiera tener un intercambio de información, con la industria, con sus contratistas. Cuando nació esta red militar, precursora del Internet que hoy conocemos, el reto era establecer la comunicación, era poder intercambiar información. Pero eso hoy ya no es ningún impedimento, de hecho la comunicación se da por segura. El reto de hoy en día es que esa comunicación sea segura, que, en caso de ser información sensible, no sea interceptada y utilizada por otros que no deben verla. El reto es mantener la confidencialidad de esa información y es ahí donde la ciberdefensa tiene su papel fundamental.

Las comunicaciones pueden ser vistas como una sección de apoyo a las operaciones, mientras que la ciberdefensa son propiamente operaciones, y ahí está el cambio en el concepto. La dependencia de las operaciones militares de las infraestructuras críticas que proveen, por ejemplo, de la electricidad, en campamentos o en unidades militares que están desplegadas en distintos sitios, esas infraestructuras críticas llevan por detrás un Hardware y un Software que hay que proteger, porque si no se protege es susceptible de tener un ciberataque y echar por tierra esa electricidad que pudiera permitir realizar una misión o no, y todo eso es materia de preocupación.

En cuanto a la UE tenemos, básicamente, dos estrategias. En el año 2013 se aprobó la ciber estrategia de seguridad de la UE, en la cual uno de los pilares fundamentales era recoger también las necesidades de ciberseguridad en el campo de la defensa, y eso dio consigo el marco político de ciberdefensa del año 2014, en el que se establece la responsabilidad de todos los actores que existen en ciberseguridad en el ámbito europeo, Se establece qué es lo que puede hacer cada uno y cuáles son las iniciativas que deben impulsar.

Pero, exactamente, ¿qué es lo que está haciendo la EDA en temas de ciberdefensa?.

Grupo de Alféreces Cadetes de la AGM

Nos explicó Salvador Llopis que el programa de ciberdefensa tiene actualmente dos grupos de trabajo. Uno, llamado Equipo de Proyecto de Ciberdefensa, que mira más hacia las capacidades, aunque también contempla otros elementos de doctrina y procedimiento. El segundo grupo de trabajo es el de Investigación y Desarrollo.

Con estos dos grupos de trabajo en los cuales hay representantes de todos los países, se intenta, primero, acordar aquellas cosas que sean más esenciales en temas de ciberdefensa en base al Plan de Desarrollo de Capacidades, que tiene cinco elementos básicos.

Primero que generemos en las Fuerzas Armadas el personal con el conocimiento adecuado y las destrezas necesarias en ciberdefensa, es decir operadores que van a estar sirviendo en centros de operaciones de seguridad, en centros de atención anti-incidentes, y esto es un reto porque la formación que necesitan es una formación muy especializada y que cuesta mucho dinero. Ahí tenemos un reto puesto que una vez que se han formado es necesario también ofrecerles unos proyectos de carrera atrayentes en los cuales ellos se vean con la motivación necesaria para seguir trabajando.

Uno de los alicientes es que tengan una formación al más alto nivel porque luego lo van a implementar en apoyo a las Fuerzas Armadas. Como segundo punto fundamental es que se asegure la disponibilidad del arte de las tecnologías, identificando aquellas que tuvieran más impacto en el futuro. En tercer lugar es importante que la EDA establezca coordinación y cooperación a nivel europeo, por supuesto con los estados miembros, pero también con aquellos actores relevantes en materia de ciberseguridad, y con actores internacionales.

También es importante adoptar una aproximación a la ingeniería de sistemas porque las soluciones son cada vez más complejas y hay que documentarlas bien, y hay que tener un marco donde establezcamos esta ingeniería de sistemas. También, en último lugar, implantar soluciones de ciberdefensa, no sólamente en el ámbito general sino extrapolarlas a todas aquellas necesidades que pudieran tener el dominio aéreo.

Imaginemos la gestión del tráfico aéreo, que necesita ser segura también y ahí la ciberdefensa tiene que ver cómo puede ayudar al dominio aéreo, al dominio espacial. Cuando tenemos satélites desplegados en órbita necesitamos protegerlos también y en esa protección las necesidades de ciberdefensa son fundamentales, y también en el ámbito marítimo y en el terrestre.

Para conocer cuáles son los actores clave que tenemos ahora mismo en la UE comenzó Salvador Llopis por informarnos que el mes de octubre es el mes de la ciberseguridad, una iniciativa lanzada por la Agencia de Ciberseguridad Europea, que se llama ENISA y tiene su base en Grecia. Otros actores clave en la UE son: el Centro Europeo de Cibercrimen que se encuentra en EUROPOL, en La Haya, y ahora el Equipo de Respuesta Anti-incidentes Europeos, que se encuentra en Bruselas y se llama CEP. EU. Otros actores que son también importantes y muy activos en ciberseguridad son la Agencia Europea y otros organismos como el Servicio Europeo de Acción Exterior, a través de su Estado Mayor de la UE.

Dentro del programa de ciberdefensa de la UE, lo que se hace, básicamente, es actuar con respecto a varios proyectos colaborativos, de los cuales uno de ellos, por ejemplo, es la creación de una federación, de una conexión de campos de maniobra militares. Al igual que los pilotos del EA necesitan adiestrarse y utilizar simuladores para ese adiestramiento , los operadores de ciberdefensa también necesitan sus campos de maniobras , de forma virtual, porque son servidores, donde ellos puedan probar los resultados de las medidas que aplican y de tal manera que sepan el resultado de las mismas.

Para unir capacidad de almacenamiento de información, capacidad de procesamiento, la EDA ha lanzado un proyecto (Cyber Ranges) consistente en la unión de campos de maniobras virtuales a nivel europeo. Tenemos actualmente once países que están colaborando en esa iniciativa. Otra iniciativa como proyecto colaborativo, con varios países, es la Conciencia Situacional. Un Comandante Militar necesita establecer su centro de mando y control, saber los medios que tiene a su alcance, y donde se encuentran para ejecutar una misión, pero en cuestiones de ciberespacio no sabemos exactamente como reflejar esa información para que se entienda, porque aquí podemos visualizar pantallas y ordenadores pero al final lo que queremos es que el Comandante Militar en una Operación, sepa cuál es el impacto de que tenga o no tenga esos equipos para que él pueda llevar a cabo su misión. Este proyecto se está desarrollando entre varios países para dotar a su Centro de Operaciones de una visualización que se integre dentro de la visualización común, de barcos, aviones o fuerzas terrestres que tenga a su mando. Ese es otro de los proyectos que se llevan a cabo. Finalmente, el tercero es un tema de detección de intrusos.

Cuando en las redes informáticas tenemos un virus de alta complejidad necesitamos detectarlo para borrarlo del sistema y que no nos afecte y eche la red abajo. Esas tecnologías que permitan detectar a ese Software malicioso y complejo es otro proyecto también a nivel cooperativo en la EDA.

Todas aquellas actividades de formación , bastante importante en distintos aspectos de esa formación, entrenamiento, ejercicios, se está intentando que los desarrolle la Escuela de Seguridad y Defensa Europea, que se encuentra en Bruselas, de tal manera que se amplíe la oferta educativa de los cursos de ciberseguridad al personal de las Fuerzas Armadas. Hemos tenido experiencia con cursos piloto y esperamos que la EDA los pueda impulsar y, por ejemplo, antes de desplegar a cualquier soldado o a cualquier contingente, se les pueda dar un seminario de concienciación en cuanto a todos los
peligros que puedan encontrar, ya en su misión, y las mejores prácticas para asegurar la seguridad de la información.

Servicio Europeo de Acción Exterior

Llegados a este punto, el comandante Llopis quiso detenerse en lo que actualmente es gran parte de su trabajo, consistente en coordinar con expertos en tecnologías e investigación, una agenda de investigación estratégica. Lo cual significa que dentro de las tecnologías que se espera revolucionen el campo de batalla en el futuro, necesitamos empezar a trabajar en ello. Una muy relevante es la Inteligencia Artificial, la cual se espera que lo revolucione todo, pues aquí el ser humano ya no necesitará estar tan pendiente de lo que suceda. Digamos que habrá agentes autónomos que sean capaces de recuperar, sanar y curar una red que se encuentre infectada, de tal manera que no puedan sufrir ciberataques.

Se habla mucho de la Inteligencia artificial, sobre todo se ha estudiado en qué momento, sobre el año 2040-2050, en que la inteligencia artificial será tan inteligente como el ser humano, y a eso lo llaman singularidad. En ese momento se espera que las máquinas sean tan inteligentes como las personas, y eso es un reto porque si las máquinas son capaces de pensar igual que los seres humanos, el ser humano en cuanto a su inteligencia habrá de tener un lugar, y ahí estará el desafío tecnológico.

¿Iguales?

Otra de las áreas en las que también se está invirtiendo mucho para ver cuál va a ser el futuro de su aplicación en defensa es el protocolo de seguridad que tienen las criptomonedas, como el Bitcoin.

El Bitcoin tiene un protocolo de seguridad debajo de él, que se cree que puede tener mucha relevancia a la hora de mantener comunicaciones seguras, que no puedan ser alteradas. Habrá un registro y control general de cada cosa que pase, de tal manera que habrá como un notario que dirá que esta información es íntegra y no ha sido alterada. Eso es muy importante, por ejemplo, para mantener una red de sensores en el campo de batalla que proporcione información fiable.

Eso también se está contemplando en el Blockseries, en la cadena de bloques, del que hemos oído hablar en medios especializados.

Otras tecnologías también relevantes son el Internet de las cosas. Hay una serie de dispositivos hoy en día que se conectan a la red y que también pueden afectar a lo que son nuestras Fuerzas Armadas, y hay que ser conscientes de ello.

Tecnologías Big Data

Luego hay tecnologías de Big Data, que son aquellas que te permiten analizar mejor grandes cantidades de datos. Hoy en día la información nos abruma y es preciso clasificarla, y la forma de clasificarla es llevando a cabo las tecnologías de Big Data, que también forman parte de la agenda estratégica.

No quiso extenderse más el comandante Llopis sobre este apasionante mundo de la ciberdefensa y ciberseguridad, y finalizó su ponencia recordando algunos pasajes de ella a modo de conclusiones.

A continuación se abrió un espacio de preguntas en el que se formularon algunas muy interesantes, que el ponente respondió con solvencia, despejando las dudas que implicaban. Nosotros queremos felicitar una vez más a la Cátedra Miguel de Cervantes de las Armas y de las Letras, de la Academia General Militar, por la organización de la conferencia, también al Patio de la Infanta, de Ibercaja, por acogerla y expresamos nuestra enhorabuena al comandante Salvador Llopis Sánchez por su magnífica conferencia.

EnglishFrenchSpanish