Festividad

LA REAL ANTIQUÍSIMA Y MUY ILUSTRE COFRADÍA DE NOBLES DE NUESTRA SEÑORA DEL PORTILLO CELEBRA CAPÍTULO Y MISA EN LA IGLESIA DE NUESTRA SEÑORA LA SANTÍSIMA VIRGEN DEL PORTILLO

Nuestra Señora del Portillo

El pasado 23 de marzo de 2019, tuvimos el honor de ser invitados a la Santa Misa celebrada por la Real Antiquísima y Muy Ilustre Cofradía de Nobles de Nuestra Señora del Portillo, en la iglesia de Nuestra Señora la Santísima Virgen del Portillo, de Zaragoza, en la que previamente la cofradía había celebrado Sesión Capitular.

Es la primera vez que les hablamos de esta noble corporación, que hunde sus raíces varios siglos atrás, y queremos ofrecerles una reseña histórica de la misma, que nos parece oportuna.

Desde los tiempos de la Reconquista data ésta Muy Ilustre Cofradía Noble, desconociéndose con exactitud la fecha de su creación por falta de documentos, que sufrieron las consecuencias de las vicisitudes patrias; sin embargo, se tienen datos fidedignos de las fechas de mayor esplendor de la Real Cofradía, cual es un antiguo Códice, copia de otro del siglo XVI, en el que se hallan registradas actas notariales, cuyas fechas corresponden a los años de 1350, 1449, 1454, 1576 y 1618, épocas de mayor auge, y en cuyo Códice se encuentran anotados los Cofrades que formaron Capítulo en los años 1590-1628-1646, y entre los caballeros y damas que pertenecían a la Cofradía se ve que los mismos procedían de familias de notoria nobleza e hidalguía.

Como quiera que del antiguo Códice se desprende que han existido como Cofrades Nobles, para conservar esta tradición la Real Cofradía tiene el carácter de religioso-caballeresca, y, como consecuencia lógica, se exigen para su ingreso las correspondientes pruebas de cristiandad, legitimidad, limpieza de sangre y nobleza o hidalguía.

Enlazamos con la anterior información una reseña acerca de los 900 años que se cumplen de la aparición de la Virgen en un portillo.

Según la tradición popular, tras conquistar Zaragoza Alfonso I, el 18 de noviembre de 1118, una noche de marzo de 1119, aprovechando la ausencia del monarca aragonés, los almorávides atacaron Zaragoza en un intento de recuperar la ciudad.

Los atacantes, aprovechando el sueño de los centinelas que les había tocado hacer guardia, consiguieron abrir una brecha en la muralla, un “portillo”, y comenzaron a entrar en Zaragoza. Es en ése momento cuando la Virgen defiende a la ciudad despertando, con un resplandor, a los dormidos centinelas que dan la voz de alarma.

Es junto a ése portillo abierto donde se levanta un pequeño oratorio y se coloca una imagen que había sido encontrada entre los restos. A partir de tal fecha esa imagen comenzó a ser conocida como Nuestra Señora del Portillo. La Cofradía tiene y ha tenido siempre su Sede Capitular en la ciudad de Zaragoza. Se halla constituída con arreglo a las leyes canónicas y civiles vigentes, siendo su finalidad realizar los altos fines que se consignan en los artículos de sus ordenaciones, fundamentados en las antiquísimas del siglo XVI.

Retornamos a la fecha del 23 de marzo pasado y recordamos que la cofradía celebró Capítulo al que, obviamente, no asistimos pero del que sí podemos ofrecerles la siguiente información: Fue elegido Hermano Mayor, el Excmo. Sr. D. Juan-Gualberto de Balanzó y de Solá, en sustitución del anterior (el Ilmo. Sr. D. Juan Luis Cavero y Caro, Marqués de Lácar), fallecido el pasado 8 de febrero.

Alfonso I el Batallador

Se produjeron los siguientes nombramientos: Teniente de Hermano Mayor, Ilmo. Sr. D. Arturo Guillén y Bruned; Vicesecretaria Canciller, Ilma. Sra. Dña. Pilar Cavero y Moreno, Marquesa de Lácar; Maestro de Ceremonias, Ilmo. Sr. D. Francisco Javier del Arco y Carabias-Méndez; Consejero Perpetuo, Excmo. Sr. D. Luis
Navarro y Elola.

El resto de Caballeros y Damas que constituyen el Capítulo Central de la Real, Antiquísima y Muy Ilustre Cofradía de Nobles de Nuestra Señora del Portillo, del que es Hermano Mayor Honorario, S.A.R. Don Pedro de Borbón-Dos Sicilias y de Orléans, Duque de Calabria y Conde de Caserta. Casa Real de Borbón-Dos Sicilias, son los siguientes: Fiscal, Excmo. Sr. D. Luis Navarro y Elola; Secretaria-Canciller, Ilma. Sra. Dña. Elsa de Elola y Navarro; Clavera Mayor, Ilma. Sra. Dña. Pilar Ximenez de Embun y de San Cristóbal; Maestro de Ceremonias, Excmo. Sr. D. Ignacio Bertodano e Higuera, Marqués de Roncali; Presidenta del Brazo de Damas, Ilma. Sra. Dña. María Cristina Ximénez de Embún y San Cristóbal; Consejero Primero de Entradas, Excmo. Sr. D. Gaspar Castellano y de Gastón; Consejero Segundo de Entradas, Ilmo. Sr. D. Jesús Franco de Espés y Ureta, Barón de Mora; Consejero Tercero de Entradas, Ilmo. Sr. D. Francisco de Borja Cavero y Caro, Consejero Suplente Primero, Ilmo . Sr. D. José Alfonso de Arnedo y Areitio; Consejero Suplente Segundo, Ilmo. Sr. D. Fernando Ferraz Español; Consejero Perpetuo, Excmo. Sr. D. Juan Gualberto de Balanzó y de Solá; Dama Asesora, Ilma. Sra. María Concepción Navarro y Elola; Delegado en Madrid, Ilmo.Sr. D. Antonio de Porlier y Jarava, Marqués de Bajamar; Delegado Adjunto en Madrid, Ilmo. Sr. D. Francisco Javier del Arco y Carabias-Méndez;

Placa de Caballero

Delegado en Castilla y León, Excmo. Sr. D. Álvaro Zuleta de Reales y Ansaldo, Duque de Linares; Delegado Adjunto en Castilla y León, Ilmo. Sr. D. Manuel Luis Ruiz de Bucesta y Álvarez; Delegado en Castilla la Mancha y Andalucía, Ilmo. Sr. D. Antonio Melgarejo y Nardiz, Marqués de Melgarejo de los Infantes; Delegado en Cataluña, Ilmo. Sr. D. Carlos Javier Ram de Viu y de Sivatte, Barón de Hervés y Conde de Samitier; Delegado Adjunto en Cataluña, Ilmo. Sr. D. Juan Carlos de Balle y Comas; Delegado en Valencia, Ilmo. Sr. D. Bernardino Roca de Togores y Cerdá; Delegado Adjunto en Valencia, Ilma. Sra. Dña. Mª Cruz Ferraz y Español; Delegado en Baleares, Ilmo. Sr. D. Francisco Fuster y González de la Riva; Delegado en Navarra y Vascongadas, Ilmo. Sr. D. Pedro de Torres y Olazábal, Marqués de Torres de Mendoza; Capellán Mayor-Párroco de Nuestra Señora del Portillo de Zaragoza, R.V. Sr. D. Jesús Jaime Navarro; Oficial Mayor de Secretaría, Cancillería y Tesorería, D. Francisco Javier Oliván Suárez.

Lazo de Dama

En el Capítulo, al que nos referimos, celebrado por la Cofradía, el 23 de marzo, se aprobaron seis nuevos expedientes de ingreso después de presentar las correspondientes pruebas de nobleza y cristiandad de los pretendientes. Estos son: Imo. Sr. D. José Mª Moncasi y de Alvear; Ilma. Sra. Dña. Blanca Mantilla de los Rios y Sartorius; Ilma. Sra. Dña. Nieves Abbad y Helguero; Excma. Sra. Dña. Concepción Valenzuela y Elorz, Marquesa Viuda de Huarte; Ilma. Sra. Dña. Lydia Caro y Valenzuela, Marquesa de Huarte; Ilma. Sra. Dña. Asunción Castellano y Prats. La Jura de Caballeros y la Toma de posesión de Damas, (ingresados desde 2014 hasta ahora en esta Real Corporación se hace con frecuencia quinquenal), tendrá lugar el próximo día 1 de junio, y será presidida por el Hermano Mayor Honorario, S.A.R. D. Pedro de Borbón Dos Sicilias y Orleans, Duque de Calabria, Conde de Caserta, Jefe de la Casa Real de Borbón Dos Sicilias, y primo de S.M. el Rey D. Felipe VI (q.D.g).

Miniatura de Etiqueta

A las 12.30 horas se inició la celebración de la Santa Misa, oficiada por el R.V. Jesús Jaime Navarro. El Hermano Mayor, Juan Gualberto de Balanzó y de Solá, realizó la siguiente lectura de la carta del apóstol San Pablo a los efesios: Bendito sea Dios, padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en la persona de Cristo con toda clase de bienes espirituales y celestiales.

Juan-Gualberto de Balanzó

Él nos eligió en la persona de Cristo, antes de crear el mundo, para que fuésemos santos e irreprochables ante él por amor. Él nos ha destinado en la persona de Cristo por pura iniciativa suya, a ser sus hijos, para que la gloria de su gracia, que tan generosamente nos ha concedido en su querido hijo, redunde en alabanza suya. Por su medio hemos heredado también nosotros. A esto estábamos destinados por decisión del que hace todo según su voluntad. Y así, nosotros, los que ya esperábamos en  Cristo, seremos alabanza de su gloria.

El párroco, Jesús Jaime Navarro, dio lectura de la proclamación de la buena noticia según San Juán: En aquel tiempo, había una boda en Caná de Galilea, y la madre de Jesús estaba allí. Jesús y sus discípulos estaban también invitados a la boda. Faltó el vino y la madre de Jesús le dijo: “no tienen vino”. Jesús le contestó: “¿Qué tengo yo que ver con el vino?.Todavía no ha llegado mi hora.” Su madre les dice a los sirvientes: “haced lo que él os diga.” Había allí colocadas seis tinajas de piedra para las purificaciones de los judíos, de unos de cien litros cada una. Jesús les dijo: “llenad las tinajas de agua.” Y las llenaron hasta arriba. Entonces les mandó: “Sacad ahora y llevárselo al mayordomo.” Ellos se lo llevaron .

Milagro de las bodas de Caná de Galilea

El mayordomo probó el agua convertida en vino sin saber de dónde venía (los sirvientes sí lo sabían, pues habían sacado el agua), y entonces llamó al novio y le dijo: “todo el mundo pone primero el vino bueno y cuando ya están bebidos el peor. Tú, en cambio, has guardado el vino bueno hasta ahora.”Así, en Caná de Galilea Jesús comenzó sus signos, manifestó su gloria, y creció la fe de sus discípulos en él.

En la homilía, el R.V. Jesús Jaime Navarro, nos animó a unirnos, en la mañana, a la bendición que nos anuncia el apóstol San Pablo. Bendecimos a Dios porque en la persona de su hijo Jesús nos ha llamado a todos nosotros y nos ha destinado para que seamos seres santos e irreprochables.

Quiso, en esta celebración, hacer una sencilla referencia a esa presencia de María, de la madre de Dios, en el centro de la iglesia peregrina, en el centro de nuestra ciudad de Zaragoza, de alguna manera expresada simbólicamente esa presencia en la imagen de Santa María del Portillo.

Vista parcial de asistentes (I)

El Concilio Vaticano II habla de la iglesia peregrina, de esa iglesia que buscamos nosotros, y en ese caminar no estamos solos, sino que María está presente entre nosotros. María aparece con los apóstoles, a la espera de Pentecostés y, a través de las generaciones, está presente en medio de la iglesia peregrina como modelo de fe, como modelo de enseñanza. Está presente en medio de sus discípulos como testigo excepcional del misterio de Cristo. Como una verdadera madre, ella camina con nosotros, lucha con nosotros y derrama incesantemente la cercanía del amor de Dios. Ella es la que siempre está atenta para que no falte en nuestras vidas el vino que alegra nuestras vidas y nuestros corazones. Ella es la del corazón abierto por esa espada, la que comprende también nuestras penas y, a través de las distintas advocaciones ligadas generalmente a los santuarios, comparte la historia de cada pueblo para que vivan el evangelio.

Los zaragozanos lo vemos aquí representado en esta advocación de Nuestra Señora del Portillo.

Así acontece en nuestra ciudad desde los inicios de la fe en estas tierras. María está presente como esa columna que sostiene, como ese faro que ilumina a los cruceros cristianos.

Vista parcial de asistentes (II)

Y sin dejarnos en ningún momento abandonados se hace de nuevo presente en este portillo de la muralla para defender y alertar a los cristianos en otro momento importante de la historia.

En esta misa de la Real Antiquísima y Muy Ilustre Cofradía de Nobles de Nuestra Señora del Portillo, expresamos nuestro agradecimiento, como lo ha estado siempre nuestra ciudad, por esa presencia de María, con ese regalo de Jesús a su pueblo. También quiso, Jaime Navarro, citar unas palabras que aparecían en lo que era, digamos, el octanario dedicado a nuestra Señora del Portillo, de comienzos del siglo pasado, de 1910. Son unas palabras que aparecen en los publicarios de la Cofradía del Rosario de la Aurora y, después de la puesta del sol, de Santa María del Portillo. Dicen así: Agradecida Zaragoza a los singulares favores que ha dispensado siempre María Santísima desde que en carne mortal se dignó venir en persona a vivir y a consolar, en sus tareas y fatigas apostólicas, al apóstol Santiago el Mayor, y reconocida con el nuevo favor que acabamos de recibir de la madre de Dios cuando, en la noche del 24 al 25 de marzo de 1119, según la tradición, acompañada de una legión angélica, se dignó aparecer en un portillo para proteger a la ciudad, en gratitud y reconocimiento por tan señalado favor, la ciudad de nuestros antepasados levantó en su memoria un santuario en el mismo lugar donde tan milagrosa ayuda había recibido, en el que colocaron la pequeña imagen de María Santísima, de alabastro, con el divino niño en brazos, que tuvieron la dicha de encontrar en el portillo.

R.V. Jesús Jaime Navarro

Continuó el R.V. Jesús Jaime Navarro la homilía con las siguientes palabras: Y a partir de ese momento la Cofradía de Nobles de Nuestra Señora del Portillo tiene un papel fundamental e importante en la historia de éste santuario. Quienes hemos acogido con fe este misterio de Cristo, verbo inmaculado, redentor del mundo, no sólo nos dirigimos contemplación y recurrimos con confianza a María Santísima como nuestra madre, sino que buscamos en su fe el apoyo para nuestra propia fe. Si preguntásemos, no a estas paredes sino a las de los anteriores edificios que ha habido en este lugar, los otros templos, nos dirían quien podría contar esa historia larga y hermosa escrita en el corazón de nuestra ciudad y de sus hijos, entretejida de beneficios innumerables y extraordinarios.

Quien sabrá contar tantas confidencias entre la Virgen y sus hijos, con motivos de alegría, dolores, enfermedades, ilusiones, esperanzas, temores. A lo largo de esta historia maternal vemos a Dios.

Solo los da a conocer un poco el fervor y la atención de tus hijos, la ternura con la que han construído y cuidan este santuario. Pero no solo buscamos o recurrimos con confianza a María sino que también, en su fe buscamos el sostén de nuestra propia fe, y nos acercamos a este santuario, a su casa, para hallar la consolación y consolidación de la fe perdida.

Y ella se acerca a nosotros para confortarnos con la vida, abriéndonos los corazones a su cariño materno. Ella se acerca a nosotros para enseñarnos a vivir la fe como ella, que es feliz, porque ha creído y nos enseña a confiar, a abandonarnos plenamente en Dios y a poder saber decir en esta vida, como ella, he aquí la esclava del Señor, que se haga en mí según tu palabra. Ella se acerca para ayudarnos a seguir paso a paso tras Jesús. Ella lo siguió a través de los años de su vida oculta, cuando cayó, cuando lo sostuvo, cuando estaba casi sin vida, junto con José, su esposo.

Pero ella continuó siguiéndolo cuando comenzó su misión de proclamar la buena noticia. Y lo acompañó sobre todo en esa experiencia difícil en el monte Calvario, en esos momentos en los que las tinieblas parecen cubrir la promesa. Y ella sabe estar allí, y se acerca para repetirnos esas palabras que hemos escuchado en el evangelio, “haced lo que él os diga”. Con María podemos seguir avanzando recorriendo cada uno nuestra propia vida con nuestras preocupaciones, nuestras inquietudes, nuestras ilusiones, con nuestras esperanzas, avanzando confiados.

Por eso nos podemos dirigir a ella diciéndole Santa María del Portillo sigue encendiendo las luces en esa densa noche de nuestros corazones y guarda siempre la puerta de nuestro corazón. Que Santa María del Portillo siga defendiéndonos y siga iluminándonos para que podamos avanzar y recorrer la vida que cada uno de nosotros ha de llevar.

Casi al final de la eucaristía, el R.V. Jesús Jaime Navarro rezó, y con él todos nosotros, esta preciosa oración a Nuestra Señora del Portillo:

Santa María del Portillo

eres vigía que nunca duerme, la que monta

guardia permanente a nuestro lado, eres faro que

enciende luces en la densa noche de nuestros

caminos, y acudes prontamente al lugar en que el

dolor estalla y quema, eres la que defiende

y guarda la puerta de nuestro corazón.

Santa María del Portillo, bajo los muros de esta

casa sentimos tu calor de madre.

Nos sentimos más hermanos todos. Y

contemplándote a ti, se aviva el deseo

de contemplar a Cristo y vivir en Él.

Santa María del Portillo, enséñanos a escuchar

y confiar en la palabra del Señor, a dejarnos guiar

por su Espíritu. Enséñanos a estar atentos a las

necesidades de la gente, para que sepamos

implicarnos como tú en Caná.

Ayúdanos a resplandecer en el testimonio de la

comunión, del servicio, de la justicia y el amor a los

pobres. Intercede por esta Comunidad Parroquial,

que lleva tu nombre, para que nunca se encierre ni

se detenga en su pasión por conseguir un mundo mejor.

Imagen de Nuestra Señora del Portillo

Finalizó la Santa Misa y a continuación la Real Antiquísima y Muy Noble Cofradía de Nobles de Nuestra Señora del Portillo ofreció un Vino Español en las dependencias de la propia iglesia del Portillo. Al inicio del mismo, el nuevo Hermano Mayor, Juan-Gualberto de Balanzó y de Solá, realizó el siguiente brindis: “Nuestros estatutos, y nuestro corazón, nos piden brindar ¡POR ESPAÑA Y POR EL REY!“.

Posteriormente tuvimos oportunidad de hablar con el recién elegido Hermano Mayor y aprovechamos la oportunidad para pedirle un avance de lo que podría ser su carta de intenciones al frente de tan noble cofradía. He aquí un resumen de su respuesta: Lo que quiero es continuar con la magnífica labor de mi antecesor.

Yo deseo que el Portillo siga siendo lo que es y que se conozca aún más, que todo el mundo sepa lo que es el Portillo, porque verdaderamente las cosas, por muy buenas que sean, necesitan difundirse. Es una institución tan antigua, y tan importante en muchos aspectos, que lo que deseamos todos es continuar con su labor.

Más que marcar ahora unas metas, queremos expandir a través de los medios lo que somos nosotros porque una luz, por muy buena que sea, si está tapada no se ve. El Portillo es una de las instituciones más antiguas de España junto con la Maestranza, las dos somos cofradías de nobles, pero yo diría que el Portillo es el gran desconocido.

Foto de grupo en la Iglesia de Nuestra Señora del Portillo

Necesitamos de los medios para comunicar lo que estamos haciendo, ¿quienes somos? ¿qué proponemos?. Hay una cosa cierta y es que la nobleza debe tener una idea muy clara: primero, tiene que predicar con el ejemplo; segundo, tiene que demostrar que es digno sucesor de sus antepasados; y tercero, debe tener también, con el ejemplo, una enseñanza. Saber que aparte del honor que pueda representar ha de tener un humilde orgullo. Orgullo por ser quienes somos, pero humilde porque lo hemos recibido. Y la obligación nuestra es ser acreedores, en esta cadena de la vida, de lo que hicieron nuestros antepasados. Hay que tener en cuenta que, para bien o para mal, están mirándonos a nosotros y algo en lo que la nobleza debe mejorar es en la cuestión de que, a veces, quiere dejar de serlo porque quieren ser “modernos” cuando, hoy en día, la modernidad se confunde con la falta de elegancia en la forma de actuar.

Pues bien, queridos lectores que nos siguen, dejamos al Hermano Mayor, Excmo. Sr. D. Juan-Gualberto de Balanzó y de Solá, continuar con sus quehaceres y llegamos al final de nuestra crónica, felicitándole por la organización de los solemnes actos y expresando nuestro agradecimiento por haber sido invitados a los mismos. Igualmente expresamos nuestra gratitud hacia el Caballero Fiscal, Excmo. Sr. D. Luis Navarro y Elola, por tas infinitas facilidades que nos ha dado para la realización del presente trabajo informativo.

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