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SE CELEBRA EN LA CAPITAL ARAGONESA CON GRAN BRILLANTEZ EL HOMENAJE ANUAL A LAS HEROÍNAS DE LOS SITIOS DE ZARAGOZA

Siguiendo la tradición, el pasado mes de octubre, se celebró en la capital aragonesa, con gran brillantez, el homenaje anual a las Heroínas de los Sitios de Zaragoza. Esta ceremonia, junto con el Homenaje a los Héroes de los Sitios que suele celebrarse en el mes de junio en la Plaza de los Sitios, son verdaderos actos de recuperación de la memoria colectiva de una población que mantienen vivo el recuerdo de lo que fue la mayor gesta heroica de nuestra Inmortal Ciudad a lo largo de toda su historia.

Organizado por el Excmo. Ayuntamiento de Zaragoza y la Asociación Cultural los Sitios de Zaragoza, el acto fue presidido por la Excma. Sra. Dª Natalia Chueca Muñoz, Alcaldesa de la Muy Noble, Muy Leal, Muy Heroica, Muy Benéfica, Siempre Heroica e Inmortal Ciudad de Zaragoza. Se desarrolló a partir de las 11.00 horas del día 5 en la plaza del Portillo, en torno al magnífico monumento erigido a Agustina Zaragoza, (Agustina de Aragón) y las heroínas de los Sitios. Esta bella obra fue realizada en bronce por el afamado escultor Mariano Benlliure. Se inauguró con motivo del Primer Centenario de los Sitios de Zaragoza, el 29 de octubre de 1908, con la asistencia de SS.MM. los Reyes de España.

Asistieron al acto, entre otras muchas, las siguientes autoridades y personalidades civiles: Excma. Sra. Subdelegada del Gobierno en Zaragoza, Dª Noelia Herrero Arenas; Ilma. Sra. Dª Sara Fernández Escuer; Ilmo. Sr. D. Alfonso Mendoza Trell; Ilmo. Sr. D. Julio Calvo Iglesias, Concejales todos del Ayuntamiento de Zaragoza; Sr. D. Félix Jodra Abuelo, Jefe de la Unidad del CNP adscrita a la Comunidad Autónoma; Sr. D. Francisco Javier Abadía Tirado, Jefe Provincial del CNP en Zaragoza; Sr. D. Antonio Blas Soriano, Superintendente de la Policía Local de Zaragoza. Ilmo. Sr. D. Joaquín Cavero y García Rivero, Conde de Gabarda, Caballero Fiscal de la Real Maestranza de Caballería de Zaragoza.

Imagen del acto de homenaje a las Heroínas en la plaza del Portillo de Zaragoza

Las principales autoridades militares asistentes fueron las siguientes: Ilmo. Sr. Coronel Delegado de Defensa en Aragón D. Emiliano José Blanco Caraballo; Excmo. Sr. General Jefe de la Brigada Aragón I, D. Guillermo Pablo García del Barrio Diez; Ilmo. Sr. Coronel Jefe Interino de la 8ª Zona de Guardia Civil, D. Francisco Javier Blanco López; Ilmo. Sr. Coronel Jefe de la Oficina de Apoyo Institucional al COMIL de Zaragoza y Teruel, D. José Luis Monterde Maldonado; Ilmo. Sr. Coronel Jefe del Regimiento de Caballería “España” 11, D. Javier Fernández Guillén; Ilmo. Sr. Coronel Jefe del Regimiento Acorazado “Pavía” 4, D. Víctor Manuel Vela Rodríguez: Ilmo. Sr. Coronel Jefe de la AALOG 41, D. Arturo Orodea Rodríguez; Ilma. Sra. Coronel Jefe del Regimiento de Artillería de Campaña Nº 20, Dña. María Gracia Cañadas García-Baquero; Ilmo. Sr. Coronel Secretario General de la Jefatura de Movilidad Aérea, D. José Miguel Alnodóvar Martín; Sr. Teniente Coronel Jefe del IV Batallón de Intervención de la UME, D. Joaquín Núñez Regodón.

Voluntarios de Aragón y paisanaje de época

Igualmente pudo verse, entre otras, representaciones de las siguientes entidades: Sacra y Militar Orden Constantiniana de San Jorge; Asociación de Reservistas Españoles; Asociación Española de Veteranos de las Brigadas de Tropas de Socorro; Asociación de amigos de la Capa. Los Reales Tercios de España estuvieron representados por el Ilmo. Sr. D. Manuel Grao Rivas, Jefe de Relaciones Institucionales del Tercio Norte-Aragón.

Pero hay más, alrededor del monumento a las Heroínas formaban la Banda de Guerra de la Brigada “Aragón” I, y una Sección de Honores del Regimiento de Artillería de Campaña nº 20, junto con una representación de las unidades militares de la plaza, con presencia femenina en ellas.

Gran vistosidad aportaron al acto la escuadra de los Voluntarios de Aragón, una asociación cultural de recreación histórica, al mando de su Capitán D. Luis Sorando Muzas, vistiendo su espectacular uniforme de época napoleónica. A ello contribuyó también, la numerosa representación de personas ataviadas con bellos trajes regionales.

Personas ellas pertenecientes a entidades como la Asociación Puente de Piedra, con el apoyo del Área de Participación Ciudadana del Ayuntamiento.

Pues este es, queridos lectores que nos siguen, el extraordinario escenario-marco en el que se desarrolló el acto de Homenaje a las Heroínas, que fue narrado como en años anteriores por la afamada artista, cantante y cupletista española, Corita Viamonte.

Banda de Guerra de la Brigada “Aragón” I

Durante los prolegómenos de la ceremonia, el Grupo Folclórico Puente de Piedra interpretó varias jotas, y la Banda de Guerra de la Brigada “Aragón” I, dirigida por la Cabo 1º María Elena Orduña, interpretó las conocIdisimas piezas “LA ORGÍA DORADA”, y “EL SITIO DE ZARAGOZA”, que cosecharon grandes aplausos.

El acto dio comienzo con la intervención del Presidente de la Asociación Cultural los Sitios de Zaragoza, Ilmo. Sr. D. Gonzalo Aguado Aguarón, quien dijo lo siguiente: Hoy no estamos aquí solo para mirar hacia atrás sino para sentir como late la historia en este mismo lugar. Si cerramos los ojos, aún podemos escuchar el estruendo de los cañones, el crujir de las barricadas, los gritos de dolor y de ánimo en las calles de Zaragoza. Y entre aquel ruido atronador había un pulso inquebrantable, el de las mujeres. Las Heroínas de los Sitios no empuñaron la bandera de la gloria sino la del deber, convirtieron sus casas en hospitales, sus manos en armas y sus corazones en trincheras. No lucharon por ambición sino por amor, amor a España, a Zaragoza, a sus familias, a la libertad, y ese amor, más fuerte que la pólvora, fue lo que impidió que Zaragoza se arrodillara.

Hoy, más de dos siglos después, no podemos reducir su memoria a los nombres más conocidos porque junto a Agustina, Casta, Manuela o la Condesa de Bureta hubo miles de mujeres anónimas que defendieron lo más sagrado, la dignidad de su pueblo.

En ellas reconocemos el origen de algo que nos sigue sosteniendo como comunidad, capacidad de resistir cuando todo parece perdido.
Y si hablamos del presente, este año tenemos un motivo especial para sentir orgullo, la distinción Defensora de Zaragoza recae en la Ilma. Coronel Jefe del Regimiento de Artillería de Campaña nº 20 Dª María Gracia Cañadas García-Baquero. Su trayectoria es un ejemplo de ruptura de barreras; primera mujer al mando de un regimiento del Ejército de Tierra, y además el mismo RACA 20 heredero de aquellos artilleros que sostuvieron la defensa de nuestra ciudad en los Sitios; primera mujer también en ser Oficial de Estado Mayor, abriendo un camino en el que hoy transitan muchas otras mujeres militares.

En ella reconocemos no solo a una profesional admirable sino también el valor de todas las mujeres que sirven en nuestras Fuerzas Armadas. Mujeres que desde Zaragoza o en misiones internacionales protegen nuestras vidas, nuestra seguridad y nuestra libertad. Heroínas de ayer, heroínas de hoy, distintas batallas, distintos uniformes pero el mismo espíritu, el mismo pulso inquebrantable que hace que, pase lo que pase, Zaragoza nunca se rinda.

Alocución del Presidente de la Asociación Cultural los Sitios de Zaragoza

Querida coronel, hoy unimos su nombre al de aquellas que un día levantaron esta ciudad con sus propias manos. No recibe solo una distinción, recibe el testigo de una memoria que no muere y que seguirá iluminando el camino de quienes vienen detrás. Agustina, Casta, Manuela, Condesa de Bureta, Madre Rafols, hoy unimos a sus nombres el suyo como digno referente para las generaciones presentes y futuras. Que el espíritu de las Heroínas de los Sitios nos inspire siempre a no rendirnos, a mantenernos firmes en la adversidad y a construir un presente y un futuro de justicia, de paz y de libertad.

Alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca y Defensora de Zaragoza Mª Gracia Cañadas

Seguidamente, la Alcaldesa de Zaragoza pronunció el siguiente discurso:… nos reunimos un año más en esta emblemática Plaza del Portillo para recordar a las Heroínas de los Sitios, mujeres valientes que defendieron nuestra ciudad cuando parecía imposible resistir. Cada año este homenaje nos recuerda que Zaragoza no se entiende sin el coraje de aquellas mujeres que, con determinación, cambiaron el destino de toda España.

La historia de los Sitios es mucho más que una lección del pasado, es un espejo en el que reconocemos los valores que nos definen como pueblo, unidad, sacrificio, amor a la libertad. Hombres y mujeres juntos defendieron sus calles y su futuro frente a la adversidad. Y ese espíritu colectivo es el que debemos mantener vivo frente a quienes intentan reescribir la historia o hacerla olvidar, porque juntos somos mucho más fuertes.

Hoy rendimos homenaje a Agustina de Aragón, a Casta Álvarez, a Manuela Sancho y a tantas otras mujeres anónimas, heroínas anónimas que convirtieron el dolor en fuerza, y la desesperación en resistencia. Ellas son símbolos universales de la capacidad transformadora de la mujer. Y en ese mismo espíritu se reconocen también las heroínas de nuestro tiempo. Son miles de mujeres las que, en distintos ámbitos de nuestra sociedad, siguen su camino, en las aulas, en la sanidad, en las empresas, en la ciencia, en el arte, en la vida cotidiana de cada Hogar.

Todas ellas son semillas del mismo valor que brilló en las Sitios de Zaragoza. Por eso, hoy, es un honor entregar el título de Defensora de Zaragoza a Dª Mª Gracia Cañadas, Coronel Jefe del Regimiento de Artillería de Campaña 20, enhorabuena.

Sección de Honores del RACA 20, y paisanaje de época (II)

Tu carrera es ejemplar, tu liderazgo y tu compromiso representan a la perfección ese espíritu de servicio y de entrega que caracteriza a las heroínas de ayer y de hoy. En ella, en Dª Mª Gracia, reconocemos a todas las mujeres que han sabido abrirse camino y paso en tiempos difíciles, derribar barreras, ocupar espacios de responsabilidad desde el mérito, la preparación, la responsabilidad y el trabajo. Se demuestra que Zaragoza sigue siendo hoy una tierra de héroes y de heroínas. Enhorabuena y felices fiestas a todos.

A continuación, el Presidente de la Asociación Cultural los Sitios de Zaragoza, siguiendo la tradición iniciada siete años atrás, hizo entrega de un Diploma que reconoce la labor de una mujer, de un colectivo o una institución de carácter eminentemente femenino, que trabajan por mejorar nuestra sociedad, como hace dos siglos hicieron aquellas a las que, en este acto, se rendía homenaje.

En la presente edición, la distinción le fue otorgada a la Ilma. Sra. Coronel Jefe del Regimiento de Artillería de Campaña Nº 20, Dª María Gracia Cañadas García-Baquero quien, después de recibir el título, pronunció las siguientes palabras: Para empezar quiero agradecer sus palabras a la Sra. Alcaldesa, muchas gracias, y al Presidente de las Asociación Cultural los Sitios de Zaragoza por la distinción que, en mi persona han otorgado a las mujeres que tenemos el privilegio de servir a España de uniforme.

Autoridades civiles asistentes al acto

El día 2 de mayo de 1808 empezó en Madrid el levantamiento contra el francés. Ese día los capitanes de artillería Luis Daoiz y Pedro Velarde materializaron la alianza entre los ejércitos y los ciudadanos de España al entregar armas a los madrileños que se enfrentaban al invasor. Dos meses más tarde, aquí en Zaragoza, en esta misma plaza, es una mujer, evidentemente civil, Agustina, la que sustituye a los artilleros que habían caído mientras manejaban un cañón. Esa mujer fue nombrada Sargento de Artillería, y reconocida por el Arma, pero no como una igual sino como un ejemplo digno de imitación. Los miembros del Arma de Artillería nos sentimos especialmente orgullosos de tenerla entre nuestros héroes.

Y hoy me han dado ustedes un título que emula a mujeres como Casta Álvarez, Consolación Azlor, María Manuela de Pignatelli o, por supuesto, Agustina, Agustina de Aragón.

No se puede aspirar a más, porque estas mujeres estaban hechas de una pasta especial. Ellas no pidieron el reconocimiento de sus derechos, lo que hicieron fue luchar contra el invasor, arriesgar su vida por el bien de España y pelear codo a codo con sus conciudadanos. Y así fue como se pusieron a la misma altura que el resto de los defensores y conquistaron los mismos méritos, reconocimientos y derechos que ellos.

Y esta es una lección de grandísimo valor porque no siempre basta con reclamar los derechos, en ocasiones hay que conquistarlos, y se consiguen demostrando la propia valía en el cumplimiento del deber. Pero hay algo más, algo que siempre acompaña a los españoles en nuestras grandes acciones, tanto en paz como en guerra. Y es que, cuando la autoridad del estado no alcanza, cuando los poderes públicos han desaparecido o no pueden actuar, cuando todo parece derrumbarse y no quedan instituciones superiores a las que recurrir, entonces es la unión, la unión entre ricos y pobres, entre hombres y mujeres, entre civiles y militares, la unión entre españoles a fin de cuentas, es la que nos ha permitido alcanzar las mayores hazañas por difíciles que pudieran parecer, como era en 1808 el vencer al ejército más poderoso del mundo.

Como militares tenemos claro que luchar por España es luchar por nuestros padres e hijos, por nuestros amigos y conciudadanos, por ustedes que nos acompañan hoy aquí. Pero Zaragoza nos ha enseñado también que no se trata solo de luchar por los nuestros, sino de luchar con los nuestros, con todos los españoles, cada uno en su campo y según sus habilidades. Los miembros de las Fuerzas Armadas tenemos una deuda especial con Zaragoza, muchos nos hemos formado aquí, muchos hemos servido en algunas de las bases de la ciudad, y Zaragoza es también un ejemplo, un ejemplo de unidad ante las adversidades y un ejemplo de cumplimiento del deber más allá de todo sacrificio. No hay un lugar mejor para aprender a ser español. Desde ahora me comprometo a llevar la memoria de los defensores y especialmente de las defensoras de Zaragoza allá donde vaya, y a difundirla como ejemplo de igualdad.

Ofrenda de corona de laureles en el monumento a las Heroínas por el Presidente de la Asociación Cultural los Sitios y la Alcaldesa de Zaragoza

Ejemplo de cumplimiento del deber y de unión entre todos los españoles. Muchas gracias a la asociación y muchas gracias a Zaragoza.
Durante todo el desarrollo del acto, el Grupo Folclórico Puente de Piedra amenizó la jornada con sus magníficas interpretaciones de jotas, cantadas y bailadas.

Se procedió a depositar dos coronas de laureles en el monumento a las heroínas que preside la Plaza del Portillo. La primera de ellas, con los colores de la Bandera de España, fue entregada por la Excma. Sra. Dª Noelia Herrero Arenas, Subdelegada del Gobierno en Zaragoza, y el Excmo. Sr. General D. Guillermo Pablo García del Barrio Díez, Jefe de la Brigada “Aragón” I. La segunda, esta vez con los colores de la ciudad, fue entregada por Natalia Chueca Muñoz, Excma. Alcaldesa de Zaragoza, y el Presidente de la Asociación Cultural los Sitios de Zaragoza, D. Gonzalo Aguado Aguarón.

Después de esta emotiva secuencia, como todos los años, los Voluntarios de Aragón realizaron una salva de honor de fusilería, al final de la cual su Capitán D. Luis Sorando Muzás, lanzó los siguientes gritos, ¡VIVA ZARAGOZA! ¡VIVA ARAGÖN! ¡VIVA ESPAÑA!

Imágenes del Grupo Folclórico Puente de Piedra

Seguidamente, los representantes de la Corporación Municipal, de la Agrupación Puente de Piedra, Asociación Mariano Lucas, Asociación Paseos al Pasado, y de las Comisiones Militares y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, en nombre de todos los presentes y del resto de zaragozanos, pasaron por el hermoso monumento a las heroínas, dejando claveles rojos y amarillos a sus pies y lo hicieron acompañados por la música de la Banda de Guerra de la Brigada “Aragón” I.

Momentos después, los componentes de la amplia comitiva se desplazaron hasta la Iglesia del Portillo, donde fueron recibidos con palabras de salutación y bienvenida por el párroco, R.V. Jesús Gracia Losilla.

Breves instantes después se rindió homenaje con la ofrenda de una corona de laureles, en el Mausoleo de las Heroínas, que fue depositada por la Alcaldesa de Zaragoza y la Defensora de Zaragoza, ante las tres arcas que, con su madera original, guardan en su interior los restos de Agustina de Aragón, Casta Álvarez y Manuela Sancho. Seguidamente, en el presbiterio de la Iglesia del Portillo, el afamado coro musical Locus Amoemus hizo las delicias de todos los presentes con la interpretación de una bella pieza de inspiración religiosa.

Al mismo tiempo, el Grupo Folclórico Puente de Piedra realizaba diversas actuaciones junto al monumento a las Heroínas. Con todo respeto, y emocionada, Corita Viamonte hizo lectura del romance con el que se quería rendir un homenaje a las mujeres representadas en el monumento. Se titula “Mujeres de Zaragoza”, tiene más de cien años y dice así.

Romance Mujeres de Zaragoza

Mujeres de Zaragoza
heroínas admirables
que el corazón arda en mi pecho
y yo vuestra gloria cante
El suelo de Aragón Santo
no dará nunca cobardes
Quien vio vuestros rojos labios
de amarga sed marchitarse
Y las gargantas desnudas
las cabelleras al aire
como víboras furiosas
irguiéndose amenazantes
Y con las manos de nieve
empuñando armas mortales
vencedoras en la lucha
de eterna gloria radiantes
Así os canto yo,
mujeres de Zaragoza admirables
reinas de la valentía
de la aragonesa sangre
Orgullo imperecedero,
fuertes, rudas, indomables,
altivas, graciosas, bellas,
en la patria, historia grande
Zaragozanas egregias dignas
de excelso homenaje
luchadoras invencibles
heroínas admirables

La Sacra y Militar Orden Constantiniana de San Jorge deposita su clavel

Al finalizar el homenaje en el Mausoleo de las Heroínas, las unidades militares participantes, los grupos de recreación histórica, grupos del paisanaje, asociaciones y hermandades desfilaron ante la iglesia.

El presidente de la AC los Sitios, Gonzalo Aguado, dio inicio al acto con las siguientes palabras: En esta querida Casa General guardan los restos de la Madre Rafols. Aquí donde late la memoria viva de su obra queremos rendirle homenaje y agradecer a las Hermanas que continúan con dignidad y entrega la institución que ella erigió. La Madre Rafols no fue una heroína con fusil, sino con ternura y compasión. En medio del horror de los Sitios de Zaragoza, cuando las calles estaban llenas de ruinas y los hospitales desbordados de heridos y enfermos, ella y sus compañeras de hábito se convirtieron en ángeles de consuelo. Allí donde había dolor acudieron con sus manos y con su mayor entrega, allí donde parecía que solo quedaba desesperanza, encendía la luz de la misericordia.

La Asociación Española de Veteranos de las Brigadas de Tropas de Socorro deposita su clavel

Junto a ella, debemos recordar también al Padre Juan Bonal, que con su entrega y celo pastoral fue guía y apoyo en este tiempo de sufrimiento. Él y la Madre Rafols forman un binomio de caridad y de auténtica esperanza. Ambos comprendieron que la defensa de Zaragoza no era solo cuestión de cañones y barricadas, era también sostener el espíritu de la ciudad, una ciudad herida, y cuidar de los más vulnerables. Mostrar que, que incluso en la destrucción, puede florecer la vida que haya muerto.

Queridas Hermanas, vosotras sois la mejor prueba de que su obra no murió. En cada acto de caridad, en cada enfermo acompañado, continúa la semilla que la Madre Rafols y el Padre Juan Bonal sembraron. Hoy desde la Asociación Cultural los Sitios queremos expresar nuestra profunda gratitud porque, igual que honramos a los soldados y a las heroínas, también reconocemos que sin la caridad silenciosa de mujeres como la Madre Rafols, nuestra historia estaría incompleta.

Foto de familia en la preciosa iglesia de la Casa General de la Congregación de Hermanas de la Caridad de Santa Ana

Que la memoria siga iluminando nuestros pasos, que nunca olvidemos que la verdadera fortaleza de un pueblo no está solo en su capacidad de resistir sino también de su capacidad de amar

El vocal de la AC los Sitios, Domingo Genzor, intervino a continuación dando lectura al siguiente texto: Como cada año, la Asociación Cultural los Sitios de Zaragoza visita este lugar sagrado para rendir un sencillo y sincero homenaje a la Madre María Rafols y al Padre Juan Bonal. En este día que invita al recuerdo queremos viajar al origen de la Congregación de Hermanas de la Caridad de Santa Ana, a sus raíces, que nos llevan al Hospital de Nuestra Señora de Gracia, primero, y después al Hospital de Convalecientes. Precisamente este año Zaragoza celebra el 221 aniversario de aquella Casa de Enfermos de la Ciudad y del Mundo. A los pies de la Virgen del Pilar, el 28 de diciembre de 1804, las Hermanas comenzaban su andadura con el sello de la caridad universal, principalmente con los más pobres y necesitados. Esa hospitalidad, base del heroísmo como quedó demostrado en los trágicos días de los Sitios de Zaragoza.

Representando a la Congregación, tomó la palabra La Hermana Dulia Zúñiga Gómez y dijo esto: Estimados miembros de la Asociación los Sitios de Zaragoza, primeras autoridades, hermanas, apreciados asistentes, hoy nos reunimos unidos por un profundo sentimiento de gratitud. Gratitud hacia unas mujeres extraordinarias cuya memoria permanece viva más de dos siglos después. Gratitud también hacia todos ustedes, que hoy nos honran con su presencia y con su visita a esta casa, que es espacio de memoria, de encuentro y de homenaje.

En un mundo en constante transformación, hacemos un alto en el camino para volver la mirada al pasado. Para dar gracias a quienes, durante los Sitios de Zaragoza de 1808 y 1809, defendieron esta ciudad no solo con armas sino con su coraje que superó toda expectativa. Entre ellos, con especial reconocimiento, las mujeres: nuestras heroínas.

Presidente AC los Sitios (foto Fernando Sánchez)

Gracias a Agustina de Aragón, a Casta Álvarez, a Manuela Sancho, a la Madre María Rafols y a tantas otras mujeres cuyos nombres quizás no quedaron registrados pero cuyo valor quedó grabado para siempre en la historia de Zaragoza y de toda España.

Ellas no fueros meras espectadoras de la historia, fueron protagonistas. Curaron heridos, alentaron a los combatientes, defendieron sus calles, sus hogares y su dignidad. Y lo hicieron impulsadas únicamente por el amor a su tierra, a su gente y a su libertad.
Gracias a ellas sabemos que el verdadero valor nace de la convicción.

Hermana Dulia Zúñiga Gómez (foto Fernando Sánchez)

Que la fuerza no siempre se mide por el poder de las armas, sino con la firmeza del resistir, de cuidar, de sostener. Hoy, con especial gratitud recordamos también a nuestros queridos Fundadores: Padre Juan Bonal y Madre María Rafols, así como a nuestras Primeras Hermanas. En aquellos días oscuros, lejos de rendirse entregaron todo lo que tenían al servicio de quienes más lo necesitaban, sin distinción de nacionalidad, género o condición.

El testimonio de entrega, caridad y heroísmo del Padre Juan Bonal, de Madre Rafols y de nuestras Hermanas fue verdaderamente extraordinario. Desafiando balas y proyectiles, el Padre Juan, conmovido por tanto sufrimiento, llegó hasta las líneas enemigas, portando un crucifijo en la mano, implorando en el nombre de Dios, al ejército francés que cesara el ataque contra la ciudad de la Virgen. María Rafols, movida por su fe y confianza en Dios, sorteando balas y metralla, cruza la línea de fuego y se presenta ante el general francés, para solicitar los alimentos y medicinas que sus heridos y enfermos tanto necesitaban.

Les impulsaba únicamente la caridad heroica que colmaban sus corazones, vivieron el Evangelio como el buen samaritano: se abajaron, curaron heridas, cargaron con los débiles y se aseguraron de que recibieran cuidado y consuelo, aún en medio de tanta miseria y destrucción. El Conde de Sástago, testigo presencial de aquella Guerra, recordaría años más tarde: “En las dos invasiones de los franceses, entre balas y ruinas, se sacrificaron más que todos”.

Bustos esculturales de Padre Juan Bonal y Madre María Rafols

Durante los Sitios, doce Hermanas jóvenes murieron a causa del agotamiento, la enfermedad, la peste y el hambre. Fue en aquel escenario de sufrimiento, donde brillaron con mayor intensidad los rasgos más nobles de su caridad. Nuestras Hermanas, movidas por el amor incondicional al prójimo, arriesgaron su propia vida, superando incluso el instinto básico de supervivencia. No conocemos sus nombres; solo nos quedó uno: el de Hermana de la Caridad, permaneciendo así en el más absoluto anonimato.

Estos hechos, aunque lejanos en el tiempo, siguen vivos en nuestro recuerdo. Nos interpelan y nos comprometen. Nos llaman a no olvidar, a reconocer y transmitir este legado de amor, valentía y libertad. Ellas, especialmente nos enseñaron que la historia también se escribe con gestos de ternura, de firmeza, de entrega silenciosa y valiente. Gracias a todos ustedes por compartir lo que nos une: el valor, la dignidad y la memoria. Gracias por recordar,…porque recordando hacemos pasar otra vez por el corazón aquello que una vez nos tocó el alma.

Con estas bellas palabras de la Hermana Dulia Zúñiga ponemos fin a nuestra crónica sobre un precioso acto de memoria colectiva, por el que felicitamos a la AC los Sitios.

Fotografía: MGR y Fernando Sanchez

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