Apenas cuarenta y ocho horas después de haber asistido, en la plaza del Pilar, a la celebración de la festividad de los Santos Ángeles Custodios, Patron de la Policía Nacional, volvimos al salón principal de la capital aragonesa, el pasado día uno de octubre, para asistir a la celebración anticipada de la festividad de la Patrona de la Guardia Civil, la Santísima Virgen del Pilar.
Los actos comenzaron a las 11.00 horas, en la Catedral-Basílica de Nuestra Señora la Virgen del Pilar, con la celebración de la Santa Misa, en el altar mayor, presidida por el Arzobispo de Zaragoza, Excmo. y Rvdmo. Sr. Carlos Manuel Escribano Subias. Con él concelebraron el Vicario General de Zaragoza Ilmo. Sr. Rubén Ruiz Silleras, el Deán de Cabildo Metropolitano de Zaragoza M.I.S. Juan Sebastián Teruel, el Capellán Castrense R.V. Ángel Briz Fernández, el Diacono Permanente Octavio Pérez Paricio, y otros dos sacerdotes más.
Asistieron, entre otras, las siguientes autoridades y personalidades: Delegado del Gobierno de España en Aragón, Excmo. Sr, D. Fernando Beltrán Blázquez; General Jefe de la 8ª Zona de la Guardia Civil, Excmo. Sr. D. Antonio Jesús Orantos Miguez; Presidente del Tribunal Superior de Justicia de Aragón, Excmo. Sr. D. Juan José Carbonero Redondo; Fiscal Superior de Aragón, Excma. Sra. Dña. Asunción Losada Sabater; General de División, Jefe de Movilidad Aérea, Excmo. Sr. D. Andrés Enrique Maldonado García; General Jefe de la Base Aérea de Zaragoza, Excmo. Sr. D. Luis Alberto Martínez Ruiz.

Los Reales Tercios de España, creados en 1942 por S.A.R. Don Juan de Borbón y Battenberg, estuvieron representados por su Delegado en Aragón Sr. D. Rafael Lahuerta del Río, y por el Jefe de Relaciones Institucionales del Tercio Norte-Aragón, Ilmo. Sr. D. Manuel Grao Rivas.

El guardia civil Miguel Ángel Ponce dio lectura del Primer Libro de las Crónicas, En aquellos días, David congregó en Jerusalén a todo Israel para subir el Arca del Señor al lugar que le habían preparado. Reunió también a los hijos de Aarón y a los levitas…..También dio lectura del Salmo, al que respondimos, El Señor me ha coronado, sobre la columna me ha exaltado.
La guardia civil Sagrario Ros leyó un pasaje del Libro de los Hechos de los Apóstoles.
Después de que Jesús fue levantado al cielo, los apóstoles volvieron a Jerusalén, desde el monte que llaman De los Olivos, que dista de Jerusalén lo que se permite caminar en sábado……
En la Homilía, el Arzobispo Carlos dijo lo siguiente: Quiero comenzar deseando a todo el Cuerpo y a sus familias una feliz fiesta de vuestra Patrona, y os animo en el inicio de esta jornada festiva a ofrecer juntos una sentida y entrañable oración a la excelsa Madre de Dios y madre nuestra, la Virgen del Pilar. A ella, los aragoneses lo sabemos bien, dirigimos nuestra mirada y lo hacemos con un deseo, el que siga protegiendo con su amor maternal a este benemérito Instituto.

Ciertamente, la Guarda Civil ha sido siempre reconocida por los ciudadanos como algo suyo, enraizado e imbricado en la misma sociedad. Gracias queridos guardias civiles por lo que aportáis con vuestra dedicación y entrega generosa a toda la sociedad española, Gracias también por venir a tener este primer momento de vuestro día institucional y rezarle a vuestra Patrona, Sí, venir a ver a la Virgen ya es rezar, pero quizás lo más importante es dejarnos mirar por ella, esa es la verdadera oración, dejarte mirar por la Virgen y por su Hijo el Señor Jesús.
La mirada de la Madre es siempre una mirada de amor y comprensión hacia nosotros. No dejéis nunca de mirar a la Virgen y de tenerla presente en vuestros corazones, en vuestras casas y, especialmente, en vuestros cuarteles.

Ella siempre sabe poner sosiego y paz en el corazón de quien se acerca con humildad y confianza. Al celebrar a Nuestra Señora la Virgen del Pilar, la liturgia de este día nos invita a contemplar la fortaleza de la fe, representada por esa columna firme que sostiene este sagrado lugar, y forja y alienta el espíritu. Una firmeza que no es rígida, sino cimiento seguro en medio de las tempestades. Y hoy, al poner vuestro trabajo y vocación bajo el manto de la Madre, dejadme que, nuevamente, este año me fije en vuestro Himno, que me parece profundamente inspirador, pues su letra se convierte en una sentida oración y en una guía para el alma.
El Himno proclama desde sus primeros versos “Benemérito Instituto, guarda fiel de España entera , que llevas en tu Bandera el lema de paz y honor”. Ser guarda fiel no solo es un cometido profesional o seguridad ciudadana. La fidelidad es una virtud ; ser guardia fiel significa velar por el hermano; ser centinela que custodia la vida y la dignidad del prójimo. Lleváis también como lema la paz y el amor. Cristo mismo nos dijo en el Evangelio, “Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados los Hijos de Dios”. Esa paz no es la mera ausencia de conflicto, sino que es el fruto de la justicia, del auxilio al desvalido, y la presencia tranquilizadora en cada rincón de nuestra Patria.
Añade el Himno, invocando la memoria de vuestra fundación, “Por glorificar el nombre que el gran Ahumada te diera , con tu sangre noble y fiera has bordado tu blasón”.

En estas palabras hay el eco del misterio de la entrega. La sangre derramada en acto de servicio es el testimonio supremo de amor. Jesús nos enseñó que nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos.
Recordamos hoy, con veneración y respeto, a todos los guardias civiles que a lo largo de la historia han llevado su entrega hasta sus últimas consecuencias y han dado su vida en acto de servicio por España. Su memoria no es solo motivo de orgullo institucional sino semilla de bien y sacrificio generoso, que estoy seguro que la Virgen del Pilar acoge en las moradas eternas.
La estrofa central de vuestro Himno dibuja también algunas virtudes del alma, dice la letra, “Vigor, firmeza y constancia, valor en pos de la gloria, amor, lealtad y arrogancia, ideales tuyos son”. Estas palabras contienen también una propuesta espiritual. La firmeza y la constancia son la propuesta que surge del mismo Pilar de la Virgen, vuestra Patrona. El amor y la lealtad son motores que evitan que el cumplimiento del deber se vuelva frío o impersonal.

Estoy seguro que para muchos de vosotros, vuestro reconocido espíritu de sacrificio surge de una gran profesionalidad, pero también de una convicción interior de que servir al bien común es servir a Dios en los hermanos. Y es esa entrega, muchas veces silenciosa, la que sostiene la vida cotidiana de una nación.
“Por ti cultivan la tierra”, dice el Himno” y “La Patria goza de tu alma”. Que profunda verdad se esconde aquí; para que el agricultor siembre; para que las familias vivan en paz; para que las empresas abran cada día sus puertas; para que el débil camine seguro, hace falta alguien que vele en la noche, que custodie los caminos y que garantice el orden. Vuestro trabajo discreto es el suelo fértil sobre el que florece la convivencia nacional.
Queridos guardias civiles, llevad permanentemente con vosotros esta fe y la oración a la Virgen del Pilar que velará como Madre de Cristo y madre nuestra que es. Ella, cuando aun vivía, nos dice la piadosa tradición, se apareció aquí al apóstol Santiago, junto al Ebro, en este lugar, y prometió permanecer en este sitio hasta el fin de los tiempos, para que la virtud de Dios obre portentos y maravillas por su intercesión con aquellos que, en sus necesidades, imploran su su patrocinio.
Si lo pensáis, es lo que estamos haciendo hoy con confianza y gratitud. Su piedad nos recuerda desde entonces la firmeza de la fe, que no se arredra ante el mal, que busca hacer un mundo mejor cambiando los corazones, y nos impulsa a trabajar con esperanza, mirando a la meta por la que vale la pena vivir y amar para, finalmente, gozar de la recompensa eterna.

Que la Virgen del Pilar, Patrona de la Guardia Civil, sostén de los desalentados y protectora de los caminos, os mantenga siempre firmes en vuestra vocación benemérita, proteja a vuestras familias, que tanto comparten vuestros desvelos, y bendiga vuestro servicio permanente a toda la sociedad, Que así sea.
Como verán, fue una preciosa homilía la de nuestro Arzobispo Carlos.
Al final de la eucaristía, el guardia civil Miguel Ángel Ponce dio lectura a la oración del guardia civil a la Virgen del Pilar: Virgen del Pilar, soy guardia civil y te pido que me escuches, Tal vez, interiormente no me sienta orgulloso de haber correspondido a tu patronazgo; tal vez mi fe no sea siempre fuerte y mi olvido busque justificaciones, Quizá el recurrir a ti sea como el que se acuerda de la tormenta cuando truena, más al menos hoy sí quiero decirte esto: que estoy vigilante; que mi deber me obliga, con satisfacción y orgullo, a dar cumplida respuesta a las necesidades de mis conciudadanos, amigos, familia, conocidos y desconocidos, incluso adversarios si como tal se tuvieran; que busco la fortaleza necesaria a través de mi preparación y esfuerzo para ser un ejemplo profesional en la sociedad en la que vivo, a la que presto mi servicio y de la que espero su comprensión. Espero que, si es necesario nos ayudes porque, aunque sabes que cuentas con nuestro sacrificio, a veces resulta muy difícil ser un buen guardia civil.
A continuación, escuchamos, y cantamos, el Himno a la Virgen del Pilar y una comitiva encabezada por las primeras autoridades, eclesiásticas, militares y civiles, se dirigió a la Santa Capilla.
En el Camarín de la Virgen, el general de la 8ª Zona de la Guardia Civil, hizo ofrenda de un bello ramo de flores a la Virgen del Pilar, y rezó la siguiente oración.

…..te pido tu bendición para éste su servicio diario, que lleva siempre en su piel. Gracias por estar presente , por tu amparo maternal, por ser foco ante la sombra, Quien te dio tan bello nombre, Virgen Santa del Pilar, quién te alzó como estandarte de pueblo sin igual, Eres Patrona y mañica, eres fuerza y unidad, eres flor entre las flores, eres paz, eres verdad. Tu manto verde nos cubre, tu mirada nos da paz, y en cada ofrenda que hacemos va un pedazo de lealtad. Porque Tú eres quien eres, Madre Reina sin igual, eres Rosario de Cristal, eres la Virgen del Pilar.
Abandonamos el templo y, ya en el exterior, en la plaza del Pilar, asistimos a una espectacular Parada Militar, en la que se hallaban en formación representadas las diferentes Unidades que integran la 8ª Zona de la Guardia Civil de Aragón. Igualmente, formaban, una Escuadra de Caballeros y Damas Cadetes de la Academia General Militar y la Banda de Guerra de la Brigada “Aragón” I. Actuó como relator del acto el Cabo Mayor D. Eduardo Lafuente Arrieta, Secretario de la 8ª Zona de la Guardia Civil.
A los acordes del Himno nacional, la Bandera de la 8ª Zona de la Guardia Civil se incorporó a formación. La Bandera de España simboliza la nación, es signo de la soberanía, independencia, unidad e integridad de la Patria y representa los valores superiores expresados en la Constitución.

Breves instantes después, hizo su entrada en la plaza del Pilar el General Jefe de la 8ª Zona de la Guardia Civil de Aragón, D. Antonio Jesús Orantos Miguez, quien tras recibir los honores reglamentarios, revistó las Unidades en formación, a los acordes de la conocida Marcha Militar “El Abanico”. Al cabo de poco tiempo, hizo acto de presencia en la plaza del Pilar el Delegado del Gobierno de España en Aragón, Excmo. Sr. D. Fernando Beltrán Blázquez.
A continuación, dio comienzo el acto de imposición de condecoraciones militares, que fueron entregadas por las siguientes autoridades: General de Brigada, Jefe de la Fuerza de la Guardia Civil en Aragón; Teniente General de la Guardia Civil, Laurentino Ceña Coro; General de División, Jefe la División Castillejos; General de División, Jefe del Mando de Movilidad Aérea; General de División, Segundo Jefe de la Región de Nueva Aquitania, de la Gendarmería Nacional Francesa, Philippe Watremez; General de Brigada, Director de la Academia General Militar; General de Brigada, Jefe la Base Aérea de Zaragoza; General Jefe de la Brigada Logística; Coronel Jefe de la Comandancia de Zaragoza.

Reflejamos algunas de las entregas: Cruz de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo con distintivo blanco, a la Constancia en el Servicio, a Guardia Civil, Eduardo Cortés Cruz; Cruz del Mérito de la Guardia Civil a, Sargento Marin Jesús Perea Jiménez; Cruz a la Constancia, Guardia Civil,………. Aparicio Sánchez.
La segunda entrega de condecoraciones fue realizada por las siguientes autoridades: General Jefe de la 8ª Zona de la Guardia Civil de Aragón; Delegado del Gobierno de España en Aragón; Presidenta de las Cortes de Aragón; Alcaldesa de la ciudad de Zaragoza; Consejero de Hacienda, Interior y Administración del Gobierno de Aragón; Consejero de Medio Ambiente y Turismo del Gobierno de Aragón; Presidente del Tribunal Superior de Justicia de Aragón; Fiscal Superior de Aragón; Subdelegada del Gobierno en Zaragoza. He aquí algunas de las distinciones concedidas.
Cruz de Plata con distintivo blanco a, Presidente del Tribunal Superior de Justicia de Aragón, Excmo. Sr. D. Juan José Carbonero Redondo. Cruz de Plata con distintivo blanco a, General de División, Segundo Jefe de la Región de Nueva Aquitania, Excmo. Sr. D. Philippe Watremez.

En atención a los méritos contraídos por su relevante participación en el servicio y por su brillante y destacada trayectoria olfativa, se concedió la Mención de Honor del Mérito Canino de la Guardia Civil a los siguientes canes del Cuerpo: Martina, del Grupo de Seguridad y Rescate de la 8ª Zona de la Guardia Civil, especialidad de Identificación y Rescate. Recogió, su guía, Cabo 1º D. Antonio del Puerto Rosa ; Zoro, del Grupo de Seguridad y Rescate de la 8ª Zona de la Guardia Civil de Aragón, especialidad de Identificación y Rescate, Recogió su guía, guardia civil Gonzalo Espeleta Abenin.

A continuación se hizo entrega del Premio Amigo Guardia Civil de Aragón 2026. Esta distinción honorífica se concede en reconocimiento a la colaboración, las acciones, servicios y méritos realizados por personas, grupos o instituciones cuyas virtudes tengan como referencia la pluralidad y el trabajo en beneficio de la Guardia Civil y de las funciones que el Instituto armado presta a la sociedad. La distinción, este año, se concedió al Excmo. Sr. General de División, D. Luis Francisco Cepeda Lucas, Jefe de la División Castillejos.
Seguidamente, se hizo entrega de un Reconocimiento a la Excelencia Académica. Dicho premio se concede por la Hermandad de Amigos del Benemérito Cuerpo de la Guardia Civil en Aragón y el Grupo San Valero, a los hijos e hijas de los miembros de la Guardia Civil destinados en la Comunidad Autónoma de Aragón, que hayan obtenido el mejor expediente académico de la Enseñanza Secundaria Obligatoria. Estos fueron los premiados:
Primer Premio: Raúl García Gaston
Segundo Premio: Jorge Rodríguez Benitez
Tercer Premio: Aroa Sanz Campos

A continuación, se hizo entrega de Placa de Reconocimiento y Agradecimiento a: veterano del Cuerpo, retirado, residente en esta Comunidad Autónoma, Subteniente D. Martín Quílez y Quílez, de 90 años de edad, que fue despedido con el siguiente elogio: “Gracias Subteniente Quílez y Quílez, y que la Virgen del Pilar le siga acompañando.”
Seguidamente tomó la palabra el General Jefe de la 8ª Zona de la Guardia Civil, y pronunció un discurso del que ofrecemos a ustedes, queridos lectores que nos siguen, el siguiente resumen: Bienvenidos al acto militar de celebración de la Excelsa Patrona de la Guardia Civil, la Virgen del Pilar. Celebrado en un lugar en el que hace más de 100 años, componentes de la Guardia Civil rendían un especial homenaje a nuestra Patrona, que lo es formalmente desde el año 1913, mediante el reconocimiento normativo expreso del Rey Alfonso XIII, en prueba de afecto y predilección hacia la Guardia Civil.

Acto militar centenario, que nos reúne cada año, y que forma parte de una tradición histórica que se ha mantenido intacta hasta la actualidad. Igualmente intacta nuestra denominación, nuestro carácter militar y nuestro juramente a la Bandera. Acto de recuerdo a quienes, dando cumplimiento a dicho juramento, han escrito en nuestra larga tradición, una página de heroísmo en la historia de la institución a la que pertenecemos.
Tuvo después palabras de público reconocimiento hacia los hombres y mujeres de la 8ª Zona de la Guardia Civil por su compromiso permanente de servicio en las distintas Unidades de la G,C. desplegadas en territorio aragonés. Siempre actuando bajo el mandato de Magistrados, Jueces y Fiscales, la Guardia Civil presta servicio a la sociedad en territorio nacional y en cualquier parte del mundo donde ondee la Bandera nacional y sea requerida.

Resaltó que la Guardia Civil se mantiene firme frente a la intolerancia y frente a toda forma de violencia contra la mujer, contra todo tipo de criminalidad, permanece en defensa del medio ambiente y del patrimonio natural, y se sitúa en vanguardia de la lucha contra el terrorismo, concienciados de la importancia que supone el enfrentamiento del reto demográfico.

Se refirió a las alianzas que la Guardia Civil fomenta con instituciones y entidades dedicadas a ayudar a los demás, en momentos o situaciones críticas, como el Colegio Parroquial de Psicología de Aragón, la Asociación Española de lucha contra el cáncer, la Federación de donantes de sangre de Aragón, la Unidad de Asistencia a Víctimas con Discapacidad Intelectual y ATADES. También con instituciones gestoras del conocimiento, como la Universidad San Jorge y la Universidad de Zaragoza, así como con el sector privado, aunando esfuerzos en la generación del bienestar y el fomento de los valores solidarios. Alianzas y trabajos en común, llevado a cabo con los diferentes actores empeñados en el logro de la generación de seguridad y tranquilidad ciudadana; el Cuerpo de la Policía Nacional; las Policías Locales; la Agencia tributaria y el sector de la seguridad privada, así como en el ámbito de la protección civil, una parte integrante de la seguridad pública, con el permanente y sólido apoyo de las Fuerzas Armadas.
Se detuvo luego en un recuerdo de la pasada época estival, caracterizada por una pluralidad de incendios forestales de carácter virulento , que han afectado a una parte importante del territorio aragonés, comprometiendo la conservación de una parte sustancial de su legado patrimonial y su riqueza medioambiental. Período que se ha cobrado la vida de un combatiente, en este caso, contra el fuego, un componente de la UME, el Cabo Javier García Sancho, al que también se dedicaba este día un sentido homenaje.

Quiso destacar especialmente la figura y la trayectoria profesional del Subteniente D. Martín Quílez Quílez, incansable veterano, estrechamente vinculado a la Guardia Civil desde hace más de 66 años. Un ejemplo de valores y virtudes beneméritas.
Destacó igualmente la labor de los canes de la Guardia Civil implicados en la lucha contra la droga, la localización de personas desaparecidas, accidentadas o en situación de riesgo vital, detectores de explosivos, representados este día por Martina, Zoro y sus guías.
Antes de finalizar, quiso trasladar su gratitud a la alcaldesa y Arzobispo de Zaragoza y Cabildo Metropolitano por su apoyo esencial para la celebración del acto, así como al General Director de la Academia General Militar y al General Jefe de la Brigada “Aragón” I, por su auxilio y estrecha colaboración.
Palabras de gratitud, al mismo tiempo, tuvo hacia la sección de Damas y Caballeros Cadetes que representan el futuro de la Guardia Civil. Un futuro ilusionante, así como para la Banda de Guerra de la Brigada “Aragón” I, medios de comunicación y personal de la 8ª Zona de la Guardia Civil.

No se olvidó de las más de 3500 personas y empresas colaboradoras que el pasado 13 de septiembre participaron en la VII edición de la Correría Guardia Civil Zaragoza, este año dedicada a la Fundación “porqueViven”.
Personas y empresas a las que definió como “un ejército de buena gente, de gran corazón, de entusiasmo inagotable, cercanos con las preocupaciones de los demás, conscientes del valor impagable que encarna todo gesto solidario que se convierte en gigante para quien lo necesita”.
Seguidamente tomó la palabra el Delegado del Gobierno de España en Aragón, y pronunció un discurso del que ofrecemos a ustedes el siguiente extracto:
“Entre el 12 de junio y el 13 de septiembre se produjeron 244 incendios. Ardieron 35.675 hectáreas forestales y, si sumamos las superficies agrícolas afectadas, hablamos de 44.193 hectáreas. Nunca se había registrado en Aragón una superficie forestal afectada tan elevada. Son cifras enormes. Pero las cifras no cuentan todo.
No cuentan lo que significa ver acercarse el fuego al pueblo en el que has vivido toda tu vida. No cuentan qué se siente cuando te dicen que tienes unos minutos para coger lo imprescindible y abandonar tu casa. No cuentan la angustia de un ganadero que tiene que marcharse dejando atrás a sus animales. Ni la de quien se aleja en un coche mirando por el retrovisor sin saber qué encontrará cuando pueda regresar.

Este verano, miles de aragoneses han vivido momentos así. Y allí estaba la Guardia Civil. Y lo digo sin desmerecer en absoluto los méritos de todos los intervinientes que hacen frente a las emergencias.
Hay una frase de vuestra Cartilla, escrita hace más de 180 años, que este verano ha adquirido en Aragón un significado extraordinariamente concreto: el guardia civil estará “siempre pronto para acudir donde el deber le llame”.
Eso es exactamente lo que habéis hecho. Habéis trabajado junto a los servicios de extinción, los agentes de protección de la naturaleza, la Unidad Militar de Emergencias, Protección Civil, servicios sanitarios, policías locales, voluntarios y el resto de profesionales movilizados durante aquellos días. A todos ellos quiero trasladar también hoy nuestro reconocimiento.
Ante una emergencia de estas dimensiones las administraciones, los cuerpos y los servicios públicos tienen que funcionar como uno solo. El objetivo es el mismo: proteger vidas, proteger pueblos y proteger nuestro territorio.
La Guardia Civil lleva 182 años formando parte de la historia de España. Pero su prestigio no procede únicamente de su historia. El prestigio se gana cada día. En una carretera. En una investigación. En un rescate. En un cuartel de un pequeño municipio. En la atención a alguien que pide ayuda.
Y quizá esa sea una de las razones por las que, después de casi dos siglos, la Guardia Civil sigue siendo una institución tan reconocible para los ciudadanos: porque ha cambiado mucho sin dejar de ser ella misma.
Hoy dispone de drones, inteligencia artificial, unidades altamente especializadas y medios que sus fundadores difícilmente habrían podido imaginar. Pero permanece intacta la idea esencial con la que nació: estar al servicio de los ciudadanos.
Como tributo a los que cumplieron su compromiso adquirido ante la Bandera hasta sus últimas consecuencias, se rindió homenaje a los guardias civiles de todos los tiempos, que sirvieron con sacrificio y lealtad y murieron con honor.
| Se recitó el bello poema, del compositor Martín Garrido Hernando, que así dice: | Lo demandó el honor y obedecieron, lo requirió el deber y lo acataron, con su sangre la empresa rubricaron, con su esfuerzo la Patria engrandecieron. Fueron grandes y fuertes porque fueron fieles al juramento que empeñaron, por eso como valientes lucharon y como héroes murieron. Por la Patria morir fue su destino, querer a España su pasión eterna, servir en este Cuerpo su vocación y sino. No quisieron servir a otra bandera, no quisieron andar otro camino no supieron vivir de otra manera. |
Se cantó la parte central de la oración cristiana “La muerte no es el final”, obra del sacerdote español Cesáreo Gabaráin, Azurmendi, elegida en 1981 como Himno de homenaje a los caídos de las Fuerzas Armadas. Dice así:
| Cuando la pena nos alcanza por un compañero perdido cuando el adiós dolorido busca en la fe su esperanza. En tu palabra confiamos con la certeza que Tú ya le has devuelto a la vida ya le has llevado a la luz Ya le has devuelto a la vida ya le has llevado a la luz |
Se cantó el Himno de la Guardia Civil y, a continuación, se procedió a la retirada de la Bandera nacional de formación a los acordes del Himno de España.
A continuación, el Delegado del Gobierno, la Presidenta de las Cortes de Aragón, la Alcaldesa de Zaragoza y el General Jefe de la 8ª Zona de la Guardia Civil, se trasladaron hasta el monolito de homenaje para depositar a sus pies una corona de laureles, con los colores de la Bandera de España.

El Capellán Castrense, R,V, Ángel Briz Fernández, rezó la siguiente oración:
Señor de la vida y la esperanza, fuente de salvación y paz eterna, otórgales la vida que no acaba, en feliz recompensa por su sacrificio. Que así sea.
Seguidamente escuchamos el Toque de Oración y, coincidiendo con su último acorde, la Unidad de Honores descargó una salva de fusilería.
La Fuerza abandonó la plaza del Pilar para ocupar sus posiciones previas al posterior desfile, que se realizó al cabo de breves instantes, teniendo como fondo musical la conocidísima pieza El Sitio de Zaragoza, en homenaje a la sociedad aragonesa.
Desde estas sencillas páginas de los Reales Tercios de España, felicitamos a la Jefatura de la 8ª Zona de la Guardia Civil por la brillante organización de los actos, y agradecemos su invitación a los mismos.
