Cada año, tenemos el honor y el placer de asistir a la Solemne Ceremonia de Jura de los nuevos Caballeros y Damas que ingresan en la Real Maestranza de Caballería de Zaragoza, de la que es Hermano Mayor Su Majestad el Rey Don Felipe VI, como lo es de las otras cuatro Reales Maestranzas de Caballería del Reino de España.
En la presente edición, el acto se celebró, el pasado día nueve de mayo, a partir de las 12.00 horas, en el Salón de Tenientes de la Casa Palacio de la RMCZ, sede de la Nobleza aragonesa, ante la presencia de numerosas y distinguidas personalidades, como iremos viendo a lo largo del presente reportaje.
El Teniente de Hermano Mayor de la Real Maestranza de Caballería de Zaragoza, Excmo. Sr. D. Luis Navarro y Elola abrió la sesión con las siguientes palabras: Excelentísimos e Ilustrísimos Señores, Señoras y Señores, buenos días a todos. Antes de comenzar, ruego que se ponga todo el mundo en pie para presentar nuestros respetos a nuestro Augusto Hermano Mayor, Su Majestad el Rey Don Felipe VI.
Seguidamente procedió a descubrir el retrato de S.M. el Rey, que preside todos los actos de la RMCZ, y a continuación prosiguió con la siguiente introducción: Y ahora vamos a iniciar la segunda sesión de la Junta General del Señor San Jorge. La hacemos en dos sesiones porque la Jura de nuevos Caballeros y Damas, según nuestras Ordenanzas, tiene que hacerse dentro del Orden del día de una Junta General. Ayer fue la Junta General, de ámbito interno, solo para Maestrantes de Zaragoza, y hoy hacemos esta segunda sesión, más pública, más abierta, para que puedan asistir familiares e invitados de los que van jurando.
Es el sexto punto del Orden del día, y damos la palabra al Caballero Secretario, Don Enrique Caro para que proceda con la Jura.

Intervino a continuación el Ilmo. Sr. D. Enrique Caro y Valenzuela, siendo éstas sus primeras palabras: Continuación con el sexto, y penúltimo punto del Orden del día de la Junta General Ordinaria de nuestro Señor San Jorge, celebrada el viernes 8 de mayo de 2026, y tal como previenen nuestras Ordenanzas, vamos a celebrar la Jura de Nuevos Caballeros y Damas. Comienza la ceremonia de Jura de Caballeros.
El Caballero Secretario llamó al primer neófito y el Caballero Fiscal fue a buscarlo y lo acompañó, desde el Salón contiguo donde aguardaban todos los jurandos, hasta la mesa de Jura, donde se hallaban la Cruz y las Sagradas Escrituras, compuesta la mesa por el Teniente de Hermano Mayor, Caballero Fiscal, Caballero Secretario y el Vicario General eclesiástico de la Archidiócesis de Zaragoza, y Capellán de Nombramiento de la Real Maestranza de Caballería de Zaragoza, R,V. Ilmo. Sr. D. Rubén Ruiz Silleras.
El primer neófito en hacer la Jura fue el Sr. D. Gabriel Moyano, Vital, Aboin y Delgado, apadrinado por el Excmo. Sr. D. José María de Arias y Sancristóval.

Llegados a la mesa de Jura, el Padrino apoyó ligeramente su mano derecha sobre el hombro izquierdo de su apadrinado, al que se dirigió primeramente el Secretario.
Señor, obra en esta Real Maestranza la Real aprobación de nuestro Hermano Mayor, Su Majestad el Rey Don Felipe VI, a su expediente de ingreso en este Real Cuerpo, según acuerdo de las Juntas Generales correspondientes, lo que esta Tenencia de Hermano Mayor se complace en comunicarle para su conocimiento, que conste su ingreso en esta Real Maestranza, pueda acreditar su calidad de Caballero, usar su insignia y gozar de cuantas indulgencias y privilegios le son concedidos a los individuos de esta Real Corporación. De la misma manera, se le comunica que estará obligado a cumplir las disposiciones establecidas en nuestras vigentes Ordenanzas, aprobadas en 1922 por Su Majestad el Rey Don Alfonso XIII, y los acuerdos aprobados en la Junta del Real Cuerpo. En Zaragoza y en la casa de este Real Cuerpo, a 9 de mayo de 2026. El Teniente de Hermano Mayor Luis Navarro y Elola, el Fiscal Joaquín Cavero y García Rivero, Conde de Gabarda, y el Secretario Enrique Caro y Valenzuela.
Seguidamente, el Capellán de Nombramiento de la RMCZ, formuló al neófito la siguiente interpelación: ¿Juráis defender la fe católica, apostólica romana, y cumplir y guardar las Ordenanzas y resoluciones de este Real Cuerpo?, y el neófito contestó SI JURO. El Capellán le respondió, si así lo hiciereis, Dios os lo premie, y sino os lo demande.
A continuación, el neófito hizo el siguiente pronunciamiento:
Hago pleito de homenaje, una, dos, tres veces y las demás en derecho necesarias, conforme al Fuero de España y a la Ley de la Caballería, de obedecer en todo como su fiel vasallo al Rey nuestro Señor Don Felipe VI, Hermano Mayor de esta , y a sus sucesores en la Monarquía y en esta su Real Orden, y en su nombre a su Teniente, que es o fuere, en todo lo concerniente a la observancia y cumplimiento de las Ordenanzas y Resoluciones de este Real Cuerpo, para el mayor honor y aumento.
Seguidamente, el Teniente de Hermano Mayor le impuso al Caballero la venera de la Real Corporación y le hizo entrega del documento acreditativo, tras lo cual el Caballero pasó a ocupar su lugar de precedencia en el acto.

Con este mismo ritual, realizaron también su juramento las siguientes personas.

S.A.R. D. Pedro Tiago de Orleans-Braganza, Khun, Borbón-Dos Sicilias y de Souza, representado por el Sr. D. Manuel Ruiz de Bucesta y apadrinado por el Excmo. Sr. D. Luis Navarro y Elola,
Ilmo. Sr. D. Antonio Mª de Orbe, Murua, Piniés y Lezama-Leguizamón, Conde de Almenara, apadrinado por el Excmo. Sr. D. Ignacio de Olazabal y Elorz, Marqués del Valle de Santiago.
Ilmo. Sr. D. Vicente Ferrer de Orbe, Murua, Piniés y Lezama-Leguizamón, Conde del Valle, apadrinado por el Excmo. Sr. D. José María de Arias y Sancristóval.
Sr. D. Pedro Pascual de Orbe, Murua, Piniés y Lezama-Leguizamón, Apadrinado por el Excmo. Sr. D. Jaime Patiño y Mitjans, Conde de Teba.

Sr. D. Juan Coll, Zaforteza, San Simón y Delgado, apadrinado por el Sr. D. Antonio Coll y Zaforteza.
Sr. D. Francisco Javier de Orbe, MartínezAvial, Piniés y Marín, apadrinado por el Excmo. Sr. D. Ignacio de Olazabal y Elorz, Marqués del Valle de Santiago.
Sr. D. Juan Nepomuceno de Orbe, MartínezAvial, Piniés y Marín, apadrinado por el Ilmo. Sr. D. Joaquín Gómez de Olea y Mendaro.
Sr. D. José Oriol, Dolz de Espejo, Hoyos y Cardenal, apadrinado por el Ilmo. Sr. D. Carlos Dolz de Espejo y Arrospide, Conde de la Florida.
Sr. D. Gonzalo Carlos del Río, GonzálezGordon, Aranda y Diez, apadrinado por el Excmo. Sr. D. Luis Navarro y Elola.

Ilmo. Sr. D. Ignacio Urzaiz, Larrauri, Azlor de Aragón y Chalbaud, apadrinado por el Excmo. Sr. D. Alfonso Pablo Urzaiz y Azlor de Aragón, Duque de la Palata.
Sr. D. Fernando de Navascués, Zulaica, de Palacio y Sigüenza, apadrinado por el Sr. D. Alvaro Menendez Pidal y de la Barreda
Sr. D. Adolfo de Rivas, Romero-Valdespino, Jiménez-Laiglesia y Ruiz, apadrinado por el Ilmo. Sr. D. Sergio de Rivas y Romero-Valdespino.
Sr. D. Carlos de Rivas, de Anta, Romero-Valdespino y de Isidro, apadrinado por el . Sr. D. Hugo de Rivas y Romero-Valdespino.

Sra. Dª Isabel Clara de Orbe, Martínez-Avial, Piniés y Marín, amadrinada por la Sra. Dª María Gómez de Olea y Barandiarán.

Sra. Dª Ana María Dolz de Espejo, Cardenal, Arrospide y Abaitua, representada por la Sra. Dª Cristina de Arias y Servera, y amadrinada por la Sra. Dª María Gómez de Olea y Barandiaran.
Sra. Dª María del Carmen de Arias, Alastrué, Sancristóval y Armentia, amadrinada por la Sra. Dª Cristrina de Arias y Servera.
Sra. Dª María Cristina de Arias, Alastrué, Sancristóval y Armentia, amadrinada por la Sra. Dª Cristina de Arias y Cervera.
A continuación, en representación de todos los Caballeros y Damas que habían jurado y tomado posesión, Dª María del Carmen de Arias, Alastrue, San Cristóval y Armentia, dirigió a la Real Maestranza de Caballería de Zaragoza, las siguientes palabras de agradecimiento: Excelentísimo Señor Teniente de Hermano Mayor, Excelentísimas e ilustrísimas autoridades, Damas y Caballeros Maestrantes.

En nombre de todos los Caballeros y Damas que hoy prestamos juramento, permítanme expresar el profundo honor, y sincero agradecimiento, que sentimos por ser acogidos en el seno de la Real Maestranza de Caballería de Zaragoza, cuyo Hermano Mayor es Su Majestad el Rey, que Dios Guarde muchos años.
Comparecemos ante ustedes con emoción serena y con plena conciencia de lo que significa este momento.

Hoy no solo accedemos a una institución centenaria: asumimos un compromiso personal y duradero con los valores que la han definido a lo largo de los siglos.
La Real Maestranza de Caballería de Zaragoza tiene su origen en la antigua tradición nobiliaria del Reino de Aragón y desciende de los Caballeros de San Jorge, surgidos tras la conquista cristiana de Zaragoza en el siglo XII. Desde entonces, ha mantenido una continuidad histórica y moral basada en los valores de honor, lealtad, servicio y deber cristiano, inspirados en la figura de San Jorge, patrón de Aragón.

En 1819 el Rey Fernando VII reconoció oficialmente esta trayectoria al otorgarle el título de Real Maestranza de Caballería. Desde entonces, la institución ha reafirmado su fidelidad al Rey y a España, entendiendo la nobleza como una responsabilidad moral y un compromiso de servicio transmitido de generación en generación.

Todos nosotros estamos vinculados, de una forma u otra, a este Reino de Aragón. Con nuestro ingreso en la Real Maestranza de Caballería de Zaragoza se estrechan aún más los lazos que nos unen a esta tierra, tierra de nuestros mayores y depositaria de una herencia que sentimos como propia. Hoy nos invade un sentimiento sincero de orgullo y gratitud por el honor que se nos concede. Formar parte de esta Corporación significa integrarnos en una institución que representa a la nobleza aragonesa y que demuestra vitalidad a través de la renovación constante de sus Damas y Caballeros, dispuestos a compartir, desde este momento, todas las responsabilidades, inquietudes y proyectos que se desarrollen en su seno.
Comparezco ante ustedes con una emoción particularmente intensa, porque para mí este acto trasciende lo estrictamente ceremonial. La Real Maestranza de Caballería de Zaragoza es también memoria familiar, historia compartida y legado recibido.


Mis hermanos y yo nos sentimos profundamente honrados por vivir este momento junto a nuestro tío don José María de Arias y Sancristóval, que desempeñó el cargo de Teniente de Hermano Mayor, al igual que nuestro abuelo, don José Manuel de Arias y de Pedro, quien murió ocupando el cargo, ambos ejemplos de honor, responsabilidad y servicio. Permítanme recordar igualmente a nuestro tío abuelo, don Manuel de Sancristóval y Murua, el Maestrante vivo de más edad y Capellán Nato de este Real Cuerpo, cuya presencia es testimonio elocuente de la continuidad humana de esta institución.
Junto a los rasgos propios de este Real Cuerpo, no podemos olvidar que su razón de ser se asienta en España, en la lealtad a la Corona, en la defensa de la Religión Católica y en la humildad de intención que debe acompañar siempre a la condición de nobles.
Bajo el manto protector de Nuestra Señora la Virgen del Pilar, Patrona de la Hispanidad, y guiados por la ejemplar figura de nuestro venerado Patrón San Jorge, asumimos con humildad y determinación el compromiso de preservar y engrandecer los ideales que han guiado a esta Real Maestranza a lo largo de los siglos.

Deseo concluir expresando nuestro más sincero agradecimiento al Excelentísimo Señor Teniente de Hermano Mayor.

A los Caballeros de la Junta Particular, miembros de la Comisión Permanente de Madrid, Asesores y Secretario y a todas las personas que con dedicación silenciosa y esfuerzo constante, cuidan y engrandecen el legado histórico, cultural y patrimonial de la Real Maestranza de Caballería de Zaragoza, custodio ejemplar en este Palacio de Donlope, orgullo de Aragón y de España.
A continuación, y dando cumplimiento al séptimo y último punto del Orden del día, el Teniente de Hermano Mayor de la RMCZ, dio cierre al acto con las siguientes palabras: Excelentísimos e Ilustrísimos Señores, Señoras y Señores, para mi constituye un alto honor como Teniente de Hermano Mayor presidir esta ceremonia de Jura e incorporar solemnemente a los nuevos Caballeros y Damas Maestrantes de Zaragoza. Este acto no es mera formalidad: es la renovación viva de una tradición que hunde sus raíces en la historia y que proyecta su sentido hacia el porvenir.


Hoy acogemos a quienes, movidos por convicción profunda, han decidido vincular su nombre y el de sus familias a la Real Maestranza de Caballería de Zaragoza. Con su juramento consolidan una continuidad histórica y asumen el compromiso de custodiar y fortalecer los ideales que dan sentido a nuestro Real Cuerpo.
La imposición de nuestra venera, la Cruz de Iñigo Arista, no es solo un símbolo externo, es recordatorio permanente de responsabilidad.
Cada uno de vosotros ha acreditado los méritos y requisitos exigidos por nuestras Ordenanzas, y poseeís cualidades personales que garantizan el nivel de exigencia y dignidad que caracterizan a esta Real Corporación, presidida por S.M. el Rey.

Nuestra Maestranza, es una de las cinco Reales Maestranzas del Reino de España y la más antigua en su origen, no vive del recuerdo, sino de la fidelidad activa a sus principios. Un pasado ilustre solo cobra sentido cuando se traduce en compromiso presente y esperanza de futuro.

Los fundamentos que hoy habéis jurado y que todos renovamos internamente– constituyen la esencia de nuestro Real Cuerpo: la defensa de la fe católica; el amor a España en su unidad, grandeza y libertad; y la lealtad inquebrantable a la Monarquía, símbolo de continuidad histórica y garantía institucional. Bajo el ideal de Dios, la Patria y el Rey, nuestros predecesores ofrecieron servicio y sacrificio. A nosotros nos corresponde mantener esa disposición.
Una corporación nobiliaria pierde su razón de ser si se limita a ser lugar de encuentro social. Su auténtica misión es custodiar y practicar los valores que históricamente han definido a la nobleza, honor, rectitud, valentía, espíritu de servicio, generosidad, lealtad y sentido trascendental de la vida. No se trata de privilegios sino de exigencias morales.

Vivimos tiempos complejos para España y para sus instituciones. La Corona, que encarna la unidad y permanencia del Estado, ha afrontado desafíos significativos en la última década. Desde su proclamación, S.M. el Rey Don Felipe VI ha desempeñado su alta responsabilidad con ejemplar dedicación, firmeza y sentido del deber. Nuestra lealtad no es retórica: es coherente con nuestras Ordenanzas y con nuestra propia identidad.
La reciente exposición dedicada a la primera década de Su Reinado, acogida en nuestra sede con notable éxito de público, ha sido muestra concreta de ese compromiso. Difundir la labor de la Corona, especialmente entre los jóvenes, es también una forma de servicio a la Corona.
Desde hoy portáis sobre el pecho la cruz blanca que nos distingue (Blasón Real, emblema personal –Signum Regis– del Monarca de Aragón desde Pedro IV el Ceremonioso, y que nos fue concedido por S.M. el Rey Don Alfonso XIII por RD de 14 de diciembre de 1908). Llevadla con dignidad, consciente de que no adorna, sino que compromete, y recordando a quien en la Cruz dio Su vida por nuestra salvación. Que sea guía silenciosa en vuestra conducta diaria y signo visible de coherencia entre lo que proclamamos y lo que vivimos.
Pertenecer a una Real Maestranza o a una Orden Militar no confiere privilegio alguno, no otorga Nobleza, solamente reconocemos, comprobamos y calificamos la Nobleza de los linajes, con absoluto rigor, previa la prueba correspondiente, tal como establecen las Ordenanzas que hemos jurado cumplir.
La nobleza auténtica no se mide solo por la sangre, sino por la altura moral. Es noble quien obra con limpieza de intención, quien sabe reconocer el mérito ajeno, quien asume sus propios errores, quien sirve sin esperar recompensa. Es noble quien calla antes de herir y quien ayuda sin buscar reconocimiento.
Como recordaba S.M. el Rey Don Felipe VI, las Reales Maestranzas somos pasado, presente y futuro. Somos pasado porque nuestra historia está imbricada en la historia de España y de la Corona; nuestro legado es patrimonio, es pensamiento, es arte y florece con nuestra interacción con académicos e investigadores y con la sociedad en su conjunto.

Somos presente porque en la España constitucional en que la nobleza no implica ya ningún privilegio, pero si un prestigio y honor que merecen ser custodiados con honra y con humildad, nos esforzamos por seguir siendo útiles en el servicio a España y a la Corona, no perdiendo la necesaria conexión con la sociedad, y contribuyendo a esa gran tarea de todos que es el bien común.
Y somos futuro porque tenemos ambición de seguir siendo eficaces, como prueba nuestra labor social, asistencial y cultural. Nuestra Real Maestranza aspira a ser, en la sociedad actual, ejemplo de seriedad, excelencia y lealtad, como lo fueron nuestros mayores en su tiempo. La tradición no es inmovilidad; es continuidad viva orientada al bien.
Recordemos aquellas palabras atribuidas a Alfonso X el Sabio: la lealtad guía al hombre para hacer siempre lo mejor. Que ese sea vuestro norte. Sed en toda la extensión del término, verdaderos Caballeros y Damas, y que nuestro Santo Patrón San Jorge, interceda para que sepamos cumplir fielmente las esencias de nuestra Real Maestranza que hemos jurado.
Nos dirigiremos ahora a la celebración de la Santa Misa en honor de nuestro Santo Patrón el Señor San Jorge. Muchas gracias a todos y enhorabuena a los nuevos Caballeros y Damas. Se levanta la sesión.

En la cercana catedral de la Seo, se celebró la Santa Misa, presidida por el Vicario General Eclesiástico de la Archidiócesis de Zaragoza, Canónigo de la S.I.M. y Capellán de Nombramiento de la RMCZ, R.V. Ilmo. Sr. D. Rubén Ruiz Silleras. Asistieron, entre otras, las siguientes autoridades militares y civiles. Excmo. Sr. General Jefe de la Base Aérea de Zaragoza, D. Luis Alberto Martínez Ruiz; Excmo. Sr. General Jefe de la Brigada “Aragón” I, D. Francisco Javier Calero Perea; Ilmo. Sr. Coronel Jefe de la Plana Mayor de la 8ª Zona de la Guardia Civil, D. Francisco Javier Blanco López; Ilmo. Sr. Coronel Director del Hospital General de la Defensa en Zaragoza, D. Alfredo Buisán Aguirre; Excmo. Sr. Jefe Superior de Policía en Aragón, D. José Ángel Sanz Cejudo.

El Ilmo. Sr. D. Armando Serrano, Asesor Histórico de la Real Maestranza de Caballería de Zaragoza, realizó la lectura del siguiente pasaje del libro del Apocalipsis: Yo, Juan, oí una gran voz en el cielo. Ya llega la victoria, el poder y el reino de nuestro Dios, y el mando de su Mesías. Porque han derribado al acusador de nuestros hermanos, al que los acusaban noche y día ante nuestro Dios. Ellos lo vencieron con la sangre del cordero y con la palabra del testimonio que dieron, pues no amaron tanto su vida como para rechazar la muerte. Por eso alegraos, cielos, y los que en ellos habitáis.
Igualmente dio lectura, Armando Serrano, del Salmo responsorial: …………a tus manos Señor, encomiendo mi espíritu.
El R.V. Rubén Ruiz, dio lectura del Santo Evangelio según San Juan: En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos, si el mundo os odia sabed que me ha odiado a mi antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo os amaría como cosa suya, pero como no sois del mundo sino que yo os he acogido sacándolos del mundo, por eso el mundo os odia. Recordad lo que os dije: no es el siervo más que su amo. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra; y todo lo harán con vosotros a causa de mi nombre, porque no conocen al que me envió.
En el transcurso de la eucaristía se realizó una colecta. El nuevo Caballero Maestrante, y la nueva Dama Maestrante, los más jóvenes, pasaron el cestillo, y la recaudación, como en años anteriores, sería destinada a Cáritas Diocesana.

Así comenzó la Homilía, el R.V. Rubén Ruiz : Celebramos esta eucaristía de acción de gracias a Dios en la festividad de nuestro Patrón San Jorge, santo y mártir. Tuvo palabras de afecto y reconocimiento hacia la RMCZ, y luego, dirigido hacia los nuevos Caballeros y Damas Maestrantes, dijo: ...por todo ello, queridos hermanos, queridos Maestrantes, damos gracias a Dios. Pero sabed que todos estamos llamados a ser testigos de sus designios y todos estamos llamados a ser santos. Finalizó la Homilía con estas palabras: En este día de celebración, con la Real Maestranza de Caballería de Zaragoza, de la festividad de San Jorge, le pedimos al Señor su protección sobre Su Majestad el Rey Don Felipe VI, sobre la Corona, sobre nuestra Patria, sobre nuestras autoridades, sobre la Maestranza y sobre España.

La nueva Dama Maestrante, Sra. Dña. María del Carmen de Arias, Alastrue, Sancristóval y Armentia, hizo lectura de las rogativas. Finalmente, al igual que en años anteriores, los asistentes pudieron venerar la Reliquia de San Jorge, que se custodia en la Casa Palacio de la RMCZ, y que se traslada de ex profeso en este día a la catedral, para dar continuidad a esta tradición.
Posteriormente, los asistentes al acto se trasladaron a la sede de la RMCZ donde la entidad anfitriona ofreció un exquisito aperitivo, al inicio del cual el Teniente de Hermano Mayor pronunció las siguientes palabras:
Excelentísimos e Ilustrísimos Señores, Señoras y señores: Al presidir un año más esta tradicional ceremonia en honor de nuestro Santo Patrón el Señor San Jorge, quiero expresar, como Teniente de Hermano Mayor en nombre de esta Real Maestranza de Caballería de Zaragoza y de todos sus Caballeros y Damas y en el mío propio, el agradecimiento a todas las Autoridades Eclesiásticas, Civiles, Militares, Corporaciones Nobiliarias e invitados que nos honran con su asistencia. Muchas gracias a todos por vuestra presencia, cariño y afecto para nuestra Real Maestranza, que preside SM el Rey Don Felipe VI, nuestro Hermano Mayor y Primer Caballero, ¡POR EL REY! Y ¡POR ESPAÑA!

En este espacio, algo más relajado, tuvimos oportunidad de tomar imágenes de algunas de las muchas, y relevantes personalidades asistentes al acto. Vean algunas de ellas.
Con estas bellas imágenes, queridos lectores que nos siguen, ponemos término a nuestra crónica, sobre la brillante y entrañable ceremonia de Jura de los nuevos Caballeros y Damas de la RMCZ que ingresan este año en el Real Cuerpo. Un acto pleno de solemnidad, historia, tradición y fe, en el que los Reales Tercios de España, fundados en 1942 por S.A.R. Don Juan de Borbón y Battenmerg, Maestrante de Zaragoza, estuvieron representados por D. Rafael Lahuerta del Río, Delegado en Aragón.
Desde estas sencillas líneas, queremos felicitar a la Real Maestranza de Caballería de Zaragoza, en la persona de su Teniente de Hermano Mayor, Excmo. Sr. D. Luis Navarro y Elola, por la exquisitez del acto, y le expresamos nuestra más sincera gratitud por haber sido invitados al mismo, así como las infinitas facilidades que nos ha brindado para la realización del presente trabajo informativo.
Recopilación: Manuel Grao Rivas Fotografía: Rafael Lahuerta
