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LA HERMANDAD DE COMBATIENTES DE LA DIVISIÓN AZUL RECUERDA EN ZARAGOZA A SUS CAÍDOS CON UNA MISA INMEMORIAM

Convocadas por la Hermandad de Combatientes de la División Azul (Zaragoza), medio centenar de personas se dieron cita el pasado día 15 de febrero de 2.019 en la Basílica del Pilar para honrar, una año más, a los caídos de la División Azul.

Asistieron, entre otros, Joaquín Soro López y Herminio Pérez Varela, Presidente y Vicepresidente respectivamente de la Hermandad, en Zaragoza, así como Anselmo Fernández, Delegado para Aragón de Falange Española y de las JONS.

Hay que señalar que ninguno de los asistentes portaba banderas, estandartes o simbología parecida.

Manto de la División Azul

Este acto tradicional se suele realizar en torno a las fechas en las que se conmemora el aniversario de la Batalla de Krasny-Bor, acontecida entre el 10 y el 13 de febrero de 1.943 y que constituyó el combate más sangrientos de cuantos participó la División Azul. En el presente año, esta muestra de recuerdo y homenaje a los 4.000 caídos de la División Azul, que viene realizándose desde los años 40, no ha estado exenta de cierta polémica en torno a varios matices importantes de la celebración religiosa, pues la imagen de Nuestra Señora del Pilar no lució ese día, como en anteriores ocasiones, el manto donado por la Hermandad de Combatientes de la División Azul. Tampoco en las rogativas se pidió por los caídos de la División Azul, así es que tanto los convocantes del acto como los simpatizantes y miembros de la hermandad quedaron desencantados y molestos porque la Santa Misa se ofició sin especificar por quien.

Las polémicas más recientes en torno a esta cuestión arrancan de febrero de 2.015 cuando la imagen de la Virgen del Pilar lució el manto donado en 1.961 por miembros de la División Azul, al declararla su patrona.

Manto de la Falange

Se desataron entonces airadas críticas que arreciaron el pasado 19 de noviembre de 2.018, cuando la Virgen del Pilar lució, durante dos horas escasas, el manto donado en la década de los 40 por la Falange Española y de las JONS. Por este hecho, expresaron sus críticas al Cabildo Metropolitano de Zaragoza, el Gobierno de Aragón, por medio de su Consejero de Presidencia y Justicia,Vicente Guillén, (PSOE), y también el Ayuntamiento de Zaragoza, cuyo alcalde, Pedro Santisteve, (ZEC), publicó en su cuenta de Twitter lo siguiente:”A la Virgen del Pilar le han colocado la bandera de la Falange esta tarde. Es una vergüenza y una falta muy grave a la sensibilidad y creencias de miles de vecinos y de vecinas de esta ciudad que rechazan de plano el fascismo“.

El concejal del PP, Sebastián Contín, replicó así:

La mayoría de los zaragozanos rechazamos tanto el fascismo como el comunismo. En cambio usted, que gobierna gracias al Partido Comunista, y la semana pasada trajo a una terrorista, asesina de nueve inocentes, para hablar en un edificio público, no es quien para dar lecciones“.

Partida de la División Azul a Rusia ( 13 de julio de 1.941)

El arzobispado de Zaragoza pidió perdón y el Cabildo Metropolitano se disculpó, por lo que había sido, dijo, “un error lamentable“, ante las presiones del Gobierno de Aragón y del Ayuntamiento de Zaragoza, cuyo teniente de Alcalde de Servicios Públicos, Alberto Cubero, (ZEC), manifestó que “la iglesia católica en Zaragoza debe una disculpa“. Así pues la misa del pasado día 15 de febrero, pedida por la Hermandad de Combatientes de la División Azul, fue una misa celebrada por los caídos, pero no se sabe de dónde, pudieron ser los caídos de cualquier parte.

No es misión nuestra criticar, ni mucho menos juzgar, y desde el respeto a las creencias e ideologías de cada cual, dejamos aquí reseña informativa del acto convocado por la Hermandad de Combatientes de la División Azul para honrar, este 15 de febrero de 2.019, a los 4.000 divisionarios caídos, españoles voluntarios que marcharon a luchar contra el comunismo ruso muy lejos de su patria. Veamos ahora algunos datos referentes a la División Azul.

Enfermera de la División Azul

Ante la invasión de territorios europeos por la Unión Soviética de Stalin, se autorizó en España la creación de un Centro de Reclutamiento para aquellos voluntarios que quisieran ir a luchar contra el bolchevismo y el régimen comunista que gobernaba en la Unión Soviética y se expandía por países próximos. La creación de la División Azul se proclamó el 24 de junio de 1.941, quedó oficialmente constituida el día 26 y comenzó el reclutamiento al día siguiente.

La recluta tuvo gran éxito y, a partir del 13 de julio y durante diez días, unos 18.000 voluntarios, al mando del General Agustín Muñoz Grandes, partieron de forma escalonada, desde distintas ciudades españolas, hacia Alemania, vía Hendaya, llegando la primera expedición el 17 de julio a la base militar de Grafenwöhr.
Menos conocido es el hecho de que también formaron parte de la División Azul 143 mujeres de la Sección Femenina, como enfermeras del recién creado Cuerpo de Damas Auxiliares de Sanidad Militar. El pasado 1 de agosto de 2.012 falleció, a los 92 años, María Cristina de Orive, la última enfermera que quedaba viva de la División Azul.

María Cristina de Orive

La División Azul fue asignada inicialmente al Frente Oriental, formando parte del Grupo de Ejércitos del Centro y teniendo como primer destino la ciudad de Smolensk. Pero fue desplazada súbitamente y entró en combate por primera vez el 12 de octubre, en Novgorod, en el Frente Norte, ciudad que tomaría el ejército alemán en septiembre de 1.941.

Las principales zonas de operaciones de la División Azul fueron dos: el frente de Novgorod, entre octubre de 1.941 y agosto de 1.942, y el frente de Leningrado, entre agosto de 1.942 y octubre de 1.943.

Sin duda, la batalla más importante, y cruenta, de las muchas en las que participó la División Azul, fue la Batalla de Krasny Bor, un feroz enfrentamiento entre el 55º Ejército Soviético y el 50º Cuerpo de Ejército alemán, y más concretamente con los voluntarios españoles de la División Azul. Cuatro Divisiones soviéticas, avanzando desde Kolpino, hicieron retroceder a los españoles, 5.900 aproximadamente, hacia krasny Bor, causando la escalofriante cifra de 2.200 bajas el 10 de febrero. Sin embargo no consiguieron romper las líneas ni abrir la carretera que atraviesa Kolpino hasta la retaguardia de krasny Bor, lo cual hubiera sido el final.

Tensa espera en la trinchera

La División Azul estuvo activa entre el 24 de julio de 1.941 y el 10 de octubre de 1.943. Durante ese período de tiempo cerca de 47.000 efectivos tomaron parte en los distintos combates, en los que se distinguió siempre por su bravura la División de Voluntarios Españoles.

La orden de Francisco Franco de retirar la División Azul, debido, según algunos historiadores, a las presiones de los aliados, data del 12 de octubre de 1.943 y coincide con el cese del ministro de Asuntos Exteriores Ramón Serrano Suñer.

Entierro de un compañero

Muchos de los componentes de la División Azul murieron combatiendo, bastantes de ellos se quedaron y siguieron luchando en diversas unidades, algunos regresaron, los primeros 286 repatriados lo hicieron en 1.954, a bordo del buque Semiramis, fletado por la Cruz Roja Internacional. De ellos 229 eran voluntarios apresados en el frente que se hallaban prisioneros de los rusos en campos de concentración; 19 eran desertores; 4 eran “niños de guerra“; 19 eran marinos mercantes, y 15 eran alumnos de aviación, de la República. El Semiramis partió el 26 de marzo de 1.954 del puerto de Odessa, hizo escala en Estambul y llegó al puerto de Barcelona el 2 de abril de 1.954.

El último de la División

Cada vez son menos los que quedan, actualmente menos de cincuenta. Uno de ellos es Arturo de Gregorio, de 97 años, que ha hecho recientemente unas interesantes confesiones. Se alistó en julio de 1.941 porque se preguntaba, ¿qué había hecho para disfrutar de una España de paz, sin comunistas?, y él mismo se respondió que, nada.

Nosotros cerramos aquí esta crónica con una de sus reflexiones: “Muchos se olvidan de que España no entró en la Segunda Guerra Mundial gracias a la División Azul“.

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