Valencia acogió recientemente la XXIX Reunión Quinquenal de las cinco Reales Maestranzas de Caballería del Reino de España, siendo anfitriona la Real Maestranza de Caballería de Valencia. La reunión, de carácter rotativo, se desarrolló durante los días 16, 17 y 18 de abril de 2026, teniendo como uno de sus escenarios principales la Capitanía General (antiguo Convento de Santo Domingo), de Valencia.
Recordemos que las cinco Reales Maestranzas de Caballería del Reino de España son las de Ronda, Sevilla, Granada, Valencia y Zaragoza. Y recordemos también que el Cargo de Teniente de Hermano Mayor en cada una de ellas es nombrado directamente por S.M. el Rey de España.
En esta ocasión, S.M. el Rey Don Felipe VI no pudo asistir a presidir la reunión, como Hermano Mayor de todas ellas, y asistieron el Jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra, (JEME), Teniente General, Excmo. Sr. D. Amador Enseñat y Perea, y el Capitán General de Valencia, Excmo. Sr. D. Luis Saenz Rocandio. Las cinco Reales Maestranzas de Caballería tuvieron las siguientes representaciones:

POR LA REAL MAESTRANZA DE RONDA. Teniente Excmo. Sr. Marques de Salvatierra; y señora; Fiscal, Ilmo. Sr. D. Gaspar Atienza y Becerril, y Sra.
POR LA REAL MAESTRANZA DE SEVILLA. Excmo. Sr. D. Marcelo Maestre y Leon, y Sra.; Fiscal, Ilmo. Sr. D. Joaquín Guajardo-Fajardo y Carmona, Marqués de la Peña de los Enamorados, y Sra.; Secretario, Ilmo. Sr. D. Carlos O´Neill Orueta, Marqués de la Granja y Sra.
POR LA REAL MAESTRANZA DE GRANADA. Teniente, Excmo. Sr. D. Gonzalo Martínez-Carrasco y De Santiago, y Sra.; Secretario, Ilmo. Sr. D. Manuel Martínez-Carrasco y Espinosa, y Sra.; Diputado, Ilmo. Sr. D. Miguel de Almansa y Moreno de Barreda, Marqués de Cadimo.
POR LA REAL MAESTRANZA DE VALENCIA. Teniente, Excmo. Sr. D. Luis Alonso y Stuyck, Barón de Almiserat, y Sra.; Fiscal, Ilmo. Sr. D. Javier Corbí y Caro, y Sra.; Secretario, Ilmo. Sr. D. Iván Álvarez de Toledo y Gómez-Trenor, Conde de la Ventosa.
POR LA REAL MAESTRANZA DE ZARAGOZA. Teniente Excmo. Sr. D. Luis Navarro y Elola y Sra; Secretario Ilmo. Sr. D. Enrique Caro y Valenzuela y Sra.
El programa de actos fue extenso, pero antes de pasar a su detalle, queremos ofrecerles el mensaje de Su Majestad el Rey para ser leído con ocasión de la reunión anual de las cinco Reales Maestranzas de Caballería.

“Es un placer poderos transmitir, a través del Teniente de Hermano Mayor de la Real Maestranza de Caballería de Valencia, el Barón de Almiserat, unas palabras en esta reunión anual de las cinco Reales Maestranzas de Caballería.

Otras obligaciones institucionales me impiden presidir vuestro encuentro de este año –como hice el año pasado en Granada– pero no quiero dejar pasar la ocasión de renovar el testimonio de mi afecto y consideración hacia todos vosotros, así como mi reconocimiento hacia el papel que desempeñáis”.
“Las Reales Maestranzas sois pasado, presente y futuro. Vuestra historia está imbricada en la historia de España y de la Corona; Vuestro legado es patrimonio, es pensamiento, es arte y escultura, y florece con vuestra interacción con académicos e investigadores y con la sociedad en su conjunto.
Sois presente porque en la España Constitucional, en que la nobleza no implica ya ningún privilegio, pero sí un prestigio y honor que merecen ser custodiados con honra y con humildad, os esforzáis por seguir siendo útiles en el servicio a nuestro país y a la Corona. ¿Qué importante es no perder la necesaria conexión con la sociedad, contribuir a esa gran tarea de todos que es el bien común.

Y sois futuro porque tenéis ambición de seguir siendo eficaces, como prueba vuestra labor social, asistencial y cultural. Quiero aquí subrayar el papel creciente de las mujeres en las Reales Maestranzas, que no solo está en consonancia con nuestros principios constitucionales, sino que es parte esencial de ese compromiso renovado con la sociedad.
La Real Maestranza de Valencia es la anfitriona de vuestro Encuentro anual, que me consta coincide con dos hitos importantes: el primero es el 30º aniversario de su hermanamiento con el regimiento de Caballería Lusitania nº 8, custodio de su historial militar. El segundo es el 25º aniversario de la institución de las becas destinadas a soldados del citado regimiento, tan importantes para facilitar su reintegración a la vida civil tras toda una vida de servicio a la Nación en el Ejército de Tierra”.
“Se trata, sin duda, de una iniciativa ejemplar que aplaudo.
En definitiva, queridos maestrantes, os reitero mi afecto y os deseo una provechosa reunión en Valencia, en torno al fomento de los valores que compartimos y a las tres claves a las que acabo de referirme: vuestra historia, vuestra vigencia y vuestra ambición de futuro”.
La programación de los actos fue la siguiente
JUEVES 16 de abril
21.00 horas. Cena ofrecida por la Real Maestranza de Caballería a las Damas y Caballeros de las Reales Maestranzas de Ronda, Sevilla, Granada y Zaragoza en el Palacio de los Lassala.
VIERNES 17 de abril
(Mañana, desde las 11.00 horas). Antigua Capitanía General de Valencia

Santa Misa en la Parroquia Castrense de Santo Domingo, oficiada por el Rvdo. Sr. D. Miguel Navarro Sorní, Capellán de la Real Maestranza de Caballería de Valencia y Capellán Magistral de la Soberana Orden de Malta en Valencia, quien pronunció esta bella Homilía: “Excmo. Sr. Jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra; Excmo. Sr. Teniente General, Jefe del Cuartel Terrestre de Alta Disponibilidad y Juez Protector de la RMCV; Excmo. Sr. Barón de Almiserat, Teniente de Hermano Mayor de la Real Maestranza de Caballería de Valencia; Excmos. Sres. Tenientes de Hermano Mayor de las Reales Maestranzas de Caballería de Ronda, Sevilla, Granada y Zaragoza; Ilma. Sra. Teniente de Alcalde de la Ciudad de Valencia; Autoridades; Damas y Caballeros Maestrantes; Hermanas y hermanos todos en Cristo”.
“La celebración de la Eucaristía, en el marco de la reunión anual de las 5 Reales Maestranzas de Caballería, es una buena ocasión para recordar los principios cristianos y más concretamente católicos que los inspiran. En efecto, sabéis que las Maestranzas tienen su antecedente en las cofradías y hermandades nobiliarias medievales, que tenían un carácter militar y religioso muy marcado. De hecho, todas las Maestranzas exigirán desde su fundación y continúan exigiendo a sus miembros, tanto damas como caballeros, profesar la religión católica y acreditar una excelente conducta moral”.
“La profesión de la fe católica no se limita a tener una simple fe interior, privada, relegada al ámbito de la conciencia, sino que implica por necesidad, como la palabra profesión indica, que se haga confesión de la misma, es decir que se dé testimonio público de ella, tal como hemos escuchado en la primera lectura, donde los apóstoles, que han sido llevados ante el sanedrín por anunciar a Cristo, a pesar de la prohibición formal que las autoridades judías les habían hecho, son azotados por contravenirla y después puestos en libertad con la reiterada prohibición expresa de hablar de Jesús”.
“Sin embargo, ello, nos ha dicho el libro de los Hechos de los Apóstoles, salieron muy contentos de haber padecido por el nombre de Jesús y dejaban de enseñar, por el templo y por las casas, el evangelio de Jesucristo”.
“Este proceder de los apóstoles es un ejemplo y al mismo tiempo un reproche para nosotros, que muchas veces ocultamos nuestra fe por no incomodar, o la profesamos pero sin que se note, sin vida, como un elemento tradicional, cómo se mantienen ciertas costumbres familiares, sin permitirle que sea, como quiere el Señor, sal y luz del mundo, que contagie a otros para hacerles bien. Las damas y caballeros Maestrantes no pueden ser así, sino que debe percibirse en ellos , sobre todo en su conducta, la fe que profesan; de lo contrario Dios se lo demandará el día del juicio final, tal como se dice en una de las fórmulas de ingreso en la Maestranza”.

“La recta conducta moral es algo esencial para los miembros de las Maestranzas, y no se trata de un simple proceder y comportarse de modo honrado, honesto, decoroso (por supuesto que ha de ser así), sino que la condición de <Maestrante exige una conducta moral excelente, es decir, virtuosa, que no solo se caracterice por la ausencia de vicios, costumbres o actos malos, sino que esté llena de buenas obras, adornada por las mismas. El ejemplo de Jesús en el evangelio que hemos escuchado nos lo enseña, pues viendo a la multitud que le seguía durante varios días, pendiente de sus palabras y atraídos por sus milagros, se preocupa también de su alimentación materias, no quiere que pasen hambre. Pues bien, las Maestranzas, a ejemplo de Jesús, como todo cristiano, han de practicar caridad, viendo en qué modo y cómo pueden remediar las penurias de los hermanos necesitados, que son muchos. Hacer el bien, practicar la caridad es algo caballeresco, propio de caballeros, y su verdadera honra, pues la caballería no se instituyó para vanidad de sus miembros, sino para el socorro y el servicio de los hermanos, tanto los hermanos en general, personificados en la Patria que formamos y la Corona a la que servimos, como el hermano necesitado concreto, particular que tenemos al lado”.
“Pero para poder ejercitar esta profesión apostólica de nuestra fe católica y llevar un tenor de vida moral virtuoso, es necesario que los miembros de las Maestranzas imitemos dos gestos de Jesús que aparecen destacados en el evangelio de hoy”.
“El primero, que levantó los ojos al cielo, y entonces , paradójicamente, vio que acudía mucha gente a él. Tenemos que levantar los ojos al cielo, por medio de la oración, y dejar de tenerlos tan fijos en las cosas de esta tierra y en nosotros mismos, si queremos dejar de ser egoístas, el centro de todo, y percibir a los hermanos que tenemos alrededor y descubrir cómo y en qué podemos servirles. La fe católica no se puede profesar ni mantener sin oración, pues ésta es su alimento, su motor, es algo que debemos tener muy en cuenta”.
“El segundo gesto, es que Jesús tomó los panes, dijo la acción de gracias, y los repartió. Acción de gracias, en griego, (que es la lengua en que está escrito el evangelio) se dice Eucaristia. Sin participar regularmente en la santa Misa, sin recibir al Señor en la Eucaristía nos será imposible llevar el estilo de vida caritativo que nuestra fe exige, pues sin la gracia, sin la ayuda del Señor, todo lo que tenemos entre las manos querremos atesorarlo egoístamente para nosotros, en lugar de compartirlo con los hermanos; y en vez de hacer de este mundo la gran familia de sus hijos, que Dios quiere, lo convertiremos en un insoportable espacio de individualismo y competitividad, un infierno”.
“La verdadera nobleza, no lo olvidemos, es la del espíritu, de ahí proviene la otra, la de la sangre. Pero de nada sirve esta sin la otra”.
“A la Santísima Virgen María, la Madre Inmaculada del Salvador, bajo cuya protección y amparo se colocan las Reales Maestranzas de Caballería, le pedimos hoy que bendiga a todos sus hijos, damas y caballeros, y nos ayude con su maternal intersección a cumplir nuestros deberes como tales, para que merezcamos que Dios, por su gracia, nos lo premie con la gloria del cielo. Que así sea”.

Como verán, queridos lectores que nos siguen, fue una brillante homilía la que pronunció el R.V. D. Miguel Ángel Sorni, como brillante es su historial, del que nos permitimos ofrecerles un breve resumen. Natural de Xirivella (Valencia) y sacerdote de la diócesis de Valencia es licenciado en Teología por la Facultad de Teología de Valencia y doctor en Historia Eclesiástica por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. En la actualidad es catedrático de Historia de la Iglesia y Bibliotecario de la Facultad de Teología de Valencia en la Universidad Católica de Valencia, de la que fue vicedecano y Director de publicaciones, y donde enseña Historia de la Iglesia e Historia de la Teología. También ha sido director del Instituto Superior de Ciencias Religiosas de dicha facultad.
Es presidente de la Academia de Historia Eclesiástica de Valencia.
Es socio correspondiente de la asociación científica Italiana Roma nel Rinascimiento y miembro del Instituto Internacional d´Estudis Borgians. Forma parte del Consejo Asesor de la Cátedra de Teología de la Caridad Santo Tomás de Villanueva de la Universidad Católica de Valencia. De 2011 a 2013 fue académico de la Academia Valenciana de la Llengua.
Fuera del campo académico es Capellán de la Real Maestranza de Caballería de Valencia y Capellán Magistral de la Soberana Orden de Malta en Valencia, es consiliario de la Asociación Católica de Propagandistas de Valencia, y de la Real Acequia del Júcar.

Ha centrado la mayor parte de su investigación al estudio de la familia Borgia, y en concreto de Alfonso Borja, el papa Calixto III, al que dedicó su tesis doctoral.
Proseguimos con el detalle de la programación de actos, recordando que estamos reflejando los correspondientes al VIERNES 17 de abril.
Acto de conmemoración del XXX aniversario del Hermanamiento de la Real Maestranza de Caballería de Valencia y el Regimiento de Caballería “Lusitania” nº 8
Entrega del XXX Premio “Real Maestranza de Caballería de Valencia” al componente del regimiento que más ha destacado durante el año en el ejercicio y práctica de las virtudes castrenses

Entrega de las XXV Becas “Real Maestranza de Caballería de Valencia” correspondientes al año 2025, destinadas al personal militar del regimiento que se han hecho acreedores de las mismas
Copa de Vino Español, ofrecida por la Real Maestranza de Caballería de Valencia, en su Casa Palacio, a la que , además de las Juntas de las Reales Maestranzas invitadas, asistieron el resto de
Maestrantes de la Junta de Gobierno de la Real Maestranza de Valencia (Maestranza anfitriona) y numerosos Maestrantes de Valencia.
SABADO 18 de abril Mañana: Visita guiada al Museo Hortensia Herrero de Arte Contemporáneo
Almuerzo en la Real Sociedad Valenciana de Agricultura y Deportes
Desde estas sencillas líneas Felicitamos a la Real Maestranza de Caballería de Valencia y en especial a su Teniente de Hermano Mayor, Excmo. Sr. D. Luis Alonso y Stuyck, Barón de Almiserat, por la impecable organización de los actos, que alcanzaron gran brillantez y solemnidad.
