Actos Sociales

ENTREGA DEL PREMIO “GENERAL PALAFOX” Y DIPLOMA DE MÉRITO “COMANDANTE MILITAR”

El Comandante Militar de Zaragoza y Teruel con los galardonados

Asistimos el pasado 2 de diciembre de 2021 a la ceremonia de entrega del Premio “General Palafox” y Diploma de Mérito “Comandante Militar”, celebrada en el Palacio de la Antigua Capitanía General de Aragón.

El solemne acto tuvo lugar a partir de las 12.00 horas en el Salón del Trono presidido por el Comandante Militar de Zaragoza y Teruel, y Director de la Academia General Militar de Zaragoza, GB. Manuel Pérez López.

Asistieron, entre otras, las siguientes autoridades militares: Jefe de la 8ª Zona de la Guardia Civil, GB. Francisco Javier Almiñana Boluda; Jefe de la Brigada Logística, GB. Juan Carlos Olalla Simón; Delegado de Defensa en Aragón, Coronel Conrado José Cebollero Martínez; Jefe del Órgano de Apoyo al COMIL, Coronel Fernando Ruiz Idiago

Las principales autoridades civiles que asistieron al acto fueron las siguientes: Delegada del Gobierno en Aragón, Rosa María Serrano; Arzobispo de Zaragoza, Carlos Escribano Subías; Jefe Superior de Policía de Aragón, Juan Carlos Hernández Muñoz: Lugarteniente del Justicia de Aragón, Javier Hernández García, y diversas autoridades de las administraciones autonómica, provincial y local, y de ámbito universitario y empresarial.

Debido a la actual situación sanitaria, el formato del acto fue muy reducido respecto a los realizados en años anteriores, tanto en su desarrollo, como en el número de invitados.

Los citados premios han sido concedidos en ediciones anteriores a instituciones y personalidades de Aragón como el Gobierno de Aragón, el Ayuntamiento de Zaragoza, la Diputación Provincial de Zaragoza, la Universidad de Zaragoza, la Delegación del Gobierno en Aragón, la Real Maestranza de Caballería de Zaragoza, el Cabildo Metropolitano de Zaragoza, el Cuerpo Municipal de Voluntariado de Zaragoza, la Policía Local de Zaragoza, entre otros.

Precisamente, en el acotado reservado para anteriores premiados pudo verse a las siguientes personalidades: Teniente de Hermano Mayor de la Real Maestranza de Caballería de Zaragoza, Luis Navarro y Elola; Alejandro Bescós, conocido empresario; David Vela, Vicepresidente de la Asociación Cultural Los Sitios de Zaragoza; Manuel Grao Rivas, Jefe de RR.PP. e Institucionales de los Reales Tercios de España (Tercio Norte-Aragón).

Entrega del Premio “General Palafox”

En esta edición, el Premio General Palafox ha reconocido a la Institución Fernando el Católico, organismo autónomo de la Diputación Provincial de Zaragoza.

Recogió el galardón su Director, D. Carlos Forcadell Álvarez, quien pronunció las siguientes palabras: El agradecimiento que me toca expresar y transmitir en nombre de la Institución Fernando el Católico, honrada con la presente edición del Premio General Palafox, va más allá de una cortesía obligada, cuando se observa la condición y calidad de las anteriores distinciones de este reconocimiento, que fueron otorgadas al Ayuntamiento de nuestra ciudad, a la Universidad de Zaragoza y al Gobierno de Aragón.

La Institución Fernando el Católico es un organismo autónomo de la Diputación Provincial de Zaragoza, algo así como el brazo de su política y práctica  cultural en y desde la provincia, y su presidente, Juan Antonio Sánchez Quero, lo es también de la IFC, por lo que me permito, en su nombre, y en el de la propia DPZ, reiterar y reforzar la gratitud por este premio.

La IFC nació en 1943, hace casi 80 años, y siempre cooperó con las instituciones y unidades militares y apoyó sus demandas e iniciativas, así en la provincia de Zaragoza como en Aragón, una vinculación que, con el paso del tiempo, se ha ido haciendo más estrecha. Mis dos antecesores en la dirección de la IFC, Gonzalo Borrás y Guillermo Fatás fueron distinguidos en su momento como cadetes honoríficos por la AGM y se les otorgaron con anterioridad, como a otros destacados miembros de la IFC, diplomas de mérito (José Antonio Armillas, Guillermo Redondo). Yo puedo, más modestamente, recordar mi lejano despacho de oficial de infantería como alférez de Complemento…Milicias univ.,Regimiento Galicia, ocupé el puesto que dejaba…

Los objetivos y función de la IFC consisten en la promoción de la cultura y ciencia y su difusión en Zaragoza y Aragón, y estos han sido los fundamentos de la relación con la institución militar, que me voy a permitir recordar brevemente. Han consistido, como en otros ámbitos, en colaboraciones en investigaciones y ediciones de libros y en la asistencia y apoyo a diversas dimensiones de las enseñanzas militares.

Aprovechando el hecho de encontrarnos en este extraordinario edificio comenzaré recordando que se inauguró en 1894, casi simultáneamente al de la vecina Facultad de Medicina y Ciencias, y contemplaron ambos durante más de tres décadas como el Huerva fluía a sus pies.

Fue este que nos alberga el único construido en España, y por ingenieros militares, con el fin específico de albergar una Capitanía General. Siendo director de la IFC Guillermo Fatás se editó en 1994, con motivo de su centenario, un facsímil del libro que publicó José Gómez y Pallete en 1894, a la hora de su inauguración.

Principales autoridades civiles asistentes al acto

En 2005 publicamos “Zaragoza y Castillejos. Una relación centenaria”, elaborado por historiadores militares de Caballería, entre ellos nuestro alumno de la Facultad hoy Coronel Francisco Escribano, quien ha contribuido al desarrollo de los temas de historia militar, un género historiográfico propio hoy, al igual que otros títulos. En este terreno cabe destacar la publicación en 2002 del libro “La Academia General Militar. Crisol de la oficialidad española”, dos veces reeditado, revisado en 2020 en una actualización en cuya gestión y edición ya pude participar, un modelo de libro en su género, reconocido por esos estudios, cada vez más desarrollados y atractivos de historia militar a los que me he referido, del que nunca faltan ejemplares en la AGM para uso protocolario. Siempre, por otra parte, hemos apoyado de diversas maneras los cursos internacionales de Defensa que van por su 28 edición.

En fin, seguimos con atención y plena disposición la condición actual de centro de enseñanza de excelencia de la AGM y la titulación universitaria que acompaña a la formación militar, y que hace de la misma un centro universitario más, configurando una completa y modélica formación de su alumnado, quizá no suficiente conocida en la sociedad.

Y acabo, como historiador, si me permiten, aportando algunas informaciones, creo que desconocidas, o no suficientemente destacadas sobre la biografía del General Palafox que nos convoca.

De Palafox se recuerda habitualmente su condición de héroe militar y civil en los Sitios, pero no son tan conocidas sus convicciones o actuaciones políticas posteriores, vg. esta documentado que durante el retorno de Fernando VII en 1814, -desembarcó en Valencia y fue a Madrid pasando por Zaragoza mientras calibraba sus apoyos- le recomendó en dos ocasiones, en Segorbe y en Daroca, que no aboliera la vigencia de la Constitución de 1812, como si que acabó haciendo. Quizá por eso al poco de su nombramiento como Capitán General de Aragón en 1814, Fernando VII lo apartó de su lado. Desde mayo de 1820 perteneció al Ateneo español, Sociedad patriótica y literaria, una institución de socialización del liberalismo político, y tuvo cargos en el gobierno constitucional de 1823, cuando Fernando VII consigue volver a ser un monarca absoluto, fue declarado “impuro”, le embargaron las rentas de su encomienda y le retiraron los sueldos. La reina Mª Cristina, apoyada por los liberales contra las pretensiones del pretendiente carlista, al poco de comenzar la guerra civil, lo nombró duque de Zaragoza en julio de 1834 y le restituyó los sueldos. En septiembre de 1835 fue nombrado capitán general de Aragón. De modo que nuestro héroe fue un militar constitucionalista, en tiempos difíciles, y más para alguien perteneciente a la nobleza, y esto es algo que creo conviene recordar.

Y, finalmente, quiero subrayar que es la historia de la IFC la que es reconocida en esta acto. Un antecesor en la dirección de la misma, cadete honorífico de quien no voy a decir el nombre, me ha hecho caer en la cuenta del artículo 4 del decálogo del cadete (“ser fiel cumplidor de su deber y exacto en su servicio”), algo que debe ser aplicable a todos los servidores públicos y al conjunto de los ciudadanos.

El Diploma de Mérito “Comandante Militar” correspondió al Subdelegado del Gobierno en Zaragoza, Fernando Beltrán Blazquez, quien también pronunció unas palabras, que fueron estas: Es para mí un auténtico honor y un privilegio haber recibido este reconocimiento que, les consta a todos ustedes que me conocen, me hace una grandísima ilusión.

Quiero felicitar a la Institución Fernando el Católico, Carlos enhorabuena por el reconocimiento del Premio General Palafox a sus grandes méritos.

Diploma “Comandante Militar”

Hace ya 24 años, yo fui por primera vez a la Academia General Militar de manera formal e institucional, acompañado del entonces Vicerrector Felipe Petri. Yo era el Director del Departamento de Ingeniería Electrónica de la Universidad, y la academia ( Coronel Torres, hoy TG. presente en el salón)) solicitaba, en virtud del convenio de colaboración que teníamos suscrito en aquel momento, la colaboración de un par de profesores para impartir la asignatura de Electrónica. El coronel nunca me dijo que la asignatura de Electrónica era la bestia negra de segundo. Todavía hay oficiales del Ejército de Tierra y de la Guardia Civil que tienen sueños por haber suspendido la asignatura.

Yo me presté a poder colaborar. Era el mes de agosto y le comenté al coronel que era muy complicado localizar a algún compañero del departamento porque había que comenzar casi de inmediato. Entonces el coronel, con esa capacidad de persuasión suya, me puso la mano en el hombro y me dijo, sin conocerme: “Beltrán, yo se que usted es un buen candidato para el desempeño” .
Así que me lancé a la aventura y allí empecé un fructífero período de colaboración, cada día mejor, cada día más estrecho, conociendo el día a día de la academia, conociendo desde los actos más solemnes hasta “la toma de la escalera del cañón” o cualquiera de las actividades que se iban desarrollando en el curso académico ordinario de nuestra AGM. Y con ese paso del tiempo, con esos seis cursos académicos que yo estuve allí, aprendí, comprendí, viví, interioricé lo que llamamos “el espíritu de la General”, que desde entonces lo llevo grabado en el adn, y además lo llevo con muchísimo orgullo.

Durante las tres últimas décadas se han ido produciendo un conjunto de acontecimientos en nuestro territorio que quiero señalar, más o menos en orden cronológico, que me parecen importantes. Yo empecé en la academia en el 97. En el 95 es cuando se publica el Real Decreto de cualificación de nuestro aeródromo de Zaragoza como uso conjunto de base aérea y aeropuerto civil, (los americanos se habían marchado 3 años antes, en el 92).

En el 2005 se crea la Unidad Militar de Emergencias; en el 2008 se firma el Decreto de creación del Centro Universitario de la Defensa de Zaragoza, y en 2009, en ese verano, se suscribe el convenio de adscripción, de manera que el CUD pasa a ser un centro adscrito a la Universidad de Zaragoza. Con esto se consiguió un paso fundamental bajo mi punto de vista, que fue el que nuestros egresados en la AGM, además de su empleo de teniente, se iban con un título de grado en Ingeniería de Organización Industrial.

Esta, a mi juicio, buena práctica se extiende también a la Academia de Logística de Calatayud, de manera que unos años más tarde, en 2012, se produce la integración en la Academia de Logística de los estudios de formación profesional dentro del sistema educativo español; en el 2018 se integra el Hospital Militar dentro del sistema público de salud aragonés.

Son solo unos pocos ejemplos en los que vengo a decir que se ha ido produciendo, en los últimos 30 años, una sólida imbricación entre la parte civil, por llamarlo de alguna manera, de nuestra sociedad y la aportación militar en las unidades y en las instituciones que tenemos aquí en Aragón, de manera que no ha sido en cualquier pequeño detalle, sino que ha sido en el ámbito educativo, ha sido en el ámbito sanitario, ha sido en el ámbito de la contribución en seguridad, en defensa, en reacción ante catástrofes y también, no menos importante, en el ámbito económico.

El que la aportación en el ámbito de la logística, que en Aragón ha tenido un crecimiento exponencial en los últimos años, contemos también con un centro de excelencia como es nuestra academia de preparación logística en Calatayud, y por supuesto el aeropuerto, que está prestando un servicio impagable, yo creo que todos estos elementos vienen a demostrar que cuando somos capaces de trabajar con sinergias, que no somos compartimentos estancos, sino que la sociedad y los ejércitos, cualquiera de las representaciones aragonesas del ministerio de Defensa, somos capaces de ponernos de acuerdo en todo este tipo de proyectos y al final son fructíferos.

Todo esto que he ido mencionando no fue fácil, cualquiera de los procesos que he mencionado fue complejo, hubo que trabajar mucho, y yo he de decir con orgullo que he podido participar aunque sea de manera mínima como un espectador privilegiado, de muchos de estos aspectos.

Intervención de Carlos Forcadell Álvarez

Volví a la academia unos años más tarde, como subdirector del CUD, siendo director el aquí presente, Francisco López Ramos. He podido participar, como no podía ser de otra manera, y en virtud de mi actual puesto, en centros de coordinación con la UME; hemos acudido a los Pontoneros cuando ha sido necesario, para un par de sucesos muy recientes en Zaragoza, la búsqueda de un muchacho que se cayó al Ebro y el reflote del helicóptero del 112 que se cayó en la estanca de Egea; he podido ver el trabajo de la gente que está en el Hospital Militar, rastreadores haciendo su contribución a que vayamos saliendo adelante con el accidente de la crisis; he podido estar en todo tipo de reuniones donde se me ha requerido para poder echar una mano en algunos aspectos con la Base Aérea, y por supuesto en todo aquello que ha sido necesario y requerido en mi AGM, donde voy todas las veces que he podido. Ahora hay un largo paréntesis, pero retomaremos todas esas iniciativas y todas esas actividades de manera más o menos habitual.

Con todo esto quiero decir que con el profundo agradecimiento que siento al reconocimiento que hoy se me traslada, como ciudadano estoy cada día muy al debe, y creo que todos los ciudadanos de a pie nos sentimos al debe porque va a ser imposible retornar a las Fuerzas Armadas la cantidad de beneficios que en los últimos años se han ido creando en nuestro territorio, por vuestra participación, por vuestra implicación y que desde luego, de manera individual, va a ser imposible devolveros toda vuestra capacidad de servicio y sacrificio a favor de este territorio.

A continuación el Comandante Militar de Zaragoza y Teruel, GB. Manuel Pérez López, pronunció la siguiente alocución: Quiero darles a todos la bienvenida al palacio de la antigua Capitanía de Aragón donde hoy hemos procedido a la entrega del premio General Palafox y del diploma Comandante Militar de Zaragoza y Teruel.

Intervención de Fernando Beltrán Blázquez

Estos premios tienen por objeto, como ya se ha citado, el reconocimiento del Ejército de Tierra a instituciones y personalidades de Zaragoza y Teruel que se han distinguido por su especial vinculación a las unidades de nuestro ejército, que se encuentran desplegadas o han estado operando en estas provincias aragonesas. Es una forma pública y notoria de expresar nuestro agradecimiento por su apoyo continuo, su dedicación y su entrega en las diferentes actividades que el Ejército de Tierra desarrolla.

A lo largo de más de una década los premiados se han caracterizado además por su cariño palpable hacia la labor que realizan nuestro militares, soldados con auténtica vocación de servicio a España, que aprecian de corazón cualquier gesto o actuación procedente del ámbito civil que apoya su trabajo, siempre focalizado a servir a España y a los españoles, contribuyendo a garantizar la seguridad, donde, como y cuando se nos requiera.

Hoy llevamos a cabo este acto con la misma solemnidad de siempre, aún en una versión diferente a la habitual y confiando en que pronto volvamos a recuperar la normalidad en todas nuestras actuaciones. La presencia de todos ustedes, que agradezco profundamente, realza sin duda la importancia y el significado de este evento.

Hemos querido distinguir con el premio Palafox de este año a la Institución Fernando el Católico.

Puedo decir, sin ningún género de duda, que es acreedora a esta distinción por su constante colaboración y el apoyo que presta a las unidades, centros y organismos del Ejército de Tierra de guarnición en esta ciudad, así como a su Comandante Militar.

La Institución Fernando el Católico promovida, como ha dicho Carlos su director, por la Diputación Provincial de Zaragoza, tiene entre sus cometidos el estudio y promoción de la cultura y ciencia aragonesa y también la difusión en Aragón de las expresiones de la cultura y ciencia universales. La dirección de su Consejo Rector la han desempeñado personalidades de gran prestigio, muchas de ellas citadas ya y alguna nos acompaña además en el día de hoy.

En las últimas dos décadas la institución ha apoyado la dirección de numerosos trabajos de temática militar, libros, cuadernos, separatas o artículos, demostrando su apoyo y reconocimiento a la labor del Ejército de Tierra en Aragón, contribuyendo a la vez y de una forma muy significativa a la difusión de la Cultura de Defensa.

Entre sus trabajos figuran ediciones vinculadas a la Academia General Militar o a la Brigada “Castillejos” precursoras de la actual Brigada “Aragón”. Así mismo ha apoyado a la enseñanza militar siendo entidad colaboradora en la realización de Congresos de Historia Militar, Cursos Internacionales de Defensa, así como numerosas iniciativas docentes promovidas por la Academia General Militar.
Por ello, reúne con creces los requisitos del premio “General Palafox”. Carlos, te ruego que traslades a todo el personal de la magnífica institución que diriges, desde 2007 si no me equivoco, nuestro agradecimiento por su apoyo constante e incondicional y por su desinteresada y continua colaboración con el ejército, así como nuestro sincero reconocimiento por la magnífica labor de difusión de la cultura y la ciencia que realizáis.

Alocución del Comandante Militar de Zaragoza y Teruel

En cuanto al diploma “Comandante Militar de Zaragoza y Teruel”, este año se otorga a Fernando Beltrán Blázquez, actual Subdelegado del Gobierno en Zaragoza. Su relación con el ejército se remonta a finales de los 90, cuando fue, durante cinco años, profesor del entonces denominado Departamento de Matemáticas, Física e Informática de la Academia General Militar.

Ha ostentado, entre otros, los cargos de Viceconsejero de Ciencia y Tecnología, de Secretario General Técnico del Departamento de Innovación, Investigación y Universidad del Gobierno de Aragón. Fue Subdirector, como él mismo ha dicho, del Centro Universitario de la Defensa de la AGM, y fue nombrado Caballero Cadete Honorífico en 2018. Y puedo decir, con conocimiento de causa, que es un ejemplar cumplidor del “Decálogo del Cadete” y además una excelente persona. Es poseedor de la Cruz al Mérito Militar con distintivo blanco.

Desde su cargo actual, de Subdelegado del Gobierno en Zaragoza, ha demostrado un especial afecto y constante voluntad de apoyo y cooperación con las unidades de las Fuerzas Armadas en general y del Ejército de Tierra en particular, muy especialmente en el período en el que se han desarrollado las operaciones Balmis y Baluarte. Sus constantes muestras de apoyo y de reconocimiento hacia la institución militar, su trato siempre amable y cercano y su capacidad de trabajo, dedicación y ejemplaridad, son virtudes que le adornan. Por todo ello es acreedor de la concesión de este diploma y le consideramos, sin lugar a duda, uno más de los nuestros. Muchas gracias, Fernando, por tu extrema, eficiente y desinteresada colaboración y, sobre todo, por el afecto y cariño que siempre demuestras hacia el Ejército de Tierra.

Estatua del General Palafox

No me extiendo más, finalizo reiterándoles mi agradecimiento por su presencia en este acto y trasladando a los galardonados mi más sincera felicitación, así como mi agradecimiento y reconocimiento por su continua colaboración con esta Comandancia Militar.

Seguidamente, se solicitó a los premiados que se acercaran a la tribuna de presidencia para realizar una fotografía conmemorativa con el Comandante Militar de Zaragoza y Teruel.

Concluida esta secuencia, el COMIL dio por finalizado el acto militar. Posteriormente, en el salón contiguo, lo que antes fuera el comedor de oficiales, se sirvió un vino español.

Fotografías: Oficina COMIL 7

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