Actos Sociales

ENTREGA DEL PREMIO LITERARIOY MEDALLAS DE SOCIO DE HONOR DE LA ASOCIACIÓN CULTURAL LOS SITIOS

Autoridades y galardonados

En el Aula Magna del edificio Paraninfo de la Universidad de Zaragoza tuvo lugar el pasado día 22 de febrero de 2.019, la ceremonia de entrega del Premio Literario y Medallas de Socio de Honor de la prestigiosa Asociación Cultural Los Sitios de Zaragoza.

El solemne acto dio comienzo a las 19.30 horas, con la asistencia de numeroso público e invitados, que llenaban por completo el aforo de la sala.

La mesa presidencial estuvo compuesta por María José Martínez de Hoyos, Directora de la Secretaría de Actividades Culturales de la Universidad de Zaragoza; María Jesús Martínez del Campo, Concejal del Ayuntamiento de Zaragoza y Presidenta de la Junta de Distrito Centro; General Carlos Jesús Melero Claudio, Comandante Militar de Zaragoza y Teruel, y Director de la Academia General Militar; Gonzalo Aguado Aguaron, Presidente de la Asociación Cultural Los Sitios de Zaragoza.

Asistieron, entre otras, las siguientes autoridades y personalidades civiles: Subdelegado del Gobierno de España en Zaragoza, José Abadía Tirado; Comisario Jefe Provincial de Zaragoza, Francisco Jesús Navarro Francia; Condesa viuda de Bureta, María del Carmen Izquierdo López; Enrique Collados Mateo, Concejal del Ayuntamiento de Zaragoza (PP).

Igualmente estuvieron presentes las siguientes autoridades y mandos militares: Jefe de la 8ª Zona de la Guardia Civil en Aragón, GB. Carlos Crespo Romero; Jefe de la Academia de Logística de Calatayud, GB. Eloy Celma Maquieira; Jefe del Órgano de apoyo al COMIL, Coronel Luis Antonio Quintas Gil; Jefe del RA-CA 20, Coronel José Manuel Pedrosa Carrera.

Entre los numerosos invitados se pudo ver a: miembros de la Real Maestranza de Caballería, representada por su Teniente de Hermano Mayor, Luis Navarro y Elola, y los Reales Tercios de España representados por Manuel Grao Rivas, Jefe de Relaciones Institucionales del Tercio Norte “General Aranda”.

Se inició el acto con la intervención de María José Martínez de Hoyos quien, después de un capítulo inicial de bienvenidas y salutaciones, presentó a los componentes de la mesa presidencial y a continuación cedió la palabra al presidente de la A.C. Los Sitios.

María José Martínez de Hoyos

Les ofrecemos un resumen de la intervención de Gonzalo Aguado: “Me gustaría hacer una pequeña reflexión recordando a un personaje que vino en los años 70 a Zaragoza, que se llamaba Raymond Rudorff, un alemán, investigador, que vino a Zaragoza cuando nuestra asociación, que tiene más de 30 años, todavía no existía. Vino con el propósito de investigar sobre Los Sitios de Zaragoza, sobre este acontecimiento que nosotros tanto hemos dedicado a investigar, pero en aquellos tiempos él se quedó asombrado de lo poco que se había estudiado en Zaragoza. Con los estudios y archivos que hizo presentó una tesis doctoral que luego fue resumida en un libro memorable titulado, Los Sitios de Zaragoza.Guerra a muerte, que es uno de los libros de referencia de los Sitios de Zaragoza. Pero la reflexión es la siguiente: el alemán se quedaba asombrado de que un acontecimiento tan importante se hubiera investigado tan poco y no tuviera valor en Zaragoza“.

Creo que ahora este investigador estaría orgulloso de ver que, en todos estos años, la Asociación Los Sitios hemos publicado más de 34 libros sobre el tema de Los Sitios de Zaragoza; hemos hecho exposiciones; hemos hecho ciclos de conferencias; hemos hecho visitas guiadas. Se ha hecho tantísimo por la difusión de Los Sitios de Zaragoza que, creo, es algo de lo que debemos sentirnos orgullosos“.

Una de las cosas que hace la asociación es distinguir públicamente a todas esas personas e instituciones que han mostrado una sensibilidad especial en la defensa de Los Sitios, en esta memoria nuestra de Los Sitios de Zaragoza, como es el caso de José Antonio Armillas Vicente, querido amigo, que se ha distinguido en tantos ámbitos que sería difícil citarlos todos, como catedrático de esta casa, de la universidad; como Comisario de la Fundación; como presidente también de nuestra asociación“.

Gonzalo Aguado Aguaron

Pocas personas hay en Zaragoza que se merezcan tanto este reconocimiento, así que enhorabuena. También es un orgullo poder reconocer públicamente al pueblo de Plenas, que ha mostrado ese interés, esa ilusión por reconocer la memoria de Manuela Sancho, esa heroína tan importante de Los Sitios de Zaragoza y ha sabido recuperar una casa que quizá habría caído en ruina, y convertirla en un museo que ahora es un punto de referencia para los que nos gusta la historia y, sobre todo, para los que vamos buscando y buceando un poco en el conocimiento de estos personajes. Precisamente esa casa museo ha sido visitada por nuestra ganadora del Premio Juvenil, que también estuvo visitando Plenas, tras las huellas de Manuela Sancho, y luego ha hecho un trabajo extraordinario sobre tres heroínas de Zaragoza, así que muchas felicidades también. Y por supuesto a nuestro Premio Literario, José Antonio Pérez Francés, enhorabuena un año más por ese trabajo. Ya hemos publicado muchos libros de los que haces y me encanta siempre el trabajo tan exhaustivo que realizas y, sobre todo, tu punto de vista de conocimiento de historia militar que hace que los análisis de lo que sucedió sea en muchos casos definitivo. Estamos deseando ya ver este libro sobre el Segundo Sitio de Zaragoza, publicado“.

Terminó su intervención el presidente de la Asociación Los Sitios con palabras de agradecimiento hacia el jurado del premio Los Sitios, encabezado por Esteban Sarasa; al ganador del Diploma de Honor, Alejandro Rincón González de Aguero, por la exposición que se celebró en 2.018 en el Palacio de Capitanía, con los grabados de Los Sitios; al Subdelegado del Gobierno en Zaragoza, por su asistencia al acto; a la Comandancia Militar de Zaragoza y Teruel, que siempre les apoya en los actos; a la Junta de Distrito Centro, con la cual hacen actos conjuntos, y a la Universidad de Zaragoza por acoger un año más este solemne evento.

A continuación tomó la palabra María Jesús Martínez del Campo, presidenta de la Junta de Distrito Centro, que inició su intervención con las siguientes palabras: “Como representante municipal quiero recordar que esta ciudad ostenta los títulos de Muy Noble; Muy Leal; Muy Heroica; Siempre Heroica; Muy Benéfica e Inmortal, otorgados en su mayoría tras su resistencia frente al ejército napoleónico en Los Sitios de Zaragoza durante la Guerra de la Independencia.

María Jesús Martínez del Campo

Todos estos títulos quedan reflejados en su escudo. El último Título que recibió la ciudad es el de Inmortal. Fue concedido por Alfonso XIII al conmemorarse el Centenario de Los Sitios de Zaragoza como reconocimiento del valor de los zaragozanos y su doble ejemplo en la defensa de aquella ciudad“.

La Asociación Cultural Los Sitios lleva ya más de tres décadas realizando una meritotia labor manteniendo vivo el recuerdo de lo que aconteció en nuestra ciudad durante Los Sitios de Zaragoza, y lo consigue gracias al gran número de actividades que realiza a lo largo del año, conmemoración de aniversarios; homenajes a nuestras heroínas, y la entrega de estos premios que sirven de estímulo para que se investigue este período tan heroico de nuestra ciudad, especialmente el Premio de Investigación Juvenil, necesario para que nuestros jóvenes conozcan lo que ocurrió en nuestra ciudad y puedan ser los que en el futuro continúen con la labor de la asociación“.

Aspecto parcial de la sala

Desde la junta de Distrito Centro hemos querido poner nuestro granito de arena y durante tres años llevamos colaborando con la asociación. Fruto de este encuentro, se hace con los colegios una Ruta de Los Sitios de Zaragoza donde se da a conocer a los jóvenes lo que ocurrió. En la Junta de Distrito también hemos querido que los chavales conocieran Los Sitios de Zaragoza a través de un libro que fue premiado en esta asociación. Desde la junta de distrito se hace una actividad que es la lectura continuada de un libro, durante el mes de abril, y este año pasado se eligió la obra El espía de Palafox, un libro que ha escrito el premiado, zaragozano, Carlos Álvarez de Eulate, quien a través de la historia de un joven de 14 años, supo dar a conocer a los lectores Los Sitios de Zaragoza. Un libro que fue muy alabado por los chavales y que gustó mucho en los colegios del Distrito Centro“.

Finalizó su intervención María Jesús Martínez del Campo expresando su enhorabuena a los premiados y deseando a la asociación el mejor de los éxitos en la continuación de todas las actividades que realiza.

Se procedió luego a dar lectura de las actas de concesión de los diferentes premios y distinciones, y a la entrega de los mismos seguida de alocuciones por parte de algunos de los premiados, con arreglo al siguiente orden:

Premio de Investigación Histórica

PREMIO ESPECIAL DE INVESTIGACIÓN HISTÓRICA al trabajo titulado, “Zaragoza 1809. Defensa hasta la última tapia“, obra de José Antonio Pérez Francés.

Hizo entrega del premio la Directora de la Secretaría de Actividades Culturales de UNIZAR.

Al inicio de su alocución, el coronel José Antonio Pérez Francés, tuvo un largo y emotivo capítulo de agradecimientos y después dijo lo siguiente: “No existiría este proyecto de investigación sin las fuerzas primarias, entre ellas las del propio Capitán General José Palafox. La documentación guardada personalmente en su archivo, aunque de hecho le perjudicaba, me ha permitido obtener unas conclusiones que le honran como figura histórica.

También expresó su gratitud hacia las personas o instituciones que le habían facilitado la realización de su obra, citando entre otros a diferentes archivos locales y nacionales; a las parroquias de Zaragoza; al archivo histórico de Vincennes; al archivo histórico nacional; a Luis Arcarazo, autor del libro de referencia sobre la medicina en Los Sitios de Zaragoza; a Luis Sorando, por el aporte de documentación de utilidad para la investigación; al profesor Guillermo Redondo Veintemillas, y a otros profesores militares de la Academia General Militar.

Puso de relieve que este proyecto había sido un proyecto difícil, que le había obligado a pensar y razonar como los defensores de Los Sitios, con una ciudad de trazado completamente distinto.

Continuó Pérez Francés con las siguientes palabras: “Con este libro, Defensa hasta la última tapia, finalizo el proyecto de investigación histórica y la obra titulada Zaragoza en su Segundo Sitio. La nación en armas. Sin duda alguna la Guerra de la Independencia tiene una importancia trascendental en la evolución del concepto de España como entidad nacional. Fue en plena guerra, en 1.812, en Cádiz, donde se promulgó la primera Constitución española, la Pepa, que prescribe que la soberanía nacional reside en el pueblo español. Este concepto, todavía vigente en la Constitución de 1.978, deja meridianamente claro que el territorio español, la plaza del Pilar, el monasterio de Montserrat o el territorio de Cataluña, pertenecen a todos y cada uno de los españoles. Hoy en día parece que hay varios millones de personas en España que desconocen o ignoran este hecho. Corresponde al Estado, y a la sociedad, fomentar la cultura, formar el conocimiento de una historia real y no una historia manipulada y, como cualquier sociedad civilizada, cumplir y hacer cumplir las leyes“.

Señaló a continuación que este período histórico ha tenido una menor atención por parte de los historiadores, y otros anteriores y posteriores. Los Sitios de Zaragoza no son una excepción. Son pocos, o muy pocos, los profesores de esta universidad que han publicado estudios sobre Zaragoza en esa época y quiso recordar a José Antonio Armillas, presente en la sala, a Pedro Rújula o a Herminio Lafoz. Las publicaciones de la Institución Fernando el Católico, los actos y publicaciones de la Asociación Cultural Los Sitios, los grupos recreacionistas de Voluntarios de Aragón y Artilleros de Aragón, o temporalmente la Fundación Zaragoza 2008, han sido realmente quienes han mantenido el recuerdo vivo de Los Sitios de Zaragoza.

En Zaragoza murieron durante Los Sitios más de 53.000 personas. Si lo comparamos con el número total de bajas españolas durante la Guerra de la Independencia nos daremos cuenta de que es un dato estadístico significativo. Como dijo el dictador comunista Stalin, experto por cierto en genocidios, cinco millones de muertos son un dato, una sola muerte es una tragedia.

Luego dijo esto, Pérez Francés: “Con esta última visión humana he realizado este libro, poniendo nombres y apellidos a los protagonistas, a las acciones y a los muertos. Ofrezco pues una nueva visión del Segundo Sitio de Zaragoza intentando contar la historia a la luz de la verdad. Defensa hasta la última tapia es un relato de la guerra urbana desde el 16 de enero de 1.809, cuando dos terceras partes del ejército, de las tropas nacionales españolas estaban diezmadas por el tifus, cuando algunos regimientos españoles han perdido ya el noventa por ciento de sus efectivos. Una historia muy distinta a la que hasta ahora nos habían contado“.

Con el asalto de la ciudad comienza una guerra urbana, una guerra desconocida , sin antecedentes en la historia moderna. Ejército y pueblo se unen en la defensa de las calles, de las viviendas, en una lucha a muerte; batería y contrabatería; mina y contramina; guerra en el interior de las viviendas; en los tejados, en los balcones; empleo de hurones para provocar incendios; combate extremo desde el más alto de los tejados hasta la más profunda de las bodegas. La muerte es la verdadera protagonista en las calles de Zaragoza, pero en las calles de Zaragoza no se defiende ya la vida, se defiende la libertad.

Estudiado hasta bien entrado el siglo XX en todas las academias militares de Europa, el Sitio de Zaragoza fue un modelo de resistencia para los defensores de Varsovia durante la Segunda Guerra Mundial y todavía constituye un modelo en el actual combate moderno, guerra urbana, guerra de propaganda, incluso podemos hablar de resistencia de acciones económicas, y lo más importante de todo, la mortalidad y el sacrificio de los combatientes.

Los Sitios de Zaragoza no son, en absoluto, un problema local como dicen a veces en Madrid, ni siquiera regional. Fue un conflicto de nivel nacional con implicaciones occidentales europeas. Basta con entender que las bajas francesas en Zaragoza no fueron de 3.110 hombres, como cita Lejeune. Los franceses perdieron, como decía el coronel Marín de Zaragoza, entre 11.000 y 12.000 soldados, la totalidad de bajas estimadas por Napoleón para toda la campaña española.

Desde un pequeño montón de ladrillos y escombros, entre las enronas zaragozanas comienza y termina la historia de supervivencia y libertad, historia que nos honra como españoles, nuestra propia historia, defendiendo hasta la muerte nuestro solar y nuestra Patria hasta la última tapia.

Premio de investigación Juvenil

PREMIO JUVENIL, concedido a la señorita Carla Dominguez Benito, por su trabajo titulado, “Tres heroínas de Zaragoza”. Hizo entrega del premio el Comandante Militar de Zaragoza y Teruel, general de brigada, Carlos Jesús Melero Claudio.

MEDALLA DE SOCIO DE HONOR, en su Categoría Individual, al profesor José Antonio Armillas Vicente., por su labor en beneficio del estudio y difusión de la historia de Los Sitios, a lo largo de los años, en diferentes esferas, entre otras, como profesor de la Universidad de Zaragoza, como Comisario de la Fundación Zaragoza 2008 o como presidente de la Asociación Los Sitios.

Hicieron entrega de la distinción: Gonzalo Aguado Aguaron, actual presidente de la asociación Los Sitios y Carlos Melús Abós, presidente honorario y fundador de la asociación.

Medalla Socio de Honor (cat. Individual)

Tomó la palabra el profesor Armillas e inició así su intervención: “Es muy peligroso darme la palabra como profesional de la misma, oral o escrita, pero intentaré, contra mi costumbre, ser breve. Realmente no soy promiscuo a reconocimientos propios, sí promuevo y he promovido muchos a otras personas, pero soy un poco alérgico a recibirlos de otros, aunque los acepto siempre, sobre todo por la generosidad con que me han sido proporcionados

“Por tanto recibo esta medalla con toda satisfacción, con todo honor y con todo agradecimiento a los promotores y a la Asamblea de la asociación”.

Me da un auténtico ataque de vértigo contemplar, cuando ha dicho hace un momento aquí el coronel Pérez Francés, que han pasado 30 años desde la fundación de la asociación y quiero recordar, Carlos Melús y Esteban Sarasa, (presentes en la sala), que poco tiempo después nos reunimos en la sede de la Fundación Empresa Universidad para seguir promoviendo las acciones de aquella embrionaria Asociación Cultural Los Sitios de Zaragoza. Ha pasado mucho tiempo, ha pasado mucha agua, y no quiero dejar de lado el pensar lo que intentamos hacer y lo que hicimos pese a los magros recursos con ocasión del Bicentenmario de Los Sitios.

Está por ahí Pilar Alcober, que era en ese momento Consejera de Cultura del Ayuntamiento de Zaragoza y que trabajamos codo con codo de manera muy intensa en las celebraciones del Bicentenario de Los Sitios. Gracias por tus émulus, por tu compañía en aquellos años“.

Con referencias a su familia, presente en la sala, finalizó el profesor Armillas su intervención.

Medalla Socio de Honor (cat. Colectiva)

MEDALLA DE SOCIO DE HONOR, en su Categoría Colectiva, al Ilmo. Ayuntamiento de Plenas, por su contribución a la conservación de la memoria de la heroína de Los Sitios Manuela Sancho, natural de esta localidad, así como por su colaboración con la asociación.

Realizó la entrega María Jesús Martínez del Campo como representante del Ayuntamiento de Zaragoza. Recogió la medalla el alcalde de Plenas, Baltasar Yus Gracia, que a continuación tomó la palabra para hablar, dijo, a su manera, sin escritos, con el corazón en la mano, y este es un resumen de su alocución: explicó lo que era el Museo de Manuela Sancho, que nació en Plenas y a los 10 años marchó a Zaragoza. Dicen que fue en carro, pero aclaró el alcalde que en aquellos tiempos no había carros en Plenas. Vendría seguramente en algún mulo y andando. Luego dijo lo siguiente: “El pueblo entero de Plenas lleva a Manuela Sancho en el corazón. Sucedió que la casa donde nació se hundió, y todo el pueblo colaboró para levantarla y hacer un museo. Sí que de verdad estamos orgullosos del dinero que n allí hemos invertido porque como heroína de Los Sitios de Zaragoza se merece un recuerdo, como todas las aquellas mujeres que lucharon por todos nosotros“.

DIPLOMA DE MÉRITO a, Alejandro Rincón González de Agüero, por la organización de la exposición conmemorativa sobre los grabados de Los Sitios, llevada a cabo en 2.018 en el Palacio de la antigua Capitanía General de Aragón. Hizo entrega del premio el presidente de la AC Los Sitios Gonzalo Aguado.

A continuación disfrutamos de una magnífica conferencia, presentada por Gonzalo Aguado, Presidente de la AC Los Sitios. “Para nosotros es un gran honor contar hoy como conferenciante con el Ilmo. Sr. D. Armando Serrano Martínez, Presidente de la Fundación Casa de Ganaderos, que nos honra hoy, en este día de Los Sitios, con una conferencia sobre la Casa de Ganaderos, que recientemente acaba de cumplir una efeméride tan importante como son los 800 años”.

Algo envidiable de lo que pocas instituciones en España pueden presumir, de semejante historia“.

Diploma de Mérito

Comenzó su intervención Armando Serrano con palabras de reconocimiento hacia el que fue su profesor de historia, José Antonio Armillas, y hacia Carlos Melús, quien le había propuesto dar la conferencia.

Después dijo esto: “Cuando la AC Los Sitios, me ofreció hablar sobre Casa de Ganaderos enseguida les planteé la posibilidad de explicar la Casa de Ganaderos no solo como una asociación de ganaderos de ovino sino como Patrimonio Cultural como nosotros decimos. El año pasado celebramos 800 años de actividad económica ininterrumpida y tuvimos la fortuna de que S.M. el Rey Felipe VI viniera a acompañarnos el día de la Asamblea General y, como dijo en unas breves y maravillosas palabras, nos reconoció como la empresa más antigua de España. Y está aquí, en la calle San Andrés“.

Recordó luego que en el pasado año se celebraron en Aragón una serie de aniversarios para los cuales se creó el Consorcio llamado Zaragoza 18, en el que se intentaron recrear parte de esos aniversarios, entre los que se consideraron más importantes, y de fechas redondas, los siguientes: Milenario de la creación en 1.018 de la Taifa de Zaragoza; 900 Aniversario de la conquista de Zaragoza, en 1.118, por Alfonso I, y por tanto la incorporación de Zaragoza al Reino de Aragón; 800 aniversario de la creación de Casa de Ganaderos en 1.218; 700 aniversario de la creación, en 1.318 del Arzobispado de Zaragoza.

Armando Serrano Martínez

Resaltó que Casa de Ganaderos es algo más que una empresa de ovino, y que el ovino es, en Zaragoza y en Aragón, parte del patrimonio histórico, algo que se aprecia en el folclore, en las devociones; en la gastronomía; en el arte; en las cabañeras. Y se aprecia cuando te das cuenta que los dances y los paleteados del Valle de Tena son prácticamente iguales que los de la Hoya de Huesca; cuando empiezas a ver que devociones pastoriles tan importantes como, por ejemplo San Urbez, que tiene su sede en Guara, tiene una devoción tremenda en la zona del Bajo Cinca; cuando paseamos por la catedral de La Seo, sin darnos cuenta de que en sus naves hay representadas 137 ovejas; cuando vemos en nuestra maravillosa gastronomía que Ternasco de Aragón fue la primera carne fresca reconocida con una denominación específica en 1.989, y amparada por la Unión Europea como Indicación Geográfica Protegida (IGP) en 1.996 ; cuando vemos la forma del término de Zaragoza y la importancia de sus cabañeras. “Todo eso y mucho más es lo que nosotros llamamos patrimonio, no solo es una actividad económica. Los aragoneses tenemos un patrimonio del ovino que tenemos que saber mantener, y Casa de Ganaderos es solo un lado de ese joyero que es el patrimonio del ovino en la ciudad de Zaragoza. Casa de Ganaderos nace en 1.218 y cuando nos preguntan qué es Casa de Ganaderos decimos que es parecida a la Mesta Castellana, pero con una primera gran diferencia, que está en el origen, pues Casa de Ganaderos surgió 55 años antes y tiene una singularidad“.

Fíjense que, a veces, las relaciones familiares tienen mucha importancia en la historia. El monarca que creó la Mesta Castellana, Alfonso X el Sabio, estaba casado con Violante de Aragón, la hija de Jaime I, que era el monarca que había creado, medio siglo antes, la Casa de Ganaderos.Nos explicó Armando Serrano el por qué nace Casa de Ganaderos. ¿Cómo puede nacer una institución tan compleja como ésta?.

No puede nacer de la noche a la mañana, del 17 al 18 de mayo de 1.218, tiene que haber una base y, con toda seguridad, la base para la creación de este tipo de organización gremial la tenemos que buscar en la conquista de Zaragoza. Tenemos que ir 100 años atrás, a la conquista de Zaragoza por Alfonso I en 1.118, y tenemos que entender que Alfonso I entró en la ciudad de Zaragoza pero los zaragozanos no huyeron cuando entraron las tropas aragonesas. Los zaragozanos eran musulmanes, pero eran zaragozanos, y los grandes agricultores se quedaron, quien huyó fue la clase dominante. Cuando Zaragoza empezó a actuar como capital del reino, pese a que algunos quieran que no, Alfonso I, en una de sus primeras medidas, intentó cristianizar de una manera rápida esa ciudad recién conquistada. Otorgó una serie de privilegios, que todos ellos fracasaron, hasta que en 1.129 concedió un documento, que para los historiadores es una maravilla, que se llama Privilegio de los Veinte y que, verdaderamente, es el Fuero de Zaragoza. El primer punto, por el que se llama así, Privilegio de Veinte, es que Alfonso I concedía a la ciudad un privilegio en el cual se decía que cuando la ciudad de Zaragoza, los bienes de la ciudad, los habitantes de la ciudad, o los bienes de los habitantes de la ciudad fueran atacados, la respuesta dada por veinte hombres buenos sería siempre una respuesta real. Eso significaba darle libertad absoluta a la ciudad, es el germen del Consejo, es la primera organización de la ciudad de Zaragoza anterior incluso al famoso Consejo de Ciento, que se tiene como origen de los consejos.

Devoción pastoril

Pues aquí tenemos un precedente a esos consejos. Abajo del documento hay una pequeña frase con uno de los varios privilegios otorgados que dice, los vecinos de Zaragoza podrán apacentar sus reses, gratis, por donde se acostumbra en Aragón, lo cual fue traducido rápidamente por los zaragozanos como pastura universal, lo que llamaríamos ahora exención de impuestos. Realmente Alfonso I exime de los impuestos de hierba a los zaragozanos y eso provoca un efecto llamada impresionante. Comienzan a instalarse en Zaragoza decenas de ganaderos, con miles de cabezas de ganado, porque saben que al instalarse en Zaragoza podrán pastar gratis por todo el reino de Aragón.

Es además un colectivo con una actividad económica movible, que puede coger el ganado y trasladarse, no como el agricultor que está obligado a permanecer junto a su tierra. Estas gentes empiezan a ejercer ese derecho de pastoreo universal y, pónganse en el otro lado. Rebaños de miles de cabezas de ganado comenzaron a pacentar en hierbas de otras localidades del norte de Aragón y, naturalmente, los lugareños cuando veían estos rebaños de miles de cabezas de ganado, lo menos que hacían era espantar el ganado, lo que más, asesinar al pastor, y entremedio todas las tropelías que nos podamos imaginar. Esta gente volvía a Zaragoza y convocaba al Tribunal de los Veinte porque un bien de un vecino de Zaragoza había sido atacado, con lo cual este tribunal, que el rey Alfonso I podemos pensar que creó por si acaso gente musulmana atacaba la ciudad, por culpa de las ovejas estaría permanentemente convocado.

Así, es lógico que 100 años más tarde, en un momento en que la monarquía necesita apoyo, recuerden que en 1.218 Jaime I tiene 10 años y en Aragón no le hace caso nadie, no le obedece nadie, más que un pequeño grupo de nobles que son consejeros de su padre, tras escapar del castillo de Monzón, el primer documento que firma es el documento fundacional de Casa de Ganaderos.

Documento fundacional Casa de Ganaderos

Está buscando el apoyo de la ciudad y para ello dá un privilegio tan exclusivo como el de la jurisdicción a un grupo económico que era el verdadero motor de la ciudad de Zaragoza, los ganaderos de ovino. Es la única vez que el monarca aragonés concede jurisdicción criminal a un grupo económico, ni antes ni después, porque al Tribunal de las Aguas de Valencia, que también fue creado por este monarca, solamente le concedió jurisdicción civil, no la criminal. Tiene el documento un detalle precioso y es que, en el ángulo inferior izquierdo hay una pequeña frase que dice: “como el Rey es niño y no sabe signar dibuja su mano” y el monarca dibujó su mano para dar fe de que aquel era un documento, un privilegio real.

Nos decía, Armando Serrano, que Casa de Ganaderos es un patrimonio histórico de la ciudad de Zaragoza porque la ganadería ovina no es una actividad rural, es una actividad económica vinculada al mundo urbano. Por supuesto que las cabezas de ganado pastan en el campo, pero hay una cantidad enorme de gente que vive de la oveja, no solo los ganaderos y pastores, que crean un sinfín de puestos de trabajo que hoy llamaríamos indirectos, el único núcleo poblacional que puede nutrir todos los puestos de trabajo va a estar aquí. Con lo cual la ganadería ovina, no solo en Zaragoza sino en el resto de los territorios del reino castellano y del reino aragonés, es en esos momentos una actividad vinculada al mundo urbano.

Privilegio de XX

Ahora estamos acostumbrados a ver rebaños de 500, 600 o 700 ovejas, pero en esa época los rebaños eran de 3.000, 4000 o 5.000, llegando a haber en el siglo XV rebaños de 9.000 cabezas de ganado. No los llevaba solamente un pastor, estaba el mayoral, los pastores, los rabadanes, los zagales, las mujeres que cocinaban para toda esta gente. Era una verdadera tropa detrás de esos animales. Esos serían los puestos de trabajo directos, pero si llevamos a estos rebaños al esquilador nos aparecen todos las profesiones vinculadas al mundo textil; si llevamos a estos animales al matadero nos aparecen todas las profesiones vinculadas al mundo de la alimentación y de las carnicerías; si cogemos las pieles de esos animales sacrificados en el matadero y las curtimos, nos aparecen las tenerías, los curtidores, los pellejeros, los chapineros; si se trabajan las pieles de otra manera, se pueden fabricar pergaminos, (hasta el siglo XV que llega el papel a la ciudad, todo lo que se escribía se escribía sobre pergamino).

Privilegio jurisdiccional

Hay otros muchos colectivos que vivían de las ovejas aunque nos parezcan muy lejanos del mundo ganadero, por ejemplo los seberos. La iluminación de la ciudad no se hacía con velas de cera, que estaban reservadas a las iglesias y a un grupo muy concreto de población. El común de la población se iluminaba con velas de sebo, que se extraía del ganado ovino.

Privilegio de Alfonso V

Había un colectivo muy curioso que era el de los violeros, lo que hoy llamaríamos luthiers, que eran los talleres que fabricaban violas y violines, que utilizaban las vísceras de las ovejas para las cuerdas de sus instrumentos. La importancia de los violeros en la Zaragoza del siglo XV podemos verla en las siguientes cifras: Zaragoza tiene registrados, en el siglo XV, 39 talleres de violeros cuando la siguiente ciudad en importancia de violeros en la península es Toledo, con 35, y la siguiente Sevilla, con 25. Aquí vemos el peso que tenía la ganadería ovina en la ciudad de Zaragoza que, en la segunda mitad del siglo XV, con una población de 20.000 ó 22.000 habitantes, tiene censadas más de 400.000 ovejas. La ganadería del ovino era la “General Motors” de la Edad Media de Zaragoza.

Sello en cera de Jaime I

Todo este colectivo que realmente es un ejemplo económico de mucho poder, no solo económico sino poder social y político, va acaparando privilegios de todo tipo a lo largo de los años. Hemos visto el de la pastura universal pero además, debido a su poder económico, lo que hacían era comprar otros privilegios, como por ejemplo: estaban exentos del pago de los abrevaderos reales; estaban exentos del impuesto de la sal, que era como el IVA de la época; estaban exentos del impuesto de castillaje; tenían un privilegio por el cual administraban las carnicerías unos meses al año,

Lo que en realidad es como si controlaran el mercado. Y tenían algunos privilegios increíbles como el de estar exentos del impuesto de pontazgo al cruzar el puente de Piedra, el único en el valle medio del Ebro. Solamente había dos colectivos que no pagaban dicho impuesto: los peregrinos del Camino de Santiago que se desviaban a Zaragoza desde Santa María la Mayor, y los cofrades de ganaderos.

Pero sin lugar a dudas el privilegio más llamativo y más singular es el de la jurisdicción civil y criminal. Eso quiere decir que en la Casa de Ganaderos hay un Tribunal para juzgar todos los asuntos relacionados con la ganadería en Zaragoza, o en los que estuviera involucrado un ganadero.

El tener jurisdicción criminal significaba que en Zaragoza, disfrutamos o sufríamos la existencia de dos horcas. Una era la la horca del concejo, la horca del rey, situada más o menos cerca de lo que es el mercado central, y la otra era la horca de ganaderos, ubicada al otro lado del río, al inicio del camino de San Gregorio.

Proceso criminal de 1.579

En esa horca se cumplían las sentencias de pena corporal, incluida la pena de muerte, dictadas por el Justicia, para que el resto de la ciudad viera que aquel reo había sido colgado por los ganaderos.

Mostró Armando Serrano la imagen de un documento de 1.579, correspondiente a un proceso criminal, que no estaba relacionado con la ganadería sino con un asesinato pasional. No se trataba de un trío amoroso, era un cuarteto y dos de sus lados eran ganaderos por lo que se juzgó en el Tribunal de Ganaderos y no en el Tribunal del Rey.

Esta figura del Justicia de Ganaderos se elegía por votación entre los propios cofrades de Zaragoza. Quien juzgaba no era un sabio en “dreito”, quien juzgaba era un ganadero, elegido por votación cada dos años al principio y posteriormente cada cuatro años. Se reunían en el Santuario del Portillo, el día que llamaban del Ligallo, que era el Martes de Pascua, para hacer la elección del Justicia de Ganaderos, y al final hacían un gran convite, una gran comida de la cual las sobras se llevaban al hospital Real de Nuestra Señora de Gracia.

Una curiosidad es que nadie se preconizaba para presentarse al puesto de Justicia. Por medio de insaculación, un niño sacaba tres bolitas con nombre de un saco y esos eran los que se tenían que presentar al puesto de Justicia. Las ordinaciones dicen “solamente la muerte les exime de la elección”, con lo cual no hay control de ninguna institución o autoridad sobre la Cofradía de Ganaderos.

Todo esto continúa y sus sentencias son inapelables hasta que llegan los Borbones. Felipe V se preguntaba “como es esto que ese tal que llaman Justicia de Ganaderos tiene la misma autoridad que el presidente de la Audiencia“, y eliminó el Privilegio de Jurisdicción Criminal, aunque les mantuvo el de Jurisdicción Civil.

Virgen del Ligallo

A partir de ese momento los ganaderos zaragozanos comenzaron a invertir su tiempo en otras actividades como control de cabañeras, limpieza de balsas y abrevaderos y, sobre todo, beneficencia. Hay una inversión tremenda de Casa de Ganaderos en el siglo XVIII, sobre todo en parroquias como San Andrés, Santuario de Nuestra Señora del Portillo y el HospitaL Real Nuestra Señora de Gracia.

Así continúan las cosas hasta que llegamos a la época de Los Sitios. ¿Qué ocurre con todos esos miles de cabezas de ganado?. Utilizando los censos de Casa de Ganaderos, vemos que en 1.807 hay censadas 108.288 cabezas, en 1.810 hay unas 7.000, y en 1.812 se recupera la cifra hasta las 29.232 cabezas. ¿Qué ocurre para que haya este descenso tan brusco de la cabaña zaragozana?. Pues entre otras razones, las siguientes: hay una mortandad tremenda de cofrades y ganaderos que mueren en los propios Sitios; hay muchos episodios de robo de ganado, con entradas en parideras y continuos saqueos y robo de puntas de ganado; hay una necesidad de abasto de carne a las tropas de ambos bandos: hay un aumento tremendo de los ataques de lobos, ya no hay control sobre estas alimañas y el lobo entra a la ciudad en esa época causando estragos en los rebaños; hay un incremento de las enfermedades del ganado, con episodios de viruela que diezman el ganado y mueren cientos de ovejas; por último, hay una necesidad mayor de suministro de carne a los hospitales, algo absolutamente necesario para que la gente se recuperara. Fíjense solamente en estos dos datos: en el año 1.810, que es cuando nos dan el dato de que solamente les quedan 7.000, los franceses se llevan 15.000 cabezas de ganado para suministro del ejército, y en 1.813, nada más entrar las tropas españolas, les exigen a Casa de Ganaderos que que aporten 500 carneros para el hospital y 400 para las tropas, con lo cual están de ambos lados demandando constantemente el abasto de las tropas.

Libro de Actas (siglo XV)

Pero no solamente sufrieron los rebaños. Hay otros episodios que están alrededor de la casa y que son muy importantes para Casa de Ganaderos. En el Segundo Sitio, cuando ven que la ciudad va a caer, más por las enfermedades que por el sitio militar, lo primero que intentan, y lo consiguen, es salvar el archivo.

Solamente les preocupa salvar el archivo. Se ponen en contacto con el Mosén de Mediana de Aragón, seguramente por razones de amistad o familiares, y éste Mosén coge una noche una galera, cruza las líneas francesas, entra en Zaragoza hasta la calle San Andrés, cargan en la carreta el archivo que estaba en mantas y antes del amanecer el Mosén vuelve a cruzar las líneas francesas y guarda el archivo, durante buena parte de la ocupación en Mediana de Aragón. Todo el archivo menos las actas, que se las llevó el secretario a su casa y los muebles, que se los repartieron los miembros de la junta para protegerlos.

Antigua fachada CG

Menos mal que hicieron esto porque una vez que la ciudad cae, el edificio sede de Casa de Ganaderos es designado como vestuario del regimiento de polacos, con lo cual la casa sufrió tremendos desperfectos. Hay unas consecuencias de Los Sitios que son curiosas, la primera de ellas es que en 1.810 comienzan ya a reunirse tres ganaderos y le piden al general Suchet que les dé permiso para volver a tener actividad, y se les concede en 1.811 en actas con el sello de Napoleón. Otra consecuencia clara es que le exigen, para volver a tener actividad, que se les devuelva su sede.

El general Suchet se lo concede, saca de allí el regimiento de polacos y comienzan a hacer arreglos en las salas, escaleras y tejado por los desperfectos de Los Sitios.

Otra consecuencia es que pierden toda vinculación con el Santuario del Portillo, que desapareció.

Tras la retirada de los franceses, el Portillo pide dinero a los ganaderos para levantar el nuevo templo, pero los ganaderos no están en disposición de aportarlo y a partir de ese momento la Casa de ganaderos pierde la vinculación con el Portillo. Curioso también es que vemos, por primera vez, a los pastores armados. Los ganaderos piden permiso al general Suchet para armar a los pastores por la gran cantidad de robos que sigue habiendo en el campo. Otro dato curioso es que, durante unos años, vemos como aparecen las mujeres ganaderas. No solamente lucharon las mujeres en el campo de batalla, también llevaron las explotaciones de ganado. Hubo una gran mortandad entre los hombres y durante un período de años vemos que las mujeres asumen la explotación del ovino, el tiempo suficiente como para que sus hijos creciesen y se hicieran cargo de ellas.

Rebaño de raza aragonesa (foto A. Serrano)

¿Cómo termina esto?. Pues Fernando VII confirma en 1.828 una serie de privilegios, les elimina lo de la jurisdicción, les quita toda esa pátina medieval que tenía la cofradía y les abre la puerta de la modernidad. A partir de ese momento la cofradía se reinventó, hizo un edificio nuevo, también en la Calle San Andrés, y se dedicó a otro tipo de actividades. Abrió una sección de lechería; abrió una sección de lanas y dedicó muchísimo más esfuerzo, por primera vez, a la venta de carne que es a lo que se dedicó. Casa de Ganaderos es una institución que tiene 801 años y, como nos dijo Armando Serrano, forma parte del patrimonio histórico de Zaragoza. Una forma que tenemos de apoyarla es consumiendo nuestro maravilloso ternasco de aragón.

Escudo Casa de Ganaderos

Finalizó la conferencia y fue el Presidente de la Asociación Cultural Los Sitios quien cerró el acto con palabras de agradecimiento hacia los asistentes y en especial al ponente Armando Serrano, Director de la Fundación Casa de Ganaderos por su magnífica conferencia. También nos animó a participar el próximo día 24 en la conmemoración del 210 aniversario de la capitulación de Zaragoza, un bonito acto que recuerda esa efeméride y que se escenifica primero en torno al monumento a las heroínas, en la plaza del Portillo, y posteriormente junto al olivo centenario, situado frente al castillo de la Aljafería, donde se simula la entrega de las armas, por los defensores de la ciudad, tal como se especificaba en el acta de capitulación.

Nosotros, desde estas sencillas líneas de los Reales Tercios de España, felicitamos a la AC Los Sitios por la impecable organización del acto, que revistió gran brillantez y solemnidad, y damos nuestra enhorabuena a todos los premiados.

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