Reportaje

ESPAÑA ASUME EL MANDO DE LA MISIÓN EUTM-MALÍ

Retomamos hoy un género periodístico, como es el de la entrevista, que teníamos algo olvidado desde hace demasiado tiempo y al que volvemos ahora para ofrecerles el reportaje que culmina un deseo largamente acariciado.

El Sahel

Hace varios meses que teníamos en mente el realizar un trabajo informativo sobre la Frontera Avanzada del Sahel, y el hecho de que España haya asumido, desde finales de enero de 2018, el mando de la Misión Internacional EUTM-Mali, nos brinda una magnífica oportunidad para hacerlo realidad .

Como saben ustedes, el Sahel es una zona de transición entre el desierto del Sáhara, al norte, y las selvas y sabana sudanesa al sur. Es un cinturón de 5400 kilómetros de longitud, que cruza el continente africano, desde el océano Atlántico hasta el mar Rojo, con una anchura que varía entre varios cientos y mil kilómetros. Siempre ha sido zona de importantes rutas comerciales y en la actualidad se considera un foco de inseguridad, no solo por la aparición del terrorismo yihadista y la proliferación de bandas armadas, sino por la situación de abandono y empobrecimiento de gran parte de las poblaciones que lo habitan.

Uno de los países del Sahel es Malí, sobre el cual vamos a poner nuestro foco informativo dada su relevancia en esa inestable área, que interesa, preocupa y afecta a medio mundo.

Sobre él y sobre la Misión Internacional de la UE que allí se desarrolla desde hace cinco años vamos a reflejar unos datos iniciales a modo de introducción y perspectiva general.

República de Malí

La República de Malí es un Estado del África occidental. Con 1.240.000 km cuadrados es el octavo país por su extensión y limita al norte con Argelia, al este con Niger, al oeste con Mauritania, y al sur con Costa de Marfil, Guinea y Burkina Faso. Tiene una población de 17.600.000 habitantes, de los cuales el 90% son de religión musulmana y mayoritariamente suníes, el 5% son cristianos, de ellos dos tercios católicos y un tercio protestantes, y el 5% restante corresponde a creencias animistas, tradicionales o indígenas.

Vean ahora el contexto previo de Malí, según información publicada por el Ministerio de Defensa. La crisis política, humanitaria y de seguridad que estaba sufriendo Mali, consecuencia de los hechos acaecidos en el norte del país desde principios de 2012, (rebelión tuareg), seguida por un golpe de Estado militar y la entrada de terroristas yihadistas, lo convirtieron en un centro de inestabilidad y en una grave amenaza para toda la región del Sahel y para Europa.

Ante la gravedad de la crisis, el presidente interino de Malí, Dioncounda Traoré, remitió peticiones oficiales de apoyo al secretario general de la ONU, a la Comunidad Económica de Estados de África Occidental, y a la UE, incluyendo en esta última una petición de ayuda para la reestructuración y entrenamiento del Ejército.

Indice de estados fallidos (2017) según el Fund For Peace

A principios de 2013, un medio informativo, (El Confidencial), publicaba el siguiente titular: Mali, a las puertas de “diluirse en un Estado fallido”

Aclaremos que Estado fallido es un término empleado por periodistas y comentaristas para describir un Estado soberano que, se considera, ha fallado en la garantía de servicios básicos . Con el fin de hacer más precisa la definición, el centro de estudio Fund For Peace, ha propuesto los siguiente parámetros:

Pérdida de control físico del territorio, o del monopolio en el uso legítimo de la fuerza.

Erosión de la autoridad legítima en la toma de decisiones.
Incapacidad para suministrar servicios básicos.
Incapacidad para interactuar con otros Estados, como miembro pleno de la comunidad internacional.

Por lo general, un Estado fallido se caracteriza por un fracaso social, político y económico, y por tener un gobierno tan débil o ineficaz que tiene poco control sobre vastas regiones de su territorio, no provee de servicios básicos, presenta altos niveles de corrupción y de criminalidad, refugiados, y desplazados, así como una marcada degradación económica.
Veamos ahora unas reseñas cronológicas.

EUTM-Malí se puso en marcha en el marco de dos resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU.

Bandera de la ONU

El Consejo de la Unión Europea acordó el 17 de enero de 2013 la Decisión por la cual se aprobaba EUTM-Malí, que fue lanzada el 18 de febrero por los ministros de Asuntos Exteriores de la UE.

La participación española, con un máximo de 50 militares, fue autorizada el 30 de enero por el Pleno del Congreso de los Diputados; y con una ampliación del contingente hasta llegar a 110, más los elementos de apoyo necesarios, el 18 de junio por la Comisión de Defensa de la Cámara.

En mayo de 2014 comienza el segundo mandato por una duración de dos años, hasta mayo de 2016.

El 24 de octubre de 2014, el General Alfonso García Vaquero asume el mando de la misión, hasta el 28 de julio de 2015.

El 23 de marzo de 2016 el Consejo de la UE prolonga la misión, en un tercer mandato que durará hasta el 18 de mayo de 2018.
Todavía el 6 de noviembre de 2017, un medio de comunicación, (Revista Fundación Sur), a través de su Departamento África, encabezaba así un artículo, “Mali se ha convertido en un Estado fallido con Ibrahim Boubacar Keita”.

Bandera de la UE

El 28 de diciembre de 2017 se prorroga la misión hasta diciembre de 2018.

El 24 de enero de 2018, el Congreso aprueba el incremento de efectivos hasta un máximo de 292 desde los 140 anteriores con motivo de asumir el mando de la misión.

El 31 de enero de 2018, el General de Brigada del Ejército de Tierra, Enrique Millán Martínez, recibe de manos del general belga Bart Laurent el mando de la misión.

Bueno, queridos lectores que nos siguen, con este preámbulo, necesario para enmarcar en su justa perspectiva la historia de hoy, damos paso a la entrevista que hemos realizado recientemente al Teniente Coronel de Infantería, Jesús Leal Fernández, Jefe de la Oficina de Comunicación de la Brigada Logística, ubicada en el Acuartelamiento San Fernando de Zaragoza.

Consejo de la Unión Europea

El Teniente Coronel Leal es un militar con acreditada experiencia en misiones internacionales, que ha retornado hace unos meses a Zaragoza después de haber desplegado en la Misión EUTM-Malí, a quien agradecemos profundamente el haber colaborado con nosotros en este trabajo. Él nos ha brindado lo que buscábamos, una visión autorizada y profesional sobre un tema de actualidad que despierta interés, e inquietud a la vez, en gran parte de la población mundial.
Aquí tienen nuestras preguntas y sus respuestas:

¿En qué zona concretamente ha estado destinado, cuáles eran su cargo y funciones y cuanto tiempo estuvo?

He estado comisionado, de forma voluntaria, durante seis meses (entre febrero y julio de 2017) en la ATF (por las siglas en inglés de Advisory Task Force) del Cuartel General de la misión que la Unión Europea tiene en Malí (EUTM-Malí), concretamente en su capital, Bamako.

Soldados malienses y ex rebeldes patrullando en Gao

Literalmente, ATF consiste en un grupo de trabajo consultivo de EUTM-Malí. Desde esta unidad se brinda asesoramiento, tanto a nivel estratégico como regional, al Ministerio de Defensa, a las Fuerzas Armadas (FAMa) y a las Regiones Militares. Se trata de asesores (principalmente militares, aunque también participan civiles) francófonos y multidisciplinares, que comparten su experiencia y conocimientos con sus “contrapartes” malienses en los ámbitos de la gestión de recursos humanos, logística, inteligencia, conducción de operaciones, sistemas de información, finanzas y planeamiento.

En concreto, mi tarea era asesorar en materia de Inteligencia a nivel regional.

Ello me permitió participar en tres CMATT (por las siglas, en inglés, de Combined Mobile Advisory Training Team. En español y un tanto libremente, podemos traducirlo por “Equipos de entrenamiento y asesoramiento móviles combinados). Estuve en Gao, Sikasso y Kati, en períodos de entre dos y tres semanas, cada uno.

¿Cómo acepta la población civil de Malí la intervención de tropas aliadas en el país?

Por regla general, muy bien. Hay que tener en cuenta que EUTM-Malí no es una misión ejecutiva.

No participamos, bajo ningún concepto, en actividades de combate ni acompañamos a las unidades malienses en sus operaciones.

Y es que estamos allí a petición del gobierno maliense y sobre la base de resoluciones de la ONU (en particular las Resoluciones 2071, de octubre de 2012, y la 2085, de diciembre del mismo año).

Los estados miembros de la Unión Europea decidieron llevar a cabo una misión para la formación de las Fuerzas Armadas malienses, bajo el nombre de Operación EUTM-Malí. Esta misión se encuadra dentro del marco de la política exterior y de seguridad común (PESC).

¿Los conflictos con los que se encuentran las FAS, son mayoritariamente de índole civil, como disturbios callejeros y alteración del orden público, o con bandas y milicias armadas?.

Zona de Kati

Son del segundo tipo que apunta. Asistimos en Malí a un rebrote del deterioro de la situación de seguridad, con ataques contra instituciones malienses, también hacia MINUSMA (la Misión de las Naciones Unidas en Malí) y contra intereses y personal occidentales. Por ello, nuestro ministerio de Defensa ha decidido aumentar el número de efectivos y proporcionar las capacidades asociadas a esos cometidos.

Mando, Fuerza de Protección y adiestramiento descentralizado. Con casi trescientos efectivos, España asume el grueso de las capacidades militares de la operación convirtiéndose en la primera nación contribuyente a la misión de la Unión Europea. Y lo hace en un momento delicado.

El regreso de combatientes yihadistas desde Irak y Siria ha deteriorado la seguridad en la zona y, si en un principio los grupos terroristas se localizaban en el norte del país, actualmente se están haciendo fuertes en el centro.

Tcol. Leal (Dcha) y otro de los oficiales españoles asesores de EUTM-Malí, en Sikasso

¿Cómo definiría las relaciones entre las FAS de diversos países en el centro de operaciones?

Las relaciones son muy cordiales. No en vano, se trata de un cuartel general, como tantos otros, donde militares de ejércitos aliados trabajan en pos de un fin común y en el que los españoles estamos acostumbrados a participar y, en este caso, liderar. Recuerde que el jefe de la misión, actualmente es el general Enrique Millán.

Me interesa puntualizar que, si bien en ATF el idioma común es el francés, siendo el que se emplea en nuestras relaciones con los militares de las FAMa; en el MHQ ( Multinational Headquarter o Cuartel General Multinacional) el inglés es la lengua de trabajo.

¿Influyen conflictos religiosos en el desarrollo de los acontecimientos?

Se mezclan poderes basados en una corrupta interpretación de creencias religiosas y la instauración de otros apoyados en el crimen organizado de tráficos ilegales. Coordinan sus acciones, traspasan fronteras etéreas y emplean el terror para multiplicar el efecto de sus acciones, para expandir sobre el terreno y para socavar el imprescindible apoyo externo que requiere el Sahel. Hay que capacitar a Malí (y a sus vecinos) para extirpar y derrotar este cáncer, para permitir su desarrollo político, económico y social.

¿Es el terrorismo yihadista un obstáculo determinante de la política de Malí, o se aprovecha en ocasiones como excusa de gobernantes incapaces de hacer frente a sus obligaciones?

En mi modesta opinión, hay mucho más de lo primero que de lo segundo. Debemos valorar los logros alcanzados para conseguir la plena autonomía de Malí, y sus socios en el Sahel, para resolver sus problemas de seguridad, pues afectan a su capacidad de desarrollo. El Gobierno maliense sabe que aportamos valor añadido a sus esfuerzos para transformar sus Fuerzas Armadas y de seguridad y hacerlas más capaces. Aun así, es necesario recordar una de las expresiones recurrentes que empleamos en la misión: “nosotros tenemos relojes, nuestros adversarios: tiempo”.

¿Después de cinco años de intervención, cuáles son los resultados de las Misiones Internacionales en Malí?

Opino que la situación mejora. Lentamente pero se realizan continuos avances. Contribuímos a organizar sus Fuerzas Armadas de acuerdo a sus necesidades. Ellos saben lo que tienen que hacer, pero esperan de nosotros que les enseñemos a hacerlo. Prueba de ello es que, en estos cinco años, casi un tercio del ejército maliense ha pasado por las instalaciones de Koulikoro y tanto su adiestramiento como su organización, han mejorado de manera tangible.

Respecto al adiestramiento, han mejorado en disciplina y actitud.

Militares españoles instruyen tropas malienses en Koulikoro

Particularmente, en sus movimientos, cuando se asientan temporalmente sobre el terreno, sus habilidades patrullando y ya empiezan a coordinar, de manera elemental, el empleo de las especialidades de combate.

En cuanto a la organización, el asesoramiento se ha materializado en la Ley de Orientación y Programación Militar, que asegura, tanto el control de las autoridades civiles sobre las Fuerzas Armadas, como la definición de los objetivos estratégicos militares malienses y la correspondiente asignación de recursos económicos en el tiempo.

Además, se ha proporcionado un asesoramiento esencial a la hora de materializar uno de los esfuerzos regionales recientes más esperanzadores y concretos: la fuerza conjunta del G5 Sahel, mediante la cual cinco países subsaharianos han puesto en marcha una capacidad militar para constituir soluciones transfronterizas a problemas transfronterizos.

¿Cuántos militares de las potencias extranjeras han muerto en Malí?

Desconozco el número exacto. Por lo que he podido leer, desde 2014, los franceses han perdido una docena de hombres en la Operación Barkhane que desarrollan, parcialmente, en Malí. Por su parte el MINUSMA (Mission Multidimensionne Integrée des Nations Unies por la Stabilisationau Malí, en francés) ha tenido más de un centenar de bajas mortales.

En nuestro caso, EUTM-Malí sufrió la baja de un suboficial portugués en el ataque al resort “Le Campament” en Bamako, del que se ha hablado mucho por la heroica actuación de un comandante español, zaragozano de crianza, para más señas.

¿Lo que ha costado mucho conseguir, se puede perder fácilmente?

Esperemos que no. La situación de calma actual en la zona es volátil y, en cualquier momento, puede haber un incidente. Debemos estar atentos para evitarlo. La Unión Europea está invirtiendo recursos, materiales y humanos, intentando conocer y entender mejor las zonas de donde provienen las amenazas de las que hemos hablado. En nuestro caso concreto, queremos tomar conciencia de los problemas de Malí y estar en disposición de comprender, ayudar y encontrar soluciones. Creo que esto supone un valor añadido a la proyección de la estabilidad.

¿Cuáles son las sensaciones personales que se trajo consigo de su permanencia en la Misión EUTM-Malí?.

En primer lugar, como en el resto de misiones en que he participado (Bosnia, Kosovo y Líbano), de Malí me he traído experiencias personales que me hacen agradecer la calidad de vida que tenemos en España.

Ver las condiciones en que viven nuestros semejantes hace que valoremos nuestro entorno, lo que hemos alcanzado gracias al trabajo de generaciones que nos precedieron. Dicho esto, en Malí percibo lo que puede considerarse conformismo e indolencia. La riqueza natural del país, a mi entender, ha contribuído a que, teniendo sus necesidades básicas cubiertas, no tengan muchas de las preocupaciones del mundo occidental. La “planificación” es una actividad que explotan poco.

Por otro lado, la oportunidad que he tenido de conocer y (re)conocer a compañeros que me han enseñado mucho.Todos. La mayor parte de las veces, en positivo, valores inherentes a la milicia que se practican día a día. Pero, incluso de los errores que cometemos debemos aprender. He vuelto con numerosas lecciones aprendidas.

El GB. Enrique Millán asume el mando de EUTM-Malí

Tras más de treinta años de servicio, me ha dado tiempo a aprender que “esto debo hacerlo así” y “aquello no debo hacerlo asá”.

En lo colectivo, sabrá que es tradicional la colaboración de los contingentes militares españoles con la población civil más desfavorecida en todas las zonas donde desplegamos. Esto se ha convertido en una constante, que se repite en los países donde desplegamos. Los contactos con los religiosos españoles que desarrollan allí su tarea ha sido enriquecedor.

¿Cuál es, a su juicio, la percepción que la sociedad española tiene de la actuación de nuestras FAS en Misiones Internacionales?.

Ministra de Defensa y GB. Millán

En un sondeo de primeros de año, en el que se valoraba la actuación de las 12 principales instituciones democráticas de España, éramos los segundos, una décima por encima de la Monarquía.

Solo nos superaban las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Con eso está respondida la cuestión.

Pero no debemos quedarnos ahí. Debemos pugnar por mejorar, quizá no el puesto, pero sí la nota. No se ama lo que no se conoce y nuestros conciudadanos deben saber en qué se gastan sus (nuestros) impuestos. Debemos enseñarles lo que hacemos, que es mucho y muy bueno. Me refiero a la exhaustiva preparación que siguen nuestros militares. Es la base del resultado que obtenemos cuando salimos fuera. Como los deportistas: “se juega como se entrena” o como creo que dijo Patton: “A pint of sweat, saves a gallon of blood” (una pinta de sudor, ahorra un galón de sangre”.

¿Para el Ejército, que han venido a suponer las Misiones Internacionales en el exterior?

Desde que, a finales de los 80, nuestras tropas iniciaran su participación en misiones internacionales, son más de cien mil los militares que han (hemos) participado en misiones de toda índole en África, América, Europa, Asia e, incluso, la Antártida.

Siempre digo que salvando las distancias, y junto con nuestros Reyes, somos los mejores embajadores de España fuera de nuestras fronteras. Nuestro trabajo, nuestro carácter, en definitiva, el buen hacer de los militares españoles ha determinado la estima que nos tienen.

Y, por supuesto, en estos teatros de operaciones se nos ha dado la oportunidad de poner en práctica los conocimientos adquiridos, ver que la preparación no es en vano y que estamos a la altura de los mejores.

¿Qué ha cambiado para que, últimamente, escuchemos en conferencias y declaraciones de militares de alta graduación términos como “situaciones que pueden ser de combate”, referidos a las misiones en el exterior, cuando hasta hace poco tiempo se evitaban tales expresiones?.

Miembros del Rgto. Asturias 31 (Sikasso)

Nuestra preparación como militares es para el combate. Nuestro entrenamiento, las maniobras y ejercicios están enfocados a simular escenarios en conflicto. Ahora bien, siempre dentro del marco de las leyes y usos de la guerra. Además, cada misión internacional en la que intervenimos, genera unas “reglas de enfrentamiento” que respetamos estrictamente.

Como he dicho con anterioridad , EUTM-Malí no es una misión ejecutiva. Por lo tanto, no permite a las tropas europeas tomar parte en operaciones militares. Eso no quita para que estemos informados sobre la preparación de las fuerzas malienses, por boca de los propios malienses y por parte de otras misiones desplegadas en Malí y el Sahel, en particular MINUSMA y Barkhane.

¿Podemos decir que está, o estará, asegurada la frontera avanzada del Sahel?

Nuestra seguridad no se construye únicamente en el interior de nuestras fronteras. Es cada vez más evidente que comienza en escenarios mucho más alejados. Se construye donde se originan muchas de las amenazas que nos acechan. Allí donde tenemos que combatirlas. Y Malí tiene un incuestionable interés estratégico. Debemos contribuir a su estabilización, al refuerzo de las instituciones locales y a la capacitación de sus Fuerzas Armadas mediante misiones de adiestramiento.

CMATT en Gao (2017)

Es la clave de lo que se denomina modelo europeo de gestión de crisis, basado en el fortalecimiento de las capacidades locales de los países. Ello es fundamental para su sostenibilidad y crecimiento. Además, redunda en el refuerzo de sus fronteras exteriores, favorece la lucha contra la pobreza y trata de paliar la carencia de alternativas de futuro de una población joven, juventud abocada a la inmigración o, lo que es peor, a ser captada por extremismos que se aprovechan de la desgracia y la desesperación.

España, con sus aliados europeos, trabaja, y muy duro, en ello.

Bien queridos amigos, esto es lo que dio de sí nuestra entrevista al Teniente Coronel de Infantería Jesús Leal Fernández, de la Brigada Logística, con sede en Zaragoza capital. Contestó a todas nuestras preguntas sin eludir ninguna cuestión, aún cuando alguna de ellas podía haber generado cierta incomodidad en un estamento tan cuidadoso en sus declaraciones como es el Ejército.

Una vez más, desde estas sencillas líneas de los Reales Tercios de España le expresamos público agradecimiento por atender nuestra solicitud a la vez que le felicitamos por la sinceridad y valentía de sus respuestas.

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