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PRESENTACIÓN DEL LIBRO TITULADO MARÍA RAFOLS BRUNA BIOGRAFÍA NO AUTORIZADA DE UNA MONJA

Queremos hablarles hoy acerca del último trabajo de dos escritores, con obra publicada sobre pasajes y personajes de nuestra historia, con los que hemos tenido el placer de contactar últimamente. Uno de ellos es Carlos Ruiz Lapresta, incluido en la nómina de escritores militares que la Comandancia Militar de Zaragoza y Teruel nos ofreció en un interesante ciclo de presentaciones desarrollado durante cuatro días del pasado mes de mayo en el palacio de la antigua Capitanía General de Aragón. El otro es Jesús Lorente Liarte, cuyas incursiones en historia contemporánea han cristalizado en libros referentes a la Europa de la primera mitad del siglo XX, la República de Weimar, y la Segunda Guerra Mundial.

Ambos son coautores de una obra, recientemente publicada por Ediciones Hoplon, que lleva por título “MARÍA RAFOLS BRUNA. Biografía No Autorizada de una Monja“, de la que nos vamos a ocupar.

La presentación del libro en Zaragoza se realizó el 15 de septiembre de 2016 y tuvo lugar, a partir de las 20.00 horas, en el céntrico Hotel Zenit Don Yo, de la capital aragonesa.

El acto había suscitado gran interés y la verdad es que el Salón Joaquín Costa, reservado para la ocasión, resultó ser pequeño para acoger al numeroso público asistente, que desbordó las previsiones de la organización, permaneciendo muchas personas de pie durante la presentación.

Entre ese numeroso público pudimos ver al Delegado de Defensa en Aragón, coronel Félix Allo Flores, al presidente de CEPYME Aragón, Aurelio Lòpez de Hita y al presidente de la Asociación Cultural Los Sitios de Zaragoza, Gonzalo Aguado Aguaron, así como a miembros de la Real Hermandad de Veteranos de las Fuerzas Armadas y de la Guardia Civil y varios militares de alta graduación.

Portada del libro
Portada del libro

Inició la sesión Jesús Lorente para explicar el motivo de la reunión, consistente en realizar la presentación pública de esta obra que trata sobre la heroína de Los Sitios de Zaragoza María Rafols Bruna, la Madre Rafols, de las Hermanas de la Caridad de Santa Ana, y estas son algunas de las cosas que nos dijo.

Aunque nacida en Cataluña, María Rafols resulta una de las figuras más significativas del comienzo de nuestra edad contemporánea, no solamente de Los Sitios de Zaragoza sino de los primeros pasos de la historia aragonesa en lo que son los últimos años del siglo XVIII y los primeros que dan paso a esa transición que va desde la revolución francesa hasta nuestros días.

La Madre Rafols es también una figura muy estudiada a lo largo de las últimas décadas, especialmente a partir de 1908 cuando se celebró el Primer Centenario de Los Sitios de Zaragoza, pero que aún así tenía sus luces y sombras que era necesario, cuando menos, intentar aclarar para dar un paso, como exige la historiografía, como exige la vocación científica del historiador, hacia delante, para dar a conocer más a una persona que, comenzando como una simple monja, llegó a ser Madre Fundadora de unas instituciones benéficas, filantrópicas, de la iglesia católica más importantes de la Cristiandad, hasta su beatificación por el Papa Juan Pablo II.

Después de esta introducción, Jesús Lorente nos presentó a Enrique Solano Camón, brillante profesor titular de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Zaragoza que ahora mismo es Director del Departamento de Historia Moderna de la misma Facultad. Presentado ya, tomó la palabra Enrique Solano que también tenía algo que decir sobre la obra y lo dijo.

Después de una referencia personal que le liga al Colegio San Antonio, (ATADES), vinculado a la Congregación de las Hermanas de la Caridad de Santa Ana, quiso que sus primeras palabras fueran para dar lectura al último párrafo de su prólogo al libro que referimos, que dice así: “Carlos Ruiz Lapresta y Jesús Lorente Liarte nos regalan una interesante, nueva y útil aportación para acercarnos un poco más a nuestro pasado histórico teniendo como referente el estudio en torno a una mujer genial como lo fue la Madre María Rafols Bruna, en el que se reconstruye el escenario de aquellos convulsos tiempos históricos en los que le tocó vivir“.

Jesús Lorente Liarte da apertura al acto
Jesús Lorente Liarte da apertura al acto

Dijo a continuación que esta obra se convierte en la principal referencia que nosotros, como aragoneses y como españoles, tenemos respecto a esta auténtica heroina de Los Sitios de Zaragoza, y que este título de Heroina con mayúsculas hay que extrapolarlo y seguirlo mucho más a lo largo de su vida ya que fue protagonista directa en diferentes y convulsos momentos de la historia de España.

Se refirió luego a la función historiográfica de la historia para decir que hasta los años sesenta fue una historia que quizás se concentraba demasiado en sí misma, mucho más estructuralizada y con fórmulas mucho más hechas de lo que después se ha demostrado, que se olvidaba de los individuos de la sociedad, y que tuvo su respuesta con la llegada de la posmodernidad.

Volviendo a la obra en cuestión y a su narrativa, vino a decir que estamos ante una biografía de María Rafols muy rica en contenido.

Intervención de Enrique Solano Camón
Intervención de Enrique Solano Camón

Relatada con una perspectiva casi física que nos permite conectar con el contexto histórico en que se movía, es decir con la historia de España y muy concretamente con la de Zaragoza.

A su parecer, el objetivo principal de la obra es ofrecer una biografía renovada de la Madre Rafols a través de un discurso diacrónico narrativo fundamentado en un esfuerzo científico de documentación como muestra la amplia bibliografía consultada.

Destacó el amargo trance sufrido por María Rafols cuando fue detenida y expulsada de Zaragoza acusada de complicidad en conspiración a favor de los carlistas frente a la España liberal, y también tuvo, Enrique Solano, una referencia hacia ese concepto, relativamente nuevo, de memoria histórica que, a fin de cuentas, no es otra cosa que la interpretación de un pasado que se oficializa en un momento determinado para justificar una cruda realidad.

Largo fue el discurso de Enrique Solano pero el nuestro ha de ser necesariamente resumido, por eso diremos que finalizó su intervención citando textualmente una reseña, incluida en el libro, que pertenece al Padre Provincial de las Escuelas Pías de Valencia , Calasanz Rabaza del Pilar, y que dice así:

Verdadera heroína de la caridad en todos los años de su larga vida religiosa, basada en el servicio a los enfermos y de los niños asilados, de todas las víctimas del dolor, de la miseria y de la guerra, sobre todo en los inmortales Sitios de Zaragoza, modelo de fortaleza y resignación cristiana en las persecuciones, peligros de muerte y enfermedades dolorosas y continuas que atormentaron su vida, combatida por pruebas terribles; ejemplar y dechado de todas las virtudes, su nombre y su recuerdo quedó grabado para siempre en la memoria de sus Hijas y en el corazón de Zaragoza, agradecida a sus grandes y heroicos servicios“.

Intervino en último lugar Carlos Ruiz Lapresta y he aquí en extracto de lo que nos dijo: La Madre Rafols fue una mujer extraordinaria, de origen humilde, que logró alcanzar el panteón de los héroes con una existencia ejemplar, que es fundadora de uno de los más prestigiosos institutos caritativos del mundo católico, y que fue perseguida por quienes más deberían reconocer su labor.

Tanto si lo miramos desde el punto de vista filantrópico, como desde el punto de vista de la caridad, la Madre Rafols representa una inmensa humanidad que deslumbra con intensidad a cualquier observador.

Interviene Carlos Ruiz Lapresta
Interviene Carlos Ruiz Lapresta

Dos son las razones que movieron a los autores a escribir este libro sobre la Madre Rafols. La primera es muy pragmática y es que, al ser Zaragoza la casa madre de las Anas, el acceso a las fuentes de información era más fácil y por ese pragmatismo se decidieron a investigar sobre el personaje.

La segunda razón tiene que ver con el hecho de que la Madre Rafols representa unos valores que hoy están bastante en desuso y que conviene dar a conocer al público que lea la obra. En referencia al apóstrofe, que a muchos les preocupa, “Biografía No Autorizada de una Monja“, lo han utilizado no como un insulto sino para poner de manifiesto una polémica que les ha surgido al tratar determinados capítulos del libro.

Dicen ellos que se han apoyado en fuentes objetivas, dirigidas a realizar un análisis objetivo de los acontecimientos, propios o circundantes a la vida de la Madre Rafols.

Esta metodología es discrepante con otros autores precedentes que se apoyaron en una corriente meramente apologética, orientada a magnificar los hechos, a buscar propiciar la canonización católica del personaje.
Puede haber quien piense que la Madre Rafols vivió en una época muy fácil, que era fácil ser santo en el siglo XIX. Sin embargo la Madre Rafols vivió en una época que se nos antoja muy difícil porque ella asistió a un cambio muy radical.

Ahora estamos deslumbrados con el gran cambio tecnológico, vivimos un presente sucesivo, de gran rapìdez y creemos que estamos asistiendo a un cambio total pero pensemos que el cambio que se produjo a finales del siglo XVIII fue aún más profundo que el que se está produciendo ahora. Es más, fue un cambio tan profundo que en algunos lugares todavía no se ha consumado dicho cambio.
Según Lapresta, el libro que han escrito, a lo mejor hay lectores que les puede resultar algo académico pero es que al tratar de un personaje de la envergadura de la Madre Rafols todo lo que se diga hay que fundamentarlo para que el lector pueda escoger la versión que más le convenza de lo que se presenta.

Han pretendido enmarcar la vida de la Madre Rafols dentro de cada uno de los conflictos que le tocó vivir. Para ello han utilizado, dicen, todas las fuentes que han podido alcanzar y han sido muchas. El trabajo ha sido duro porque la lectura de textos eclesiásticos, escritos a finales del XIX y principios del XX es realmente dura, ya que utilizan un lenguaje muy pesado y lleno de florituras.

Llegado a este punto Lapresta agradeció el esfuerzo del Dr. Lorente en la lectura y resumen de estos textos, trabajo paciente del que él se ha aprovechado.

No han ocultado ningún pasaje de su vida y han procurado que el lector conozca los diversos enfoques para que luego, en conocimiento de las cosas, pueda dilucidar que versión le convence más.

Carlos Ruiz Lapresta
Carlos Ruiz Lapresta

Cuando se escribe un libro de historia, nos dijo, no hay que dar nada por supuesto y, si lo que se pretende es divulgar, resulta necesario explicar al lector períodos de nuestra historia que a los investigadores les pueden resultar conocidos pero que no lo son para otras personas, ya que el gran problema aquí es que la historia española del siglo XIX es la gran desconocida para la gran generalidad.

Pero es necesario hablar al lector de uno de los períodos más nefastos de nuestra historia como es el reinado de Fernando VII, su consecuencia más dura, las guerras carlistas, y los autores han procurado que el lector tenga conocimiento de una de las guerras, la Primera Guerra Carlista, que fue la guerra civil más sangrienta que ha tenido este país, en contra de lo que pueda parecer.
Una guerra atroz donde vemos reflejado también el rol de la mujer que empieza a sufrir la guerra de otra manera.

Eso también lo han puesto de manifiesto en su libro para ver que la Madre Rafols, como mujer, sufrió igualmente la guerra de otra forma.

Un aspecto de la sala
Un aspecto de la sala

Este episodio de la guerra carlista le ocasionó muchísimos problemas a la Madre Rafols y ella es acusada de atender, concretamente al conde Villemur, carlista, pero los autores, Jesús y Carlos, están convencidos de que atendió al carlista como podía haber atendido a un liberal.

Lo chocante de todo este asunto es que fue detenida, fue juzgada, y fue absuelta, pero fue desterrada. Entonces lo que han procurado los autores es ofrecer posibles explicaciones a esta paradoja de, te absuelvo pero te destierro, ofreciendo varias interpretaciones para que el lector elija la que más le convenza. El problema para dar todas las explicaciones en este aspecto concreto de la vida de la Madre Rafols está en que las actas iniciales del proceso han desaparecido. Han desaparecido tanto de la Audiencia Territorial de Zaragoza como de la Cárcel de Predicadores, que es donde estuvo encerrada.

Celda conventual de la Madre Rafols
Celda conventual de la Madre Rafols

Hay otro aspecto conflictivo y es el proceso de beatificación.
Esta ha sido una de las partes que les ha costado más trabajo escribir. Como seguramente sabrán, en el proceso de beatificación hubo una serie de actuaciones que perjudicaron gravemente a la Madre. Un año más tarde de que sus restos fueran trasladados a la capilla de lo que es hoy el noviciado de la Congregación se inició un proceso de beatificación que en 1944 paralizó el Papa Pío XII debido a la aparición de “Las Profecías de la Madre Rafols“, un texto incómodo que hace referencia a unos sucesos ocurridos 50 años después de su muerte y que ella habría anunciado en vida. El texto generó un aura de mística y superstición que molestó en gran manera tanto al papado como al Vaticano, que dictó una Dilata por la cual no se podía hablar del asunto de la beatificación de la Madre Rafols.

Esta prohibición estuvo en vigor hasta que se demostró que los escritos atribuidos a la Madre Rafols eran totalmente falsos y en 1980 el arzobispo de Zaragoza, Elias Yanes, secundado por la mayoría de obispos españoles, pidieron al Papa Juan Pablo II la revocación de la suspensión del proceso.

Instrumental de cirugía
Instrumental de cirugía

Catorce años después, el 16 de octubre de 1994, este mismo Papa beatificaba a María Rafols, diciendo que ella era el verdadero símbolo de que, “la caridad no muere, no pasa jamás, la gran lección de una caridad sin fronteras, vivida en la entrega de cada día“.

Acabó Ruiz Lapresta su discurso con estas emotivas palabras:
La frase que resume todo este asunto creo que es de una de las biografías menos diformantes de las del Padre José Luis Martín Descalzo, que así dice, Ni Dios ni sus santos presisan hojarasca. Les basta la verdad. No habría que adornar ni buscar cosas raras en la vida de la Madre Rafols. Solo con su vida, con su ejemplo, con las cosas que hizo ya está suficientemente justificado su heroicidad por supuesto y, para los creyentes su beatificación y su santidad“.

Cántaro milagroso
Cántaro milagroso

Las palabras de Jesús Lorente dieron comienzo al acto y también dieron cierre al mismo agradeciendo la presencia a todos los asistentes, en especial a José Miguel Acosta, representante de Ediciones Hoplon, por la agilidad y eficacia demostradas en la corrección y publicación de la obra.

Algo deseamos aportar nosotros, para aquellos que lo desconozcan, y es que en la sede de la Congregación de las Hermanas de la Caridad de Santa Ana, en Zaragoza, existe un Museo de la Madre Rafols en el que se ha reproducido su celda conventual, con sus muebles originales, y se pueden admirar objetos de gran valor histórico como los utensilios de cirugía utilizados por la Madre Rafols o su “cantaro milagroso“.

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